Miguel Ángel Belmonte, experto en diplomacia: "Las reuniones en Ginebra no conducen a un acuerdo de paz satisfactorio de forma inmediata, sirven para mejorar la imagen de Europa y de Trump"
Ginebra acoge una nueva ronda de negociaciones entre Rusia, Ucrania y Estados Unidos en un clima de tensión por los últimos ataques y con escaso optimismo

Expósito entrevista a Miguel Ángel Belmonte, profesor de Ciencia Política de la Universitat Abat Oliba CEU
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La ciudad suiza de Ginebra, conocida por su discreción y su peso en la diplomacia internacional, se ha convertido de nuevo en el epicentro de las negociaciones para abordar la guerra de Ucrania. Estados Unidos está mediando en una reunión trilateral con Rusia y Ucrania, la tercera de este tipo, que se desarrolla en un ambiente de máxima tensión. Horas antes del encuentro, Rusia lanzó hasta 29 misiles y casi 400 drones sobre varios puntos del territorio ucraniano, ataques que han causado la muerte de seis personas y han dejado a miles de ciudadanos sin agua y electricidad.
Desde Moscú se ha asegurado que el objetivo era la infraestructura energética. Por su parte, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha condenado los bombardeos y ha advertido sobre la dificultad de negociar bajo estas condiciones. "Cuanto más maldad venga de Rusia, más difícil será para todos llegar a cualquier acuerdo con ellos", ha sentenciado.
Negociaciones a dos velocidades
Las conversaciones, que se prolongarán hasta mañana, abarcan cinco áreas clave: territorio, militar, política, económica y seguridad, según la agencia rusa TASS. Donald Trump ha insistido en que la presencia de Ucrania es fundamental y ha instado al país a sentarse en la mesa de diálogo. Sin embargo, la delegación rusa ha mostrado su escepticismo desde el principio, afirmando no esperar "ninguna novedad" de la cumbre.

El presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump
Casi en paralelo, Ginebra también ha sido el escenario de un encuentro entre Irán y Estados Unidos sobre el acuerdo nuclear. Tras más de tres horas de reunión, el ministro de exteriores iraní, Abas Arachi, ha hablado de un ambiente "más constructivo" y de un "acuerdo general sobre una serie de puntos principales". A pesar de estos "brotes verdes", el propio Trump había pedido cautela, recordando la dureza negociadora de los iraníes.
Cuatro años de guerra y desconfianza
Mientras la diplomacia avanza con lentitud, la guerra está a punto de cumplir su cuarto aniversario. En el programa 'La Linterna' de COPE, la ciudadana ucraniana Olena relataba cómo es la vida en Kiev, donde los ciudadanos se han acostumbrado a los ataques. Con total crudeza, expresaba su desconfianza en las negociaciones y en el papel de Trump, resumiendo así la que considera la intención del Kremlin: "El objetivo de Putin en general es que no existamos. Su deseo mayor es que no exista el pueblo ucraniano".
El objetivo de Putin en general es que no existamos"
El análisis del experto
Para analizar el alcance real de estas cumbres, Ángel Expósito ha entrevistado en 'La Linterna' a Miguel Ángel Belmonte, profesor de Ciencia Política en la Universitat Abat Oliba CEU. El experto afirma que, si bien las reuniones no llevarán a una paz inmediata, cumplen otra función. "Las reuniones en Ginebra no conducen a un acuerdo de paz satisfactorio de forma inmediata, sirven para mejorar la imagen de Europa y de Trump", ha explicado Belmonte.
Las reuniones por sí solas no significan nada si no hay cambios más profundos detrás"

El presidente de Rusia, Vladimir Putin
El profesor Belmonte ha subrayado que el avance real depende de otros factores. "Las reuniones por sí solas no significan nada si no hay cambios más profundos detrás", ha señalado. Según él, la clave reside en un posible acuerdo entre EE. UU. y Rusia sobre la explotación de los recursos mineros ucranianos o en un deterioro económico de las corporaciones rusas que presione a Putin.
Sobre los posibles escenarios, Belmonte considera que Estados Unidos tiene dos opciones: forzar a Ucrania a un plan que supondría una victoria para Putin, o un apoyo militar masivo que conlleva el riesgo de una guerra nuclear. Por ello, cree que el conflicto se dirige a un "enquistamiento" de baja intensidad, que solo se cerrará si surgen otros frentes que desvíen el interés de Moscú, como Taiwán o Irán.
Finalmente, el experto ha puesto en duda una debilidad inminente del Kremlin. Aunque las exportaciones de armamento ruso han caído, Rusia "tiene más armas de las que necesita" y Putin cuenta con recursos para sostener el conflicto a medio plazo. La conclusión, según Belmonte, es que la guerra, de momento, continuará.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



