Darío Fernández, médico: "El SIBO se produce cuando se rompe el equilibrio bacteriano y proliferan en el intestino delgado bacterias que normalmente deberían encontrarse en el colon"

Este sobrecrecimiento bacteriano, que afecta a un 15% de la población sana, provoca digestiones pesadas, gases, hinchazón y hasta cambios de humor

El doctor Darío Fernández, médico y psicólogo clínico
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Poniendo las Calles

Carlos Moreno 'El Pulpo' entra en la consulta del doctor Darío Fernández para conocerlo todo sobre el SIBO

José Manuel Nieto

Publicado el

4 min lectura17:07 min escucha

El intestino es un ecosistema complejo donde millones de bacterias viven en un delicado equilibrio. Sin embargo, cuando este balance se altera, puede surgir un problema cada vez más conocido: el SIBO (Sobrecrecimiento Bacteriano en el Intestino Delgado). Para arrojar luz sobre esta condición, Carlos Moreno 'El Pulpo' ha entrevistado en su programa 'Poniendo las Calles' al doctor Darío Fernández, médico de familia y psicólogo clínico en la Clínica Legasti de Madrid. El experto ha explicado que el SIBO es "un crecimiento exagerado e inadecuado de unas bacterias que crecen donde no deberían crecer".

El doctor Fernández detalla que estas bacterias, que normalmente deberían residir en el colon, migran y proliferan en el intestino delgado, un lugar donde no deberían estar. "Son bacterias que producen hidrógeno y metano", aclara. Esta condición es más común de lo que se piensa, ya que su prevalencia "se cifra alrededor de un 15% de la población sana", según el facultativo.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas del SIBO son variados y pueden afectar gravemente la calidad de vida. El doctor Fernández señala que los pacientes experimentan una "mala tolerancia a casi todos los alimentos", lo que deriva en digestiones pesadas, gases, dolor abdominal, hinchazón y episodios de diarrea o estreñimiento. Estos efectos físicos a menudo desencadenan consecuencias psicológicas como "ansiedad, malestar, estrés e incluso depresión y problemas de aislamiento social", afirma el médico. La situación puede complicarse hasta el punto de que los afectados necesitan tener siempre localizado un baño, lo que limita su vida social. Puedes consultar aquí más información sobre los síntomas que indican que tienes SIBO.

Son malas, de verdad que son malas, son bacterias que producen mucho gas, producen metano, producen hidrógeno"

El SIBO puede acarrear molestias intestinales e hinchazón

El SIBO puede acarrear molestias intestinales e hinchazón

Además, el SIBO interfiere en la correcta asimilación de nutrientes esenciales. "Produce una mala absorción de vitaminas y minerales que llegan a producir también problemas hasta de fatiga y anemias", explica Fernández. Esto se debe a que "estas bacterias secuestran la vitamina B12, la aprovechan para su propio metabolismo y nos provocan esa anemia", además de consumir ácido fólico y hierro.

Causas y diagnóstico del SIBO

El sobrecrecimiento bacteriano ocurre cuando fallan los mecanismos de control del intestino. Según el doctor, entre las causas se encuentran "un fallo motor en la movilidad del intestino", la "falta de ácido clorhídrico en el estómago", que actúa como germicida, o una disfunción de la válvula ileocecal, que permite que las bacterias del colon asciendan al intestino delgado. También influyen problemas de inmunodeficiencia. Consulta aquí cómo la alimentación o los fármacos pueden influir en el SIBO.

Existen perfiles de pacientes más vulnerables a desarrollar SIBO. Entre ellos se encuentran personas que segregan poco jugo gástrico, aquellas que abusan de protectores estomacales como el omeprazol, pacientes con motilidad intestinal disminuida, diabetes, hipotiroidismo, divertículos intestinales o aquellos que han tenido una operación reciente del intestino. La edad y la insuficiencia pancreática también son factores de riesgo.

Para diagnosticar el SIBO, el proceso es más sencillo de lo que parece. El doctor Fernández indica que se realiza una analítica de sangre para detectar déficits de vitaminas como la B12 o la D, y se complementa con un test de aliento para medir los gases producidos por las bacterias. Con estas pruebas y la evaluación clínica de los síntomas, "podríamos llegar a un diagnóstico", asegura.

Tratamiento y recomendaciones

El tratamiento del SIBO es multifactorial. En el plano farmacológico, el antibiótico más utilizado es la rifaximina, que presenta "una efectividad del 60%", según el doctor. Sin embargo, la dieta juega un papel crucial. Se recomienda una dieta baja en FODMAP durante 6 a 8 semanas, restringiendo ciertos hidratos de carbono fermentables. Este proceso debe ser supervisado por un profesional y puede incluir la introducción progresiva de probióticos. Aquí puedes encontrar las claves de una nutricionista para combatir el SIBO.

Los pacientes solamente se centran en la dieta, y eso es muy importante"

Entre los alimentos permitidos, el doctor Fernández menciona verduras como el tomate, el calabacín y la espinaca; proteínas no procesadas como carne, pescado y huevos; y tubérculos como la patata. También son recomendables harinas como la de maíz o el trigo sarraceno. En cuanto a las frutas, son seguras la piña, el plátano, el kiwi o las fresas, y como edulcorantes, la stevia o la sacarina. Por el contrario, durante la fase aguda se deben evitar fermentados como el kéfir, el chucrut y los yogures.

Finalmente, el doctor Darío Fernández insiste en que el enfoque no debe ser exclusivamente dietético. Es fundamental "dormir bien, hacer ejercicio regularmente, disminuir el estrés y evitar los antibióticos sin prescripción". Su consejo final para los pacientes es claro: "Que se pongan en manos de un especialista que conozca bien el tema y que no se automediquen y no se centren solamente en la dieta por su cuenta".

Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.

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