Carlos García, ingeniero de la NASA: "Queremos ir a la Luna dos veces al año y queremos hacerlo con los sistemas de hace tres; después se construirá la base lunar, que es un desafío monumental"
El proyecto Artemis II se intensifica con el objetivo de volver al satélite dos veces al año y usar la nueva base como trampolín para futuras misiones a Marte, tal y como ha explicado el ingeniero en 'Herrera en COPE'

Carlos García Galán, ingeniero español en la NASA, en 'Herrera en COPE'
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La NASA prevé enviar misiones tripuladas a la Luna en menos de dos años y construir una base permanente a partir de 2030, un gran salto en la carrera espacial tras más de 50 años sin presencia humana. Al frente de este monumental proyecto estará el ingeniero español de la NASA Carlos García Galán, quien ha sido elegido para dirigir la futura base lunar. Así lo ha explicado el propio García Galán en 'Herrera en COPE'.
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Para el ingeniero, la responsabilidad es "una muy grande, pero también muy emocionante poder liderar el equipo entero de la NASA a hacer algo que no hemos hecho nunca, que es poner, construir una base lunar", según ha confesado.
Artemis II, el primer paso
El calendario arranca con la misión Artemis II, que, si no surgen imprevistos, se lanzará el próximo 1 de abril. García Galán ha aclarado que esta misión no alunizará, sino que orbitará alrededor de la Luna. El retraso en la fecha se ha debido a "algunas reparaciones que normalmente, o sea, es más o menos normal, porque es un sistema bastante complicado", pero ha asegurado que "va todo muy bien" y que el cohete ya se encuentra en la rampa de lanzamiento.
Este nuevo impulso se debe, en parte, a la visión del nuevo administrador de la NASA, quien ha reenfocado los objetivos de la agencia. "Hemos hecho una evaluación de todos los objetivos que teníamos también en el presidente Trump, emitir alguna orden para la superioridad de exploración espacial", ha explicado el ingeniero. La nueva estrategia busca acelerar el ritmo de las misiones, con la intención de "ir a la Luna 2 veces al año, en vez de una vez cada varios años".
Esta intensificación de la carrera espacial también responde a la competencia con otras potencias. "China también tienen muchas capacidades que también están pisando el acelerador", ha admitido García Galán. De hecho, considera que "esa competición yo creo es que ha generado un poco de urgencia en lo que estamos haciendo y y nos ha permitido que nos enfocamos en los objetivos realmente principales".

El cohete de la misión Artemis II
Una base con vistas a Marte
El proyecto de la base lunar es fundamental para el siguiente gran objetivo: llegar a Marte. Carlos García Galán ha confirmado que la base servirá como campo de pruebas. "Ir al planeta rojo con humanos es un desafío gigantesco y hay muchísimas cosas que no sabemos todavía", ha señalado. "Hacer una base lunar va a ser también muy complicado y vamos a aprender mucho, de hecho, la vamos a hacerlo en 3 fases, no va a aparecer una base de un día para otro".
La primera fase será totalmente robótica y se centrará en la experimentación. La segunda fase consistirá en montar la infraestructura necesaria, como "energía eléctrica, preparar la superficie, hacer las comunicaciones y la navegación, poner como torres de móviles". Finalmente, en la tercera fase, los humanos ya "viviríamos" en la base. Una vez que este proceso sea rutinario, "podremos empezar a mirar al planeta rojo".
El tesoro del Polo Sur
La base se ubicará en el Polo Sur de la Luna, una elección estratégica tanto para la infraestructura como para la ciencia. La razón es que en esta zona, el Sol se mantiene muy bajo en el horizonte, lo que crea cráteres en sombras permanentes. Estas condiciones de frío extremo permiten la existencia de agua condensada y otros elementos volátiles que han permanecido intactos durante millones de años.

Concepto artístico de la Fase 3 de la Base Lunar de la NASA
El estudio de estos cráteres abrirá una ventana al pasado del universo. "Poder descubrir esas zonas y estudiarlas nos va a permitir, pues, conocer cómo era el universo nuestro, donde vivimos ahora, hace 1000 de 1000000 de años, y igual nos da una información sobre el origen de de nuestra galaxia", ha concluido el ingeniero español. La investigación, por tanto, seguirá dos rutas paralelas: el desarrollo tecnológico para vivir allí y la puramente científica.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.




