Fabián Cardell, psicólogo: "El 13 por ciento de los jóvenes de 13 a 15 años experimentan insinuaciones sexuales no deseadas cada semana en redes sociales"
El psicólogo y experto en adicciones digitales Fabián Cardell analiza en COPE el diseño adictivo de las redes y su grave impacto en la salud mental de los menores

Expósito entrevista a Fabián Cardell, psicólogo y profesor especializado en menores y adicciones digitales
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Las redes sociales están diseñadas para maximizar el tiempo que pasamos en la pantalla, una arquitectura que explota los circuitos cortos de dopamina del cerebro. Así lo ha explicado en 'La Linterna' de COPE el psicólogo y profesor especializado en menores y adicciones digitales, Fabián Cardell. Elementos como las notificaciones, el scroll infinito y las recomendaciones personalizadas potencian la adicción. "Si yo tengo un malestar y acabo consumiendo ese tipo de plataformas, se segrega la dopamina y ese circuito se queda grabado", detalla Cardell.
Los menores, un colectivo de riesgo
El problema se agrava en el caso de los menores, considerados un grupo de riesgo para desarrollar adicciones. Según el experto, esto se debe a que se encuentran en una etapa evolutiva con mayor sensibilidad a la dopamina, lo que hace que cualquier estímulo placentero sea "mucho más potente para ellos". Esta predisposición biológica es un factor clave que explica por qué gigantes como Google y Meta han sido señaladas por el diseño adictivo de sus apps que engancha a los menores.
Cardell añade que los jóvenes tienen "un gusto especial por la novedad" y una predilección por actividades con bajos niveles de esfuerzo y altos niveles de excitación. Este perfil encaja perfectamente con la dinámica de las redes sociales, convirtiéndolas en un entorno de alto riesgo para ellos.
Exposición a contenido sexual y violencia
Durante su intervención, Cardell, que imparte talleres de afectividad y sexualidad en el mundo digital, ha alertado sobre el impacto de la exposición a contenidos pornográficos. A edades tempranas, los menores están definiendo sus roles sexuales y recurren a estos contenidos por curiosidad, pero no están preparados para procesarlos. Esto puede llevar al desarrollo de roles inadecuados y a la normalización de la violencia, ya que "en muchos casos, los contenidos sexuales que se ven son contenidos extremadamente violentos".

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Esta normalización tiene consecuencias directas y alarmantes. Según el psicólogo, ver contenido sexual de forma repetida aumenta la probabilidad de que los chicos sean agresores y, en el caso de las chicas, aumenta la probabilidad de que puedan ser víctimas. Además, los expone al contacto con adultos con intenciones sexuales, una realidad que confirman los propios informes de las tecnológicas, que señalan que el daño a la salud mental del menor es una realidad.
El 13 por ciento de los jóvenes de 13 a 15 años experimentan insinuaciones sexuales no deseadas cada semana en redes sociales"
De hecho, una de las revelaciones más impactantes de las investigaciones internas de Meta, mencionadas en el programa, es que el 13 por ciento de los jóvenes de 13 a 15 años experimentan insinuaciones sexuales no deseadas cada semana en redes sociales. Este dato, destacado por Cardell, evidencia la exposición de los menores al ciberbullying y la extorsión.

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Algoritmos que amplifican el daño
Los algoritmos de recomendación juegan un papel crucial en este ecosistema. Su función es detectar cuál es el contenido que más engancha para mostrarlo con más frecuencia, sin necesidad de que el usuario interactúe activamente con él. "No hace falta ni siquiera que le des likes a las cosas, simplemente que te detengas un poquito en ese contenido, y entonces te lo van a poner más veces", ha señalado Cardell.
El peligro surge cuando este contenido es sensible, como publicaciones sobre autolesiones, suicidio o trastornos de la conducta alimentaria. La amplificación algorítmica provoca que estos temas se normalicen e intensifiquen emociones como la ansiedad, el miedo o la tristeza, creando un bucle del que a los menores les resulta muy difícil salir.
La educación es tal, pero las redes sociales en sí también son el problema"
Finalmente, ante la pregunta de cómo atajar esta problemática, el psicólogo ha roto una lanza más allá de la concienciación. Aunque la educación es una parte fundamental, ha afirmado que ya no se puede obviar la responsabilidad de las plataformas. "La educación es tal, pero las redes sociales en sí también son el problema", ha sentenciado, refiriéndose a que existen maneras de perderse en las redes sociales sin control. Por ello, ha concluido que la solución pasa por una regulación más estricta y una modificación de los modelos de negocio para proteger a los más jóvenes.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.




