Dalia, quesera: "Estudié náutica pero ahora tengo 350 cabras y producimos 60 kg de queso al día. El mayor problema es la comida por el polvo y su precio, pero veo futuro al negocio"
Dalia, tercera generación de una quesería, estudió una carrera marítima pero ha decidido continuar el negocio familiar junto a su hermana en Lanzarote

Dalia, empresaria de quesos, en un vídeo de María Pilar Dancausa en su canal de YouTube MP DANCAUSA.
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Estudiar Náutica y Transporte Marítimo no presagiaba un futuro ligado al campo, pero la vocación puede surgir de forma inesperada. Esta es la historia de Dalia, una joven empresaria de Lanzarote que, junto a su hermana Claudia, ha tomado las riendas de la Quesería Rubicón, el negocio familiar. Como parte de la tercera generación, ha cambiado el mar por la ganadería, una historia de relevo generacional recogida por María Pilar Dancausa en su canal de YouTube MP DANCAUSA.
Una tradición de 70 años
La quesería fue fundada por su abuelo hace casi 70 años, marcando una larga tradición familiar. A pesar de haber crecido viendo el sacrificio del sector, ni Dalia ni su hermana planearon inicialmente continuar con el negocio.
En su casa siempre se les inculcó la importancia de estudiar una carrera universitaria, lo que las llevó por caminos muy diferentes al de la ganadería.
El cambio llegó de forma gradual, al empezar a ayudar y ver el potencial del negocio. "Ves que tu padre cada vez, pues va siendo más mayor, y te paras a pensar y dices, bueno, y si no estamos nosotras, ¿qué será de la quesería en un futuro?", explica Dalia. Ese "gusanillo" y la visión de un futuro del negocio familiar la llevaron a comprometerse a fondo, un camino que ya dura ocho años.

Dalia, empresaria de quesos, en un vídeo de María Pilar Dancausa en su canal de YouTube MP DANCAUSA.
Los retos del día a día
A pesar del optimismo, los desafíos son constantes en una explotación con 350 cabras de raza majorera. "El mayor problema que tenemos es la comida de los animales y que cada vez viene con más polvo, viene en peor calidad", lamenta la joven ganadera.
Este alimento, clave para producir unos 60 kg de queso por día de elaboración, se importa desde la península, lo que incrementa los costes y la dependencia exterior.
La vida que ha llevado mi padre no la queremos para nosotras"
Empresaria de Lanzarote

Dalia, empresaria de quesos, en un vídeo de María Pilar Dancausa en su canal de YouTube MP DANCAUSA.
Otro de los grandes obstáculos es la burocracia, con exigencias como la trazabilidad, que se aplica por igual a grandes y pequeñas empresas. Dalia defiende que en su caso tiene todo controlado: "Yo sé dónde vendí mi queso que hice ayer, sé dónde está".
A esto se suma la dificultad para encontrar personal dispuesto a asumir la dureza del trabajo en una isla con un mercado laboral más limitado.
Futuro y nuevas generaciones
Dalia tiene serias dudas sobre el interés de las nuevas generaciones por el sector primario. "Yo no creo que que estén dispuestos a ello", afirma, señalando una posible falta de cultura del esfuerzo.
Considera que a la juventud actual se le ha acostumbrado a la comodidad, haciéndoles creer que "las cosas, pues vienen de del supermercado o ya viene todo todo hecho".
Frente a esta percepción, Dalia reivindica el valor del trabajo y la satisfacción personal que le produce. Su hermana y ella tienen claro que buscan un modelo de negocio diferente al de sus antecesores, con una mejor calidad de vida.
"La vida que ha llevado mi padre no la queremos para nosotras", sentencia, marcando el cambio hacia una mentalidad de empresa más estructurada y sostenible en el tiempo.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.






