"La ciencia no te va a decir que la grasa sea lo peor que puedes consumir en tu dieta, hay cosas peores, pero sí son los que más cambian su proporción"
Una nueva investigación científica abre el debate sobre el consumo de grasas en personas sanas, justo en la época de mayores excesos gastronómicos del año

Bea Calderón aprende de ciencia con Jorge Alcalde, que analiza las grasas en la dieta
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Con la llegada de la Navidad y el Año Nuevo, los excesos gastronómicos se convierten en protagonistas, alterando nuestras dietas habituales. En el programa 'Poniendo las Calles' de COPE, la periodista Bea Calderón ha abordado este tema junto al experto Jorge Alcalde, para analizar la extendida mala fama de las grasas.
Jorge Alcalde ha explicado que, si bien hay cosas peores, las grasas son el elemento que más varía en la 'dieta navideña'. "La ciencia no te va a decir que las grasas sea lo peor que puedes consumir en tu dieta, hay cosas peores, pero sí son los que más cambian su proporción", ha señalado el experto, refiriéndose al aumento del consumo de embutidos, carnes grasas y dulces elaborados con mantecas.
Una buena noticia para personas sanas
La polémica surge a raíz de una nueva y sorprendente investigación. Según ha explicado Alcalde, un equipo de científicos ha revisado más de 17 estudios clínicos en los que han participado 60.000 personas de todo el mundo para analizar el impacto real de las grasas saturadas en la salud.

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El hallazgo principal es que, en personas sanas sin patologías previas, el consumo de este tipo de grasas "no es tan malo como se pensaba". Sin embargo, Alcalde ha sido tajante al advertir que en pacientes con problemas cardíacos, riesgo de infarto o colesterol muy alto, el aumento de grasas saturadas sí es perjudicial y se debe controlar estrictamente, tal como se explica en este artículo sobre cuánta grasa podemos consumir al día.
La ciencia, también polarizada
En esto de las grasas pasa como casi en todo, que hay bandos"
Este trabajo ha generado una gran controversia, incluso dentro de la comunidad científica. "En esto de las grasas pasa como casi en todo, que hay bandos", ha comentado Alcalde. Por un lado, están los nutricionistas que proponen una reducción casi total de su consumo y, por otro, los científicos que defienden que no hay que obsesionarse con un consumo moderado en personas sanas.
La polarización ha llegado hasta tal punto que dos científicos españoles de la Universidad de Barcelona publicaron un comentario editorial sobre la investigación, generando una "discusión bastante interesante" con los autores originales sobre si los resultados avalan un consumo moderado o una mayor limitación.

Menos grasa, más sabor y en la mitad de tiempo: No es magia, es tecnología
Este debate ha trascendido al ámbito político, especialmente en Estados Unidos. Alcalde ha mencionado a Robert Kennedy, de la administración Trump, y su controvertido movimiento 'make America Healthy Again', que propone volver a comer grasas y está vinculado a corrientes como la de los antivacunas, demostrando que la política ha impregnado el debate sobre la salud.
El origen de la mala fama
Pero, ¿por qué las grasas tienen tan mala fama? Aunque su consumo excesivo es perjudicial, son necesarias para el organismo en su justa medida; de hecho, hay motivos para incluir grasas en la dieta y no son tus enemigas. "Nuestras células necesitan de algunas grasas", como el colesterol, para mantener su equilibrio, ha recordado Alcalde. La mala reputación proviene de investigaciones pasadas que establecieron una relación demasiado directa con el riesgo de infarto, una visión que hoy se considera más compleja.
No más de un 10 por 100 de nuestra dieta debería estar compuesta por estas grasas"
El problema no es tanto la grasa saturada como los ultraprocesados que la contienen, un punto que también analizan expertos en nutrición como Marc Romera. La recomendación final de Jorge Alcalde es clara: "No más de un 10 por 100 de nuestra dieta debería estar compuesta por estas grasas".
El consejo para estas fechas es "pasarlo bien", tener cuidado con los excesos pero sin preocupaciones desmedidas. Para el resto del año, la clave es el "sentido común": seguir una dieta mediterránea equilibrada, rica en verduras, frutas y cereales, y baja en carnes y alimentos procesados, el modelo que ha contribuido a que España sea uno de los países con mayor longevidad.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



