Marta Castell, médico: "Algunas bebidas vegetales pueden tener riesgo de intoxicación por arsénico, como la de arroz; no se recomiendan antes de los 2 años, mejor soja, almendra o avellana"
La pediatra Marta Castell advierte sobre los peligros de las modas en la alimentación infantil y desaconseja ciertas bebidas vegetales antes de los dos años

Diferentes bebidas vegetales
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En la búsqueda de una alimentación perfecta para los hijos, muchas familias adoptan nuevas tendencias nutricionales sin supervisión médica, como retirar el gluten o la lactosa de la dieta.
La doctora Marta Castell, coordinadora del grupo de gastroenterología y nutrición de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria, ha analizado esta creciente preocupación en el programa ‘Fin de Semana’ de COPE, con Cristina López Schlichting, advirtiendo que este “exceso de celo” puede llevar a problemas de salud como la anemia o enmascarar diagnósticos de enfermedades como la celiaquía.
El riesgo de las bebidas vegetales
Uno de los temas centrales son las bebidas vegetales, cuyo consumo se ha popularizado enormemente. La doctora Castell ha sido tajante al afirmar que, en pediatría, “no están indicadas por debajo de los 2 años” porque son nutricionalmente inferiores a la leche de vaca o las fórmulas infantiles.
Además, ha especificado que no todas son iguales y algunas conllevan riesgos: “Algunas bebidas pueden tener riesgo intoxicación por arsénico como la de arroz, la de avena tiene poca proteina”.
Algunas bebidas vegetales pueden tener riesgo intoxicación por arsénico como la de arroz"
Si bien no las considera perjudiciales por sí mismas, la pediatra recomienda, en caso de optar por ellas, elegir preferiblemente las de soja, almendra o avellana, pero siempre “mirar el etiquetado”.
Es fundamental, según Castell, equilibrar la dieta para compensar la posible falta de kilocalorías, proteínas, vitamina D o calcio, ya que muchas de estas bebidas no vienen enriquecidas y, aun así, la absorción del calcio no es igual que en la leche de vaca.
Dietas sin gluten ni lactosa: ¿una opción más sana?
La doctora Castell también ha abordado la tendencia de eliminar el gluten de la dieta sin un diagnóstico. Ha advertido que esta práctica puede “dificultar el diagnóstico de una verdadera enfermedad celíaca”.
Además, ha señalado que los productos sin gluten no son necesariamente más saludables, ya que para lograr su textura “muchas veces la industria tira de otros alimentos, como pueden ser más grasas y más azucares”.
En sus palabras, “una magdalena de chocolate sin gluten no deja de ser una magdalena de chocolate, que es un ultraprocesado”.
En cuanto a la lactosa, ha explicado que, aunque existe una intolerancia racial en España que aumenta con la edad, no se debe retirar por sistema. La leche sin lactosa es un producto “más procesado” y “más dulce”, lo que puede acostumbrar el paladar del niño a sabores más intensos.
Castell ha indicado que retirar completamente la lactosa puede incluso “acelerar ese proceso de dejar de tolerar”, y que en muchas consultas acaban reintroduciéndola porque no existía una intolerancia real.

Bebida de arroz
Obesidad y suplementos: los retos en la adolescencia
Otro grupo que preocupa especialmente a los pediatras son los adolescentes, influenciados por las redes sociales y su “preocupación por el peso”.
Según Castell, esto les lleva a seguir “dietas mucho más estrictas, como son algunos dietas basadas en zumos detox, en dietas keto low carb, que quizás pueden tener un pase en el adulto, pero un adolescente que está en pleno crecimiento, pues tienen mucho riesgo”.
También ha alertado sobre el uso de suplementos como la creatina, cuyo consumo en menores de 18 años que no son deportistas de alto rendimiento no está justificado.

Bebida de soja
Finalmente, la doctora ha recordado que España es el tercer país de Europa con mayor tasa de obesidad y sobrepeso infantil.
Para combatir este grave problema, ha insistido en que la solución no es obsesionarse con la comida, sino fomentar la actividad física.
“La clave, aparte de la alimentación, es el movimiento, es disminuir el tiempo de pantallas y de sedentarismo, eso va a ser lo que realmente va a mejorar nuestras tasas de obesidad infantil”, ha concluido.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.







