Gustavo de Arístegui, diplomático: "La semilla de la implosión del régimen de Irán ya está plantada"
El diplomático analiza el ataque de Israel y Estados Unidos y subraya que el programa nuclear iraní busca el arma atómica y no un uso civil

Escucha la entrevista al diplomático Gustavo de Arístegui sobre el ataque de EE.UU e Israel sobre Irán
Publicado el
3 min lectura7:05 min escucha
El diplomático y exembajador Gustavo de Arístegui, en una entrevista en el programa Mediodía COPE con Antonio Herraiz, ha analizado el reciente ataque de Israel y EE.UU contra Irán. Según De Arístegui, esta acción no es una sorpresa, sino la consecuencia de décadas de políticas iraníes. "Jamás, nunca Irán ha tenido la más mínima intención de ceder en ninguna de sus pretensiones", ha afirmado.
Un programa nuclear que no es civil
De Arístegui ha desmontado la narrativa de que el programa nuclear iraní tiene fines pacíficos. Para el diplomático, existen evidencias claras de sus intenciones militares, comenzando por su estructura. "¿Si es civil el programa nuclear iraní, cómo es posible que dependa del líder de la revolución y de la guardia revolucionaria y no del ministro de energía?", se ha preguntado.
Además, ha señalado que la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) "ha encontrado incluso trazas de enriquecimiento de uranio a más del 83 por 100", cuando los programas civiles no requieren más de un 6%. Esto demuestra que buscaban acercarse al 90%, el nivel necesario para construir armas nucleares. La ocultación de estas instalaciones en "búnkeres reforzados a centenares de metros de profundidad" es otra prueba, según el experto.
TE PUEDE INTERESAR
El exembajador ha recordado las tres exigencias clave que Irán ha incumplido sistemáticamente en las negociaciones: renunciar al enriquecimiento de uranio, detener el desarrollo de misiles balísticos intercontinentales y de crucero, y aclarar por qué la Guardia Revolucionaria controla el programa. Lejos de ceder, ha recordado, se supo que Irán compró "misiles supersónicos antibuque a los chinos" en plenas negociaciones.
La gran diferencia: "el bravo pueblo iraní"
Al analizar el escenario actual, Gustavo de Arístegui ha destacado que la principal diferencia con crisis anteriores es la situación interna del país. "En este último año y a principios de este, el bravo pueblo iraní se ha manifestado de manera masiva en todo el país", ha explicado, elogiando la valentía de los ciudadanos frente a un "riesgo gravísimo".
La represión del régimen ha sido brutal. Según De Arístegui, "las víctimas mortales, según observadores independientes, se cuentan en los decenas de miles". Ha denunciado que el régimen utilizó "francotiradores que tiraban a la cara, no a la cabeza, para que no fueran reconocidos" y que unidades del ejército y la Guardia Revolucionaria usaron "ametralladoras de gran calibre, barriendo las calles y dejando las calles de las diferentes ciudades y pueblos de Irán regadas de cadáveres de manifestantes".

La gente corre a refugiarse tras las alarmas por misiles procedentes de Irán.
Una puerta a la esperanza
Pese a la violencia, De Arístegui ve un futuro de cambio. "La semilla de la implosión del régimen está plantada. No sé si será ahora, no sé si será dentro de un mes o dentro de un año", ha vaticinado. Para el diplomático, el final del régimen es inevitable y necesario, describiéndolo como "putrefacto, violento, execrable, abominable, sangriento, barbárico", por lo que considera que "tiene que tener sus días contados".
El exembajador ha concluido su intervención con un mensaje de optimismo, afirmando que la caída del régimen es fundamental no solo para los iraníes, sino para la seguridad mundial. "Espero que de verdad haya una transición a la democracia plena y la libertad del pueblo iraní", ha expresado, una esperanza que, como ha señalado Antonio Herraiz, es compartida por muchos.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.




