Carlos León, arqueólogo: "La causa mayor de naufragios de barcos españoles en América han sido siempre los temporales y los huracanes"
El arqueólogo subacuático Carlos León desvela en 'La Linterna' que el mal tiempo fue el principal causante de los hundimientos en el Imperio español, no los piratas

Ángel Expósito conoce con Paloma Serrano la historia sobre los naufragios en el Imperio español
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Hay historias que no aparecen en los libros de grandes victorias, pero que explican mucho mejor lo que fuimos. Para entender un imperio, a veces es necesario mirar sus fracasos. Esta es la visión que el arqueólogo subacuático Carlos León ha compartido en el programa "La Linterna" de COPE, con Ángel Expósito y Paloma Serrano, a raíz de su libro "Hundidos" (Alianza). La historia de los naufragios del Imperio español revela una cara menos conocida pero fundamental de nuestro pasado.
El clima, el verdadero enemigo en alta mar
Frente a la creencia popular que atribuye los hundimientos a piratas y batallas navales, la realidad es que la gran mayoría de los barcos españoles que naufragaron en América sucumbieron a un enemigo mucho más imprevisible: el mal tiempo. Así lo afirma Carlos León, quien sostiene que "la causa mayor de naufragios de barcos españoles en América han sido siempre los temporales y los huracanes". A esto se sumaban otros factores como que los barcos "iban normalmente muy sobrecargados", lo que facilitaba los accidentes.
La causa mayor de naufragios de barcos españoles en América han sido siempre los los temporales y los huracanes"

Naufragio, Parque Marino de Roatán, Buceo en el Caribe, Roatán, Islas de la Bahía, Honduras, Centroamérica
A pesar de la imagen de tragedia, los naufragios eran la excepción. Se calcula que solo un pequeño porcentaje de barcos naufragaba, estimado en un 5%. Esto significa, según el experto, que "la inmensa mayoría llegaba a su destino, cumplía la misión". Por tanto, los hundimientos no solo hablan de fracaso, sino también "del éxito del sistema marítimo español". Aunque se estima que puede haber más de 1.000 barcos españoles hundidos en costas americanas, la cifra es pequeña si se compara con los más de 30.000 viajes que se realizaron.
Cápsulas del tiempo bajo el agua
Cuando un barco se hundía, se convertía en un resto arqueológico de valor incalculable. León los describe como una fotografía exacta de un instante, ya que "un barco hundido es una cápsula del tiempo". Estos pecios permiten saber cómo vivían sus tripulantes, qué comían o qué transportaban, revelando detalles que no aparecen en ningún archivo y que ofrecen una visión alternativa a los documentos oficiales. Esta perspectiva enriquece el debate sobre la historia de la conquista de América.
Un barco hundido es una cápsula del tiempo"

Bancos de sardinas se congregan alrededor de un barco naufragado, Isla Mujeres, Quintana Roo, México
Una de las grandes revelaciones de la arqueología subacuática es la diferencia entre la carga oficial y la que realmente transportaba el navío. "Había habitualmente mucho contrabando", señala León. Los estudios que comparan los registros con los restos hallados arrojan "aproximadamente un 30% de material de contrabando". Esta dualidad de fuentes, los papeles frente a la realidad hundida, demuestra que el relato histórico es más complejo de lo que se pensaba y no puede reducirse a una única versión.
Errores humanos y patrimonio histórico
Además del contrabando, otros errores humanos influían en el destino de las expediciones, como malas reparaciones, problemas de diseño o soluciones improvisadas. Ante un temporal, los pilotos "arriaban todas las velas y dejaban solo una vela del palo mayor muy baja para poder maniobrar". En esas situaciones límite salía "lo mejor y lo peor del ser humano", un aspecto que ofrece una nueva luz sobre el comportamiento de los españoles en la época.
Hoy en día, estos naufragios son considerados "un patrimonio histórico y arqueológico de primera mano". Lejos de ser meros tesoros, son conexiones con el pasado, ya que en un mismo barco había materiales de distintos lugares y personas con historias diferentes. Como concluye León, los errores también construyen el pasado, y en el fondo del mar, como demuestra su libro "Hundidos", todavía quedan muchas respuestas sobre lo que fuimos.
Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



