Roberto Cavero, analista energético: "Pagamos más por la gasolina y el diésel por la falta de competencia entre las estaciones de servicio y la cadena de suministro"
La caída del precio del petróleo no se refleja en los surtidores de las gasolineras, desatando el malestar en transportistas y agricultores ante la inacción del Gobierno

Expósito aprende en Clases de Economía de La Linterna con la experta económica y directora de Mediodía COPE, Pilar García de la Granja, sobre por qué la bajada del petróleo no se refleja en el precio de la gasolina
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Los mercados mundiales han recuperado el optimismo tras la caída en el precio del petróleo, con el IBEX 35 cerrando con una subida superior al 3%. El barril de Brent, referencia en Europa, se ha replegado por debajo de los 90 dólares, espoleando a los principales índices bursátiles. Sin embargo, esta buena noticia macroeconómica todavía no se refleja en las gasolineras.
En el programa La Linterna de COPE, el periodista Ángel Expósito y la experta económica Pilar García de la Granja han analizado por qué la bajada del crudo no se traduce en un alivio para el bolsillo del consumidor. Hoy, de media, el litro de la gasolina sin plomo 95 se paga a 1,67 euros y el diésel a 1,79 euros, y todo indica que los precios no bajarán en los próximos días.
La clave reside en el llamado 'efecto pluma', ya que la gasolina que repostamos se fija por el coste de reposición. Esto significa que si las estaciones de servicio compraron el combustible a un precio alto, el consumidor tarda más en notar las bajadas. El analista energético Roberto Cavero lo resume de forma contundente: "En definitiva, la falta de competencia entre las estaciones de servicio y en toda la cadena de suministro lleva a que paguemos más por gasolina y diésel".

Una gasolinera en Madrid
Fuerte malestar en el campo y el transporte
Los sectores más dependientes de los carburantes han sido los primeros en alzar la voz. Agricultores y ganaderos denuncian que el gasoil agrícola se ha incrementado hasta un 40%, una subida que califican de "especulativa". Aurelio González, secretario general de la Unión de Pequeños Agricultores en Castilla y León, ha sido claro: "No podemos seguir soportando más gastos de guerra".
No podemos seguir soportando más gastos de guerra"
Esta situación ha llevado a que hasta 2.500 agricultores hayan bloqueado un centro logístico de hidrocarburos en Valladolid y anuncien nuevas tractoradas en Madrid. Advierten de que, si no se toman medidas, el incremento de costes terminará repercutiendo, como siempre, en los consumidores.
De forma similar, los transportistas ven cómo se tensionan de nuevo sus costes. El gasóleo representa cerca del 40% de los gastos de explotación para un sector donde la mayoría son autónomos, lo que les obliga a trabajar a pérdidas si no pueden trasladar la subida a los contratos, como el caso de un transportista de fresas que necesita 225 euros más para cubrir el sobrecoste del gasoil.
Carmelo González, presidente de la Confederación Española de Transportes de Mercancías, ha afirmado que el sector está sufriendo una "carga insoportable". Ha reclamado a la administración "la toma de medidas" urgentes para que el sector no entre "en una situación irreversible", avisando de que no descartan paros si los precios siguen subiendo.
Esto podrá asumir a muchas empresas una situación de pérdidas abultadas"

Surtidores en una gasolinera
El Gobierno, entre la presión y la recaudación
Ante esta escalada, se baraja que el Gobierno aplique una rebaja del IVA o una bonificación a los carburantes, como ya hizo durante la guerra de Ucrania. Sin embargo, Pilar García de la Granja ha mostrado su escepticismo, recordando que quien ingresa dinero de forma extraordinaria "es Hacienda". La experta ha señalado que el Ejecutivo suele esperar hasta el último momento para actuar.
Por su parte, Bruselas ha presentado un paquete de medidas para rebajar los precios de la energía. El comisario de Energía, Dan Jorgensen, ha recomendado a los estados miembros que rebajen los impuestos, especialmente sobre la electricidad, subrayando que "existe un enorme potencial de ahorro en las facturas en Europa". Esta medida, aunque prevista antes de la crisis, cobra ahora más sentido.
El turismo, un posible beneficiado colateral
Finalmente, la crisis en Oriente Medio podría tener un efecto inesperado en el sector turístico español. El cierre del espacio aéreo en varios países de la zona está provocando cancelaciones de viajes a destinos competidores como Egipto o Turquía.
Según Federico Fuster, presidente de la patronal hotelera valenciana, esta situación genera "un poquito más de inseguridad" para viajar a esas zonas, por lo que "esas reservas suelen desviarse hacia España". No obstante, ha matizado que es un efecto que, de producirse, se notaría "en el medio o largo plazo".
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



