"En Cuba, un litro de gasolina está en 4.000 pesos, mientras que el sueldo de un trabajador son 3.000, hay personas comiendo de la basura"
La isla se asoma al abismo con apagones constantes, escasez de alimentos y medicinas, una crisis que ha llevado a los cubanos a una situación límite de supervivencia

Expósito entrevista a Rosa Rodríguez, miembro del movimiento católico de liberación de Cuba
Publicado el
3 min lectura15:32 min escucha
La situación en Cuba ha alcanzado un punto crítico, derivando en una crisis humanitaria sin precedentes. Así lo ha relatado en 'La Linterna' de COPE Rosa Rodríguez, miembro del Movimiento Cristiano de Liberación de Cuba, quien describe una realidad desoladora: "un litro de gasolina está en 4.000 pesos, mientras que el sueldo de un trabajador son 3.000". Esta disparidad económica aboca a la población a situaciones extremas, hasta el punto de que "hay personas comiendo de la basura", según denuncia.
Una lucha diaria por sobrevivir
La vida en la isla se ha convertido en una ley de la sobrevivencia, como describe Rodríguez. Los apagones de luz son constantes, con apenas dos o tres horas de electricidad al día, lo que obliga a cocinar deprisa, "las personas que pueden cocinar, porque hay muchas que no tienen ni qué llevar a la cocina". Algunos ciudadanos, como relata Patricia, se ven forzados a cocinar con baje galitas o a "romper las camas y las cunas para hacer leña" ante la falta de gas.
La escasez ha disparado los precios hasta niveles inasumibles para la mayoría. "Una bolsa de leche son 3.500 pesos, el pollo ya está a 4.500", explica Rosa Rodríguez. La situación es tan grave que, según datos recientes, el 89 % de la población vive en extrema pobreza y siete de cada diez cubanos no pueden desayunar, comer o cenar a diario.
Hay personas comiendo, que es lo más grande, los niños pidiendo comida, pan"

Una persona vende alimentos, durante un apagón en La Habana (Cuba)
El colapso del sistema eléctrico y sanitario
El país ha sufrido el sexto apagón nacional en 18 meses, llegando a dejar sin luz de forma simultánea al 62 % del territorio. El médico cubano Antonio explicaba en 'Herrera en COPE' que el problema no es solo la falta de petróleo, sino que las termoeléctricas son antiguas, de la era soviética y sin mantenimiento, y utilizan un petróleo cubano rico en azufre que "es corrosivo y destruye esas plantas". La economía se ha contraído más de un 15% desde 2020, reflejando una catástrofe humanitaria absolutamente brutal.
Este colapso afecta también gravemente a la sanidad. Alina Bárbara, desde Matanzas, denuncia una situación desesperada: "Hoy en Cuba mueren personas por falta de atención médica". Los profesionales que quedan ejercen "en condiciones casi de guerra, no tienen medicamentos, no tienen insumos médicos", lo que provoca la muerte de pacientes, incluso pediátricos. Solo en febrero, la falta de electricidad impidió la realización de 50.000 operaciones quirúrgicas en la isla.
Hoy en Cuba mueren personas por falta de de atención médica"

Un hombre observa desde una ventana, durante un apagón en La Habana (Cuba)
El grito por la libertad frente a la represión
A pesar del miedo, en las calles se escuchan protestas. Sin embargo, como señalaba el padre Vladimir en 'Mediodía COPE', "la gente no está exigiendo que le pongan la corriente o que haya comida, la gente está exigiendo libertad". El descontento popular choca con un régimen que intensifica la vigilancia y la represión. Rosa Rodríguez cuenta cómo los teléfonos de los opositores "están pinchados" y la organización de cualquier acto requiere de mensajeros personales, ya que una simple reunión puede terminar en un secuestro policial, como le ocurrió a ella misma. Muchos acusan como responsable de la miseria al embargo, pero la realidad comercial de la isla es más compleja.
El gobierno ha aprobado además decretos como el Código de Familia, que permite al Estado retirar la custodia de los hijos si considera que sus padres les hablan mal del sistema. "Aunque sean pacíficamente, no importa, ellos no les interesa nada de eso", lamenta Rodríguez. Frente a esta realidad, resulta llamativa la visión de Pablo Iglesias, quien tras una visita a La Habana afirmó que la situación es "ciertamente difícil, pero tampoco como se está presentando desde fuera", elogiando la "enorme capacidad de resiliencia" del país. Mientras tanto, el presidente cubano Díaz-Canel ha reconocido conversaciones con Estados Unidos para lidiar con la crisis.
El futuro es incierto, pero la determinación de muchos cubanos es firme. "Tenemos que enfrentar, porque si seguimos con miedo, más nunca logramos nuestra verdadera libertad", afirma Rosa, quien aboga por una transición pacífica. El pueblo, asegura, debe organizarse para que la protesta sea masiva, una tarea casi imposible sin transporte, comunicación ni recursos económicos.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.




