Una joven valenciana encuentra su sueño en Zamora: cambia la ciudad por una finca de 6.500 metros
Lorena, de 33 años, cuenta cómo dejó atrás el ritmo frenético de la capital para buscar la calma y un nuevo proyecto de vida en una zona rural de Castilla y León

Lorena nos cuenta porqué dejó la ciudad para marcharse a un pueblo de Zamora
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Dejarlo todo para empezar de cero en mitad del campo es una idea que ronda la cabeza de muchos urbanitas. Lorena, una valenciana de 33 años, ha hecho ese sueño realidad al cambiar el bullicio de su ciudad natal por la tranquilidad de un pequeño pueblo en la provincia de Zamora, buscando la calma, el silencio y la naturaleza que sentía que le faltaban.
El inicio de un sueño
Aunque nadie en su entorno compartía ese estilo de vida, Lorena siempre había querido vivir en plena naturaleza. La oportunidad llegó cuando conoció a su actual marido, originario de Zamora, a quien le planteó su "idea de vida". Tras ocho años de búsqueda, la pareja encontró una finca de 6.500 metros cuadrados junto a un río que se convirtió en el proyecto que ambos soñaban.
La búsqueda no fue fácil y, aunque encontró opciones en Valencia, la cautela le hizo esperar. "Menos mal que hay que darle tiempo al tiempo y tomar las decisiones con calma, porque si yo me llego a comprar una casa en Valencia, no estaría a lo mejor ahora mismo aquí", reflexiona Lorena sobre la importancia de no haberse precipitado.
Si yo me llego a comprar una casa en Valencia, no estaría a lo mejor ahora mismo aquí"
Valenciana que ha cambiado la ciudad por el pueblo
Una lenta pero gratificante transición
El cambio fue progresivo pero no exento de dificultades. Su primera parada fue un pueblo de Zamora donde vivía su marido, una transición que califica de "dura" al pasar del centro de Valencia a un entorno donde no conocía a nadie y trabajaba sola desde casa.
La soledad fue uno de los mayores retos iniciales. "Pasé de estar rodeada de gente a no tener contacto con nadie, había días que ni hablaba con nadie si no mandaba un audio", confiesa sobre el drástico cambio social. Sin embargo, el esfuerzo ha dado sus frutos y ahora disfruta de un pequeño círculo social en el lugar que siempre había imaginado.
La transición ha sido larga, pero ha merecido la pena"
Valenciana que ha cambiado la ciudad por el pueblo
Emprender desde el campo
Su faceta de artesana de velas y fotógrafa de bodas le ha permitido trabajar desde cualquier lugar. Mientras que el negocio de las velas funciona sin problemas gracias a la venta online, su carrera como fotógrafa ha supuesto "empezar de cero" al tener que construir una nueva clientela lejos de su red de contactos en Valencia.
Para abrirse mercado, ha optado por ofrecer precios más competitivos y potenciar su presencia en redes sociales, adaptándose a un entorno donde su estilo fotográfico es diferente al habitual. Además, documenta la reforma de su casa en redes para inspirar a otros que, como ella, tienen "esa inquietud y esas ganas" de un cambio de vida.
A pesar de los desafíos prácticos como la gestión del agua de pozo o la luz con placas solares, Lorena no echa de menos la ciudad, solo a su gente. Para ella, el cambio ha significado recuperar la calma en un lugar donde sus únicos vecinos habituales son "un señor que pasea a su burro y a su perro".
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



