Jaume Fontanals, experto en microbiota: "Si eres intolerante a la lactosa, fíjate en la tabla nutricional: si en el apartado de hidratos pone 0 gramos de azúcares, no contiene lactosa en cantidades relevantes"
Las personas con intolerancia a la lactosa suelen evitar muchos lácteos por miedo a sufrir molestias digestivas. Sin embargo, no todos los quesos contienen la misma cantidad de este azúcar de la leche

El doctor en medicina integrativa y experto en microbiota Jaume Fontals
Publicado el
3 min lectura
Mi café con leche sin lactosa, por favor" o "no puedo tomar esto, soy intolerante". Son frases cada vez más habituales. Las intolerancias alimentarias forman parte del día a día de muchas personas y, entre ellas, una de las más frecuentes es la intolerancia a la lactosa. En estos casos, el organismo es incapaz de digerir correctamente este azúcar presente en la leche porque no dispone de suficiente lactasa, la enzima encargada de descomponerla. Esto puede provocar síntomas digestivos como hinchazón, dolor abdominal, diarrea o náuseas.
TE PUEDE INTERESAR
Sin embargo, cuando se trata del queso, muchas personas con intolerancia a la lactosa tienen dudas sobre si pueden consumirlo o no. El doctor en medicina integrativa y experto en microbiota y salud digestiva Jaume Fontanals explica que, en realidad, hay una forma sencilla de saber si un queso contiene lactosa o no, incluso cuando la etiqueta no lo deja claro.
Según indica, "si estás harto de no saber si el queso que compras tiene lactosa o no, o no lo ves claro en la etiqueta, igual que muchos de mis pacientes, hoy te enseño un pequeño truquito para identificarlo".

Un mostrador con quesos en un supermercado
El truco para saber si un queso tiene lactosa
El experto señala que el primer paso es entender qué es exactamente la lactosa y señala que es "el azúcar de la leche". Por eso, añade, la clave está en fijarse en la información nutricional del producto. Fontanals recomienda acudir directamente a la tabla nutricional del envase. Una vez ahí, hay que buscar un apartado concreto: el de hidratos de carbono y, posteriormente, en el de azúcares, justo debajo.
La interpretación, según detalla, es sencilla. El experto asegura que "si pone 0 g de azúcar, ese queso no contiene lactosa en cantidades relevantes". Esto significa que, en muchos casos, puede ser tolerado por personas con intolerancias leves. En este sentido, señala que "por lo tanto, en personas que tienen una intolerancia leve, podría incluso sentarles bien".
No obstante, advierte que este consejo no es válido para todos los casos y, en los casos más graves de intolerancia a la lactosa, "olvídate", advierte. Además, el especialista pide prestar atención al etiquetado. Según explica, "por marketing también te pueden poner 'sin lactosa', pero aun así puede haber una mínima cantidad permitida de lactosa".
Qué quesos tienen menos lactosa
Fontanals explica que el motivo por el que algunos quesos tienen menos lactosa se encuentra en el propio proceso de elaboración. Durante la fermentación y maduración del queso intervienen bacterias que consumen parte de este azúcar. Tal y como señala, "esto pasa porque durante la fermentación y la maduración del queso las bacterias utilizan la lactosa".
Por esta razón, muchos quesos tradicionales contienen cantidades muy bajas de este azúcar de forma natural, porque son "naturalmente bajos en lactosa, aunque no lo ponga en letras grandes en la etiqueta". En general, hay algunos tipos de queso que suelen contener cantidades prácticamente nulas. Fontanals lo resume así: "¿Qué quesos son más probables de tener prácticamente cero lactosa? Los quesos curados, los añejos y los muy madurados".

Mostrador con quesos curados y viejos en un supermercado
En cambio, hay otros que requieren más precaución, especialmente para quienes tienen intolerancia. El especialista advierte: "¿Y con cuáles tienes que tener mucho más cuidado? Con los quesos frescos, como el queso de Burgos, la ricotta, el queso crema o la mozzarella".




