Sergi Torrens, experto financiero: “Si abres una cuenta a nombre de tu hijo menor y supera los 1.600 euros en beneficios, deberá declarar a Hacienda y al cumplir los 18 perderás el control”
El experto financiero Sergi Torrens desvela las claves y los errores más comunes al abrir una cuenta a un menor, una herramienta que puede ser de doble filo

Sergi Torrens, experto financiero en su canal de Youtube
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El experto financiero Sergi Torrens ha desvelado, a través de su canal de Youtube, las claves y advertencias sobre las cuentas bancarias abiertas a nombre de menores. Aunque las considera una puerta de entrada a la educación financiera, el ahorro y la inversión, Torrens subraya la importancia de conocer sus implicaciones fiscales y de control para no cometer errores.
El aviso de Torrens: Hacienda y la mayoría de edad
La principal advertencia del experto se centra en dos aspectos cruciales que resume en una frase: "Si abres una cuenta a nombre de tu hijo menor y supera los 1.600 euros en beneficios, deberá declarar a Hacienda y al cumplir 18 perderás el control".
Estos dos factores, según Torrens, determinan el uso que se le debería dar a este tipo de productos financieros.
En la práctica, mientras los beneficios anuales no superen los 1.600 euros, “basta coger esos beneficios e incorporarlos al IRPF del responsable de la cuenta”, explica el experto.
Sin embargo, si se sobrepasa esa cifra, la situación cambia y es el menor, como titular de la cuenta, quien tiene la obligación de declarar ante la Agencia Tributaria.
La segunda implicación, y no menos importante, es que el día que el menor cumple 18 años, el progenitor “desaparece de la cuenta, pierde toda la visibilidad y control”. Por ello, Torrens desaconseja usar estas cuentas para acumular grandes sumas de dinero destinadas a objetivos importantes, como los estudios o la entrada de una vivienda.
Si abres una cuenta a nombre de tu hijo menor y supera los 1.600 euros en beneficios, deberá declarar a Hacienda y al cumplir 18 perderás el control"

Una linda joven con vestido contando dinero después de retirarlo de la tarjeta en un cajero automático en una calle de la ciudad
Educar, no forrar: la estrategia de inversión
Para Torrens, el objetivo de una cuenta para un menor es claro: “Esta cuenta es una oportunidad única para educar y motivar a tus hijos, y que tus hijos tengan una relación sana con el dinero”. Por eso, recomienda que se utilice para gestionar pequeños ahorros, como regalos o pagas, destinados a objetivos a corto plazo que el niño pueda visualizar.
Se trata de educar, no de que se forren"
El experto financiero es tajante al desaconsejar inversiones de alta volatilidad para estas cuentas. Pone como ejemplo una posible caída del mercado que genere pérdidas del 17% y tarde casi dos años en recuperarse, lo que podría desmotivar al niño. “Le estarás haciendo un flaco favor”, afirma, si el menor ve que sus ahorros disminuyen por culpa de las fluctuaciones.
En su lugar, recomienda optar por inversiones conservadoras que crezcan de forma sostenida. Sugiere productos como ETFs de tipo monetario, o deuda a muy corto plazo.

Padre e hijo en la playa
El momento y el método adecuados
Torrens también aborda cuándo es el mejor momento para iniciar este proceso. En su opinión, no es necesario hacerlo en el momento del nacimiento, sino cuando “el menor ya se ha dado cuenta de que si no hay dinero, no se pueden comprar cosas”.
Es entonces cuando se puede abrir la cuenta y motivarle a ahorrar marcando un objetivo concreto, como un juguete o un evento.
El experto destaca que la tecnología de los neobancos facilita enormemente involucrar al niño en el proceso de ahorro. Sugiere aprovechar las aplicaciones para que sea el propio hijo quien “genere esas invitaciones hacia los familiares” en su cumpleaños o para recibir su paga, haciéndole partícipe y consciente de cómo crece su dinero.
La conclusión de Sergi Torrens es clara: las cuentas para menores son una “oportunidad estupenda para educar financieramente a tu hijo”.
Su recomendación final es separar los objetivos: usar la cuenta del menor para sus propios ahorros con inversiones tranquilas y, para metas a largo plazo como “estudios, coche o entrada de una vivienda”, utilizar una cuenta a nombre de los padres con inversiones acordes al plazo.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.





