Jorge, ganadero: "Con 80 vacas puedes facturar en terneros hasta 35.000 euros, con ese dinero da para que coman los meses estabuladas; las ayudas nos permiten soportar los gastos"
Jorge, un ganadero de extensiva, explica en el canal de YouTube MP DANCAUSA que esa cifra apenas cubre los gastos y que sobrevive gracias a las ayudas de la PAC

Jorge, ganadero de vacuno del Pirineo en un vídeo del canal de YouTube MP DANCAUSA, conducido por María Pilar Dancausa.
Publicado el - Actualizado
4 min lectura29:11 min escucha
La ganadería extensiva es un pilar económico y cultural en muchas zonas rurales de España, pero ¿es realmente rentable? Jorge, un ganadero del Valle de Hecho en el Pirineo aragonés, ha puesto cifras a la realidad del sector en una entrevista para el canal de YouTube Mp Dancausa, conducido por María Pilar Dancausa.
Su testimonio revela que detrás de una facturación aparentemente elevada se esconde una lucha diaria por la supervivencia, marcada por los altos costes, la burocracia y la dependencia de las ayudas europeas.
La cruda realidad de la facturación
La cifra clave que ofrece Jorge es contundente. "Con 80 vacas puedes facturar hasta 35.000 euros al año en terneros", explica. Sin embargo, aclara inmediatamente que este ingreso no es beneficio.
Ese dinero se destina íntegramente a cubrir uno de los mayores gastos de la explotación: "Con ese dinero las das de comer los meses que están estabuladas".
La rentabilidad, por tanto, es mínima y no permite cubrir todos los costes derivados de la actividad.
Es aquí donde entran en juego las ayudas de la Política Agraria Común (PAC), que se convierten en un salvavidas indispensable. "Las ayudas nos permiten soportar los gastos", confiesa Jorge.
A pesar de las dificultades, el sector ha encontrado un respiro gracias al aumento del precio de los terneros, una subida que, según el ganadero, ha sido impulsada por la demanda de los países del Magreb, donde no se consume cerdo.
Aún así, antes de esta subida, el margen era tan estrecho que el objetivo era simplemente "que aguante el año, por favor, que pase el año".
Con 35.000 euros es para darles de comer a ellas los meses que están estabuladas"
Ganadero del Pirineo
El campo estalla: la PAC y Mercosur
La situación descrita por Jorge es un reflejo de un malestar generalizado que ha llevado al campo español a tomar las calles.
Las protestas, como la tractorada que ha colapsado Madrid con 500 tractores, claman contra una PAC que consideran que ahoga al sector con "demasiado papeleo" y "requisitos verdes" que merman la rentabilidad.
A esto se suma la amenaza de acuerdos comerciales como el de Mercosur, que es visto como una forma de competencia desleal.
La indignación es palpable en todo el país. Desde Málaga, el ganadero Antonio, en declaraciones a COPE, denunciaba la incoherencia del acuerdo: "Lo que llevan años diciendo que no podíamos hacer ahora lo quieren meter, ya no por la puerta de atrás, sino la de delante".
Jorge comparte esta preocupación y teme que la entrada de carne de Brasil o Argentina "nos acabe de hundir". La advertencia desde Ourense del ganadero Pepe es aún más directa, afirmando que es "imposible competir" cuando "solamente Brasil tiene más ganado de carne que toda Europa junta".

Ganaderos ordeñan vacas, en una imagen de archivo.
La burocracia, el "mayor peligro"
Más allá de la economía, el mayor enemigo para Jorge no es el oso ni el lobo, sino la administración. "La burocracia, ese es el mayor peligro que puede comer más que un oso", sentencia.
Relata cómo las exigencias administrativas se han multiplicado hasta lo "salvaje", hasta el punto de tener que sacar guías telemáticas para mover el ganado dentro del mismo término municipal.
Es una carga que, según su padre, habría sido impensable en generaciones anteriores: "Si yo tuviese que hacer todo lo que haces ahora tú de papeleo... eso ya ni me lo menciones".

Pirineos
Hay que hacerlo muy bien para que salga bien, regular o bien"
Ganadero
En este contexto, Jorge defiende el valor de la ganadería extensiva, no solo como modo de vida, sino como herramienta de gestión medioambiental. Asegura que sus vacas ayudan a prevenir incendios forestales al limpiar el monte de matorral, una práctica que antiguamente se realizaba con quemas controladas y que ahora está prohibida.
"Si se puede pasar por trozos de monte, es gracias a que está el ganado", afirma, diferenciando su modelo de las contaminantes macrogranjas: "Esto no contamina, es lo que se ha hecho toda la vida, desde el Neolítico".
A pesar de las dificultades y de que sus padres intentaron quitarle la idea de la cabeza, Jorge eligió quedarse. Su amor por el campo, inculcado desde niño, es más fuerte que cualquier adversidad. "Me ha gustado tanto ya desde pequeño [...] y me sigue gustando", confiesa.
No se imagina viviendo en una ciudad, un lugar donde cree que "me moriría". Para sus hijos, solo desea que "hagan lo que quieran, con tal de que sean felices y trabajadores", dejando la puerta abierta a que elijan un camino que, aunque duro, para él es sinónimo de libertad.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.







