Gladys Kali, neurocientífica: "Apuntar en un papel cada día pequeños logros como no comer azúcar activa la dopamina y ayuda al cerebro a consolidar hábitos; mejor empezar con metas pequeñas"
Cada enero, el 80% de los propósitos se abandonan, pero la experta Gladys Kali revela en COPE Cool cómo 'hackear' el cerebro para transformar la intención en acción

Una mujer come un pastel
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Cada mes de enero, la ilusión por cambiar de hábitos choca con una realidad abrumadora: el 80% de los propósitos se abandonan en cuestión de semanas. Según Gladys Kali, autora de *'Neurociencia para el Estrés Laboral', en declaraciones a COPE Cool, la razón no reside en la falta de fuerza de voluntad, sino en ignorar cómo funciona el cerebro.
La clave está en entender sus sistemas de recompensa y la gestión de neurotransmisores como la dopamina.
Dopamina, la clave de la motivación
Lejos de la creencia popular que la tacha de negativa, la dopamina es esencial para la motivación. "Nadie nos sentiríamos motivados para ir a trabajar, hacer un viaje o levantarnos por la mañana si no tuviéramos esa dopamina", explica Kali.
Por ello, la experta recomienda empezar por objetivos a corto plazo y manejables, como dedicar "10 minutos a la semana al gimnasio" en lugar de proponerse metas inalcanzables, para así obtener una recompensa inmediata que refuerce la nueva rutina.

La lectura es al cerebro como la gimnasia al cuerpo
El poder de la coherencia personal
Otro pilar fundamental es conectar el nuevo hábito con los valores personales. La neurocientífica comparte su experiencia personal al dejar de fumar, ya que le resultaba incongruente hablar de salud y bienestar. "¿Cómo voy a estar hablando yo de temas de salud y de bienestar si yo a vez estoy fumando?", se planteó.
Esta contradicción es una palanca de cambio, pues el cerebro quiere sobrevivir y tener la razón, y según la experta, "si tú encuentras algo que sea incongruente en tu discurso, va a ayudar a que seas más fuerte mentalmente al deshacerte de ese hábito".
Si encuentras algo que sea incongruente en tu discurso, va a ayudar a que seas más fuerte mentalmente al deshacerte de ese hábito"
Este proceso implica desdibujar una ruta neuronal creada tras años de repetición y sustituirla por otra más saludable. Según los estudios que cita Kali, este cambio no se produce en 21 días, como se ha popularizado.
"Normalmente, para quitarte el hábito, según la neurociencia, no son los 21 días, sino que son 67 días de media los probados para crear un nuevo hábito o deshacerte de uno malo", aclara.

La lectura activa al menos 20 áreas distintas del cerebro
Empezar pequeño y medir los logros
Para garantizar que un propósito se mantenga, el consejo principal de Kali es empezar con algo muy pequeño para no activar las alarmas del cerebro, que siempre busca gastar el mínimo de energía posible.
"Es mucho mejor decir: oye, yo quiero empezar a hacer deporte, voy a hacer media hora a la semana", ejemplifica. Empezar con un esfuerzo desmedido lleva a buscar excusas, lo que genera culpabilidad y decepción que conducen al abandono.
El cerebro va a entender mucho mejor todo aquello que tú midas"
Finalmente, la experta subraya una de las herramientas más potentes: la medición constante. Como ella misma afirma, "el cerebro va a entender mucho mejor todo aquello que tú midas".
Un gesto tan simple como apuntar en un papel los logros diarios, como "hoy he logrado no comer azúcar", es suficiente para generar una microdosis de dopamina que recompensa al cerebro y refuerza la motivación para continuar.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.






