"Si alguien cree que un producto que va del Mercosur hacia Europa no cumple con los estándares de calidad o medioambientales, tiene trazabilidad como para poder saberlo"
Tras casi tres décadas de negociaciones, la histórica firma genera un profundo cisma entre el sector primario y la industria exportadora

Acuerdo de Mercosur
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No están siendo días fáciles para el sector primario en España y Europa. A pocas horas de que en Paraguay se firme definitivamente el histórico acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur, la tensión es máxima. Mientras el Gobierno, en voz del ministro de Economía, Carlos Cuerpo, defiende su "importancia estratégica" y transmite un mensaje de optimismo, el campo español alza la voz contra lo que considera una amenaza existencial, tal y como se ha analizado en el programa 'La Linterna' de COPE.
La voz de un campo en pie de guerra
El sentimiento de agravio recorre el sector. Un ganadero de Orense con más de 35 años de experiencia, explicaba en 'Herrera en COPE' el temor generalizado: "El problema que vamos a tener es que si nosotros cerramos, vamos a depender de mercados externos". Esta situación, que se ha materializado en protestas como la de agricultores en Valencia que tiran sus mandarinas ante la preferencia del mercado por las de Sudamérica, evidencia una crisis profunda. La competencia con países con costes de producción mucho menores, como Brasil, que "tiene más ganado de carne que toda Europa junta", se percibe como "imposible" de afrontar.
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Acuerdo de Mercosur
Las protestas se han extendido por todo el país. Una de las más numerosas ha tenido lugar en Oviedo, donde, según el periodista Pedro Rivero, unos 200 tractores y 1000 manifestantes han tomado el centro para decir "no al acuerdo con Mercosur". La preocupación se extiende a múltiples ámbitos, como el apícola. José Luis, con casi 500 colmenas, lo tiene claro: "Tenemos que salir a la calle, porque esto es el fin, prácticamente. No podemos competir con productos que vienen de fuera".
En Asturias, el sector cárnico denuncia una "competencia desleal" con países donde los controles son menos estrictos. José Miguel, ganadero en Cebrales, lanzaba un mensaje directo a los consumidores: "La gente de la ciudad lo que tenía que arrimar el hombro con nosotros, porque ellos comen lo que producimos nosotros". La protesta ha logrado una imagen insólita: la unanimidad de todos los grupos del parlamento asturiano en el rechazo al acuerdo, aunque la delegada del Gobierno, Adriana Lastra, se ha negado a reunirse con los sindicatos agrarios.
Durante su intervención en 'La Linterna', Javier Fatás, productor de cereal en Zaragoza y responsable de Agua y Medio Ambiente de COAG, ha asegurado que el acuerdo "va a poner en riesgo todo el modelo social y profesional que conocemos". Según los estudios de impacto de su organización, las consecuencias serán "muy negativas" en sectores como el del cereal, con entradas "más masivas aún" que llevarán a precios que no cubren los costes de producción, siendo "casi la puntilla al sector".

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Fatás denuncia que la competencia es "desleal en todos los aspectos" porque los países de Mercosur no cumplen las mismas normativas medioambientales, de sostenibilidad, sanitarias, de bienestar animal o laborales que se exigen en Europa. Sobre la posibilidad de incluir cláusulas de control, se muestra escéptico: "No hay garantías de cumplimiento de esas condiciones, ni hay garantías de esa trazabilidad, ni va a haber esos controles sistemáticos en frontera".
No nos vamos a rendir en estos últimos minutos"
A pesar de la inminente firma, el sector no se da por vencido. "Vamos a estar ahí hasta el último minuto, hasta el último minuto de descuento peleando", ha afirmado Fatás. El productor recuerda que, tras la firma, el tratado deberá ser ratificado en el Parlamento Europeo. "Llevamos más de 20 años peleando contra este acuerdo. No nos vamos a rendir en estos últimos minutos". Sus palabras reflejan la determinación de un sector que, como explica en este análisis, no entiende cómo la entrada de productos más baratos no se traduce en una bajada de precios para el consumidor.
Un acuerdo histórico con luces y sombras
El tratado, resultado de 26 años de negociaciones, creará una de las mayores áreas de libre comercio del mundo, con 720 millones de personas y un PIB conjunto de 22 billones de dólares. Según explicó el periodista Adrián Gil, el pacto prevé la eliminación del 91% de los aranceles a las exportaciones europeas y del 92% a las del Mercosur, de forma progresiva en hasta 15 años. Además, abre la puerta a que las empresas europeas participen en licitaciones públicas en igualdad de condiciones.

Mercosur
Para proteger a los sectores europeos más sensibles, la Comisión Europea ha reforzado las cláusulas de salvaguarda. Este mecanismo permitiría "echar el freno de mano" al acuerdo si un producto sufre una caída de precio inusual superior al 5%, bloqueando temporalmente el trato y recuperando aranceles. Sin embargo, estas medidas no convencen a países como Francia, Polonia o Austria, que se oponen a un acuerdo que España ha impulsado con fuerza, como se detalla en el análisis de 'La Linterna'.
Oportunidad para la industria y visión desde Argentina
Frente al rechazo del campo, otros sectores ven el pacto como una gran oportunidad. La industria del automóvil podría triplicar sus ventas para 2040 al eliminarse aranceles del 35%. Sectores como el aceite de oliva o el vino también se verían beneficiados. Juan Muga, de las Bodegas Muga, ha explicado en COPE que, aunque Brasil representa menos del 2% de su volumen, la bajada de aranceles permitirá que el vino español, que hoy tiene precios "desorbitados" allí, llegue a una población más amplia.
Muga ha destacado la alta valoración del vino español a nivel internacional y defiende la calidad como principal arma competitiva. "Luchamos por la calidad, y la calidad es sobre todo", ha afirmado, mostrándose convencido de que Europa exigirá los mismos controles a los productos importados que los que impone a los exportados. El acuerdo, aunque positivo, tendrá una aplicación gradual, "step by step", que se completará hacia el año 2032.
Si alguien cree que un producto que va del Mercosur hacia Europa no cumple con los estándares de calidad o medioambientales, tiene trazabilidad como para poder saberlo"
Al otro lado del Atlántico, la visión es muy diferente. Mario Grinman, presidente de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios, ha calificado el acuerdo de "oportunidad tremendamente importante" para ambos bloques. En respuesta a las críticas sobre competencia desleal, Grinman es tajante: "Todo se va a regir por normas y controles. Si alguien cree que un producto que va del Mercosur hacia Europa no cumple con los estándares de calidad o medioambientales, tiene trazabilidad como para poder saberlo", ha declarado en 'La Linterna', asegurando que desde la región no saldrán productos a precios de 'dumping'. Este audio de 'Herrera en COPE' ya adelantaba la importancia de estas cláusulas en la negociación.
En la clausura del programa, el comentario de Luis del Val ha puesto el foco en la desconexión del Gobierno con la "España agropecuaria". Ha criticado que, tras la "tabarra" con la España vaciada, ahora se dé "la puntilla al campo español" con este acuerdo. Del Val ha señalado que el ejecutivo "sabe que en el tractor no se puede dormir", y que la huelga del campo "no le quita el sueño a ningún ministro, empezando por Pedro Primero, el mentiroso".
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



