Carlos II, el último rey Austria, estaba convencido de que le habían embrujado y escandalizó a la corte con su idea para solucionarlo

El también conocido como 'El Hechizado' no pudo tener descendencia, y eso le ocasionó buscar las causas en diversas partes

Retrato de Carlos II el 'hechizado'

Alamy Stock Photo

Retrato de Carlos II el 'hechizado'

Ana Rumí

Publicado el

3 min lectura

La respuesta a esta pregunta es fácil: ¿qué dinastía es la que da nombre a la monarquía española? Probablemente nadie en el mundo no sabe la respuesta, porque, ya sea por cultura general, por el estudio pormenorizado de la Historia o por leer revistas del corazón, sabemos que se trata de los Borbones.   

Sin embargo, esta dinastía de origen francés no ha estado siempre en el trono de España, y a lo largo de los siglos, la Corona ha estado detentada por otras casas reales, como la de los Trastámara o los Austria. De hecho, los Borbones llegaron a España porque el último Austria, Carlos II, no pudo tener descendencia, desatando una guerra de sucesión que cambió el rumbo de nuestra historia.

De Carlos II, ese último rey Austria, se ha hablado mucho, porque se necesitaba saber qué era lo que había ocurrido para no poder engendrar. Unos decían que se trataba tan solo de las consecuencias lógicas de siglos de endogamia en la monarquía, y otros que presentaba una enfermedad terrible por la que su estado era de debilidad constante.

Lo cierto es que, pese a lo que se ha ido sabiendo con el paso de los años, Carlos II tenía una opinión muy distinta a lo que le estaba ocurriendo y que frenaba su descendencia.

Carlos II, enclenque desde su nacimiento  

La dinastía Austria ha sido una de las más prolíficas de nuestro país en cuanto a monarquía se refiere, y no es para menos, teniendo en cuenta que muchos de sus reyes han conseguido auténticas proezas para el país, llegando a crear un Imperio en el que “no se ponía el sol”.   

Monarcas como Carlos V, que amplió vastamente el territorio español, o Felipe II, que gobernó todo un Imperio desde Madrid, hicieron de la Corona española la más fuerte de Europa y, con sus descendientes, consiguieron alianzas en el continente que convirtieron a España en un Imperio todavía más poderoso.

Por eso, de Carlos II, hijo de Felipe IV y Mariana de Austria, se esperaba un reinado fuerte, con descendencia que pudiera perpetuar el poder en Europa, y firme. Sin embargo, esas esperanzas se desvanecieron nada más nacer.

Y es que, como describiría el embajador francés nada más ver al recién nacido, Carlos IIasusta de feo”. “Parece bastante débil; muestra síntomas de degeneración; tiene flemones en las mejillas, la cabeza llena de costras y el cuello le supura”.

Carlos II de niño

Alamy Stock Photo

Carlos II de niño

Nunca anduvo bien de salud, y eso deterioró paulatinamente su reinado. Consecuencia de aquello, Carlos II tuvo un gran problema de autoestima y de inseguridad que provocaba que hiciera caso de todos aquellos que le aconsejaban, no teniendo, en muchas ocasiones, criterio propio.

Así pues, fue como el monarca llegó a creer lo que decían de él: estaba “hechizado”, “maldito” y “embrujado”.

Convencido de estar “maldito”  

Si hubo un problema en el reinado de Carlos II ese fue, más allá de su deteriorado estado de salud, la imposibilidad de tener descendencia. Y no será porque no lo intentó, porque el último de los Austria se casó hasta en dos ocasiones: con María Luisa de Órleans y con Mariana de Neoburgo.   

Pese a los múltiples intentos, Carlos II no consiguió concebir, y eso le hizo visitar muchos expertos. Algunos de ellos, prepararon pócimas especiales para conseguir reactivar su semen, otros, sin embargo, le aconsejaron visitar exorcistas.

Y esta fue la perdición del monarca, que, auspiciado por un exorcista asturiano, se convenció de que estaba “maldito” y que quien lo había embrujado había sido su segunda esposa, Mariana. Así pues, eso le llevó a realizar diferentes rituales para salir de esa terrible espiral.

Retrato más benevolente de Carlos II

Alamy Stock Photo

Retrato más benevolente de Carlos II

Por un lado, se sometió a distintos exorcismos, pero eso no tuvo ningún tipo de efecto. Cansados de que esto no sirviera, le empezaron a administrar aceites y ungüentos que tampoco funcionaron, así como usar diferentes animales.

Finalmente, escandalizó a toda su corte abriendo los ataúdes de sus abuelos, bisabuelos, y padre. Además, por supuesto, del de su primera mujer, lo que le causó una gran conmoción de la que no se recuperó nunca.

Visto en ABC

Programas

Los últimos audios

Último boletín

5:00H | 27 FEB 2026 | BOLETÍN

Boletines COPE
Tracking