Haces esto mal cuando enchufas el cargador del teléfono y podría estar dañando la batería del móvil
Se trata de un gesto automatizado por muchos usuarios que puede acortar la vida útil del dispositivo

Imagen de archivo de un hombre enchufando un cargador con el móvil conectado
Madrid - Publicado el
3 min lectura
Cargar el teléfono parece una tarea simple: enchufarlo, dejarlo un rato y listo. Sin embargo, expertos en tecnología llevan tiempo advirtiendo de que pequeños hábitos cotidianos pueden acelerar el desgaste de la batería sin que te des cuenta.
Uno de los más comunes tiene que ver con algo que casi nadie se plantea cuando conecta el cargador.
Un detalle que pasa desapercibido
La batería es uno de los componentes más delicados del smartphone y, al mismo tiempo, uno de los que más influye en su vida útil.
Una mala rutina de carga puede provocar que el móvil pierda autonomía en pocos meses, se caliente más de lo normal o incluso tenga problemas de rendimiento.
Entre los errores más habituales están dejar el móvil cargando toda la noche, usar cargadores baratos o exponerlo al calor mientras se recarga. Pero hay otro gesto todavía más cotidiano que suele pasar desapercibido y que podría estar afectando a la batería sin que lo notes.

Imagen de archivo de una mujer cargando su teléfono móvil
Se trata del orden en el que conectas el cargador. Aunque parezca trivial, el modo en que enchufas el cable y el adaptador puede generar pequeños picos eléctricos que, con el tiempo, afectan a la estabilidad de la carga y al desgaste de la batería.
El orden correcto para cargar el móvil
El error más común es conectar primero el cable al móvil y después enchufar el cargador a la corriente. Este orden puede provocar pequeñas variaciones de voltaje en el momento de conectar el adaptador a la red eléctrica, lo que genera micro picos que llegan directamente al dispositivo.
La recomendación general es hacerlo al revés: primero conectar el cargador a la toma de corriente y, una vez esté estable, enchufar el cable al móvil. De este modo, la corriente ya está regulada cuando llega al teléfono, reduciendo el estrés eléctrico sobre la batería y los circuitos internos.

Imagen de recurso de un error al cargar la batería de un teléfono móvil
Aunque el impacto no es inmediato, este tipo de detalles pueden influir en la salud de la batería a largo plazo, especialmente si se repiten a diario durante años.
Las baterías de litio funcionan mejor cuando reciben cargas estables y no están sometidas a cambios bruscos de voltaje o temperatura. Cada pico, cada sobrecalentamiento o cada ciclo de carga completo al 100 % contribuye a degradar su capacidad máxima.
Por eso, aunque el orden de conexión no vaya a “romper” tu móvil de un día para otro, sí puede sumar desgaste con el tiempo, igual que otros malos hábitos de carga.
Otros gestos pequeños pero importantes
Además del orden de conexión, hay otras recomendaciones que pueden ayudarte a alargar la vida útil del teléfono. Evitar cargarlo siempre al 100 % y no dejar que baje constantemente al 0 % es una de las más importantes, ya que las baterías de litio funcionan mejor en rangos intermedios, entre el 20 % y el 80 %.
También es recomendable evitar el calor durante la carga. Usar el móvil mientras se carga, dejarlo bajo la almohada o exponerlo al sol puede aumentar la temperatura y acelerar la degradación de la batería.
El uso de cargadores oficiales o certificados también es clave, ya que los modelos baratos pueden no regular correctamente el voltaje y causar daños a largo plazo.
Cargar el móvil es una rutina diaria que parece inofensiva, pero pequeños detalles como el orden de conexión pueden influir en la salud de la batería con el paso del tiempo. Adoptar hábitos más cuidadosos no solo mejora la autonomía, sino que puede retrasar la necesidad de cambiar de teléfono o de batería.
En un contexto en el que los smartphones son cada vez más caros, cualquier gesto que alargue su vida útil puede traducirse en un ahorro real para el usuario.




