José Miguel Moreno, director de Estrategia de Correos: "Nunca se acabará el servicio de correos, porque nosotros llegamos a donde no podrá llegar una empresa privada"
Tras 400 años de historia, el servicio postal danés desaparece por la digitalización, abriendo un debate sobre la supervivencia del correo tradicional en Europa

Madrid - Publicado el
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El servicio postal de Dinamarca ha llegado a su fin. Después de 400 años de servicio ininterrumpido, la empresa postal Postnord, fundada en 1624, ha realizado su última entrega. El gesto de pedalear para llevar una carta a cualquier rincón del país se detiene, marcando el fin de una era que sobrevivió a guerras y revoluciones tecnológicas. La razón detrás de esta drástica medida es la caída de más de un 90 % en el volumen de cartas desde el año 2000, un descenso provocado por la práctica desaparición de su uso cotidiano frente a las alternativas digitales.
Una despedida épica en la era digital
Lejos de un cierre silencioso, los daneses han optado por un adiós memorable. Según relata Ángel Rueda, un español residente en Copenhague, la despedida se ha convertido en algo épico. La compañía lanzó un spot publicitario de dos minutos que narra la entrega de la última carta, cuyo destino final ha sido una vitrina en un museo. Esta mentalidad, descrita por Rueda como nórdica y pragmática, refleja cómo la sociedad ha aceptado un cambio que se veía venir.

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Los icónicos buzones rojos han sido retirados de las calles, subastados y vendidos a coleccionistas privados o entusiastas que ahora los exhiben en sus terrazas. Para muchos, este cambio representa una pérdida nostálgica. El propio Rueda, hijo de un director de correos, recuerda las discusiones con su padre, quien afirmaba con convicción: “nunca se acabará el servicio de correos, porque nosotros llegamos a donde no podrá llegar una empresa privada nunca”. Una predicción que el tiempo ha desmentido en Dinamarca.
Nunca se acabará el servicio de correos, porque nosotros llegamos a donde no podrá llegar una empresa privada nunca"
Director de Estrategia de Correos
El viaje de la carta en España: 500 años de historia
La noticia danesa inevitablemente plantea la pregunta sobre el futuro de Correos en España. La historia del correo español es larga y rica, arrancando oficialmente en 1505 con el nombramiento de Francisco de Tassis como Correo Mayor de Castilla. En 1716, Felipe V lo convirtió en un servicio dependiente del Estado, sentando las bases de una red que conectaría todo el reino y Europa. Fue la aparición del primer sello español en 1850, con el rostro de Isabel II, lo que democratizó verdaderamente la correspondencia.

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Gracias a este avance, la carta dejó de ser un lujo y se convirtió en el hilo que mantenía unidas a familias, amistades y negocios. Campesinos, emigrantes y soldados encontraron en ella una forma de combatir la distancia. Durante décadas, la emoción de la espera era parte de la vida cotidiana, como recuerda Mercedes, quien mantuvo su noviazgo por carta en los años 60: “Estábamos deseando siempre cuando pasaba el cartero, que ya sabías la hora que pasaba, y mirando a ver si traía cartas”.
Deseando siempre cuando pasaba el cartero, que ya sabías allá cuando la hora que pasaba, y mirando a ver si traía cartas"
Director de Estrategia de Correos
¿Podría ocurrir lo mismo en España?
A diferencia de Dinamarca, España no se enfrenta a un cierre inminente. El Gobierno ha ampliado hasta 2030 la designación de Correos como operador del servicio postal universal, lo que garantiza por ley la recogida y entrega de cartas y paquetes en todo el territorio nacional, a precios asequibles y con estándares de calidad. José Miguel Moreno, director de Estrategia de Correos, aclara que esta medida responde a una necesidad vigente.
Aunque el descenso en el envío de cartas es una realidad —una caída del 62 % desde 2015—, el volumen en España sigue siendo considerable. “En Dinamarca estábamos hablando de 100 millones, y aquí hablamos todavía de 1.000 millones”, explica Moreno. Además, la realidad sociodemográfica española, con un territorio más extenso y zonas poco pobladas, hace que el servicio siga siendo crucial. La mayoría de estos envíos, más del 95 %, ya no son cartas personales, sino comunicaciones de empresas y administraciones.
El gran cambio para Correos ha venido de la mano de la paquetería, cuyo crecimiento ha sido “brutal y exponencial”, especialmente desde la pandemia. Este auge ha transformado la operativa de la empresa y la labor de sus carteros. “La carta no es lo mismo que un paquete”, señala Moreno. La logística requiere nuevas máquinas de clasificación, una flota de vehículos adaptada y nuevas modalidades de entrega como los lockers o taquillas. El usuario de paquetería, además, exige flexibilidad e inmediatez, un trato personalizado que redefine el trabajo diario del cartero, centrado ahora más en las cajas que en los sobres.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.





