Los hospitales, a prueba de apagones: así funcionan sus planes de emergencia
Generadores que se activan en segundos y estrictos protocolos de priorización garantizan la atención de los pacientes más críticos en caso de un fallo de suministro

Funcionamiento de un hospital en caso de apagón
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Un apagón eléctrico es una de las situaciones más críticas que puede afrontar un hospital. En el programa "Herrera en COPE", Alberto Herrera ha conectado con Olalla Pérez, desde el Hospital Gregorio Marañón de Madrid, para conocer de primera mano cómo se preparan estos centros para un fallo de suministro. La actividad no se detiene por completo gracias a los generadores, pero la gestión de los recursos se convierte en un desafío logístico.
Un centro de la envergadura del Gregorio Marañón, donde se realizan cerca de 100 cirugías al día, cuenta con un detallado plan de contingencia para hacer frente a diferentes emergencias, incluido un corte de luz. La clave reside en la capacidad de reacción y en la tecnología de respaldo para mantener operativas las áreas más sensibles.
El plan de actuación ante un apagón
El hospital dispone de generadores eléctricos que se activan en cuestión de segundos y tienen una autonomía de aproximadamente un día y medio. Las áreas más críticas, como la UCI o los quirófanos, cuentan además con sistemas prioritarios y baterías adicionales para asegurar su funcionamiento ininterrumpido. De esta forma, se garantiza la atención continua y la seguridad de los pacientes.
La doctora Marta Sánchez-Celaya, subgerente del hospital, ha explicado cómo se establece el orden de prioridad en una situación así. Según ha detallado, el hospital activa su plan de emergencias para reorganizar la asistencia y centrarse en los casos que no admiten demora.
La prioridad se centra en "todos los pacientes urgentes que entran por la urgencia del hospital, los quirófanos que están funcionando y los pacientes críticos que están en las salas con cuidados especiales". En un apagón prolongado, ha añadido la doctora, "hay que reorganizar la atención y se prioriza siempre aquello que no puede esperar".
Se prioriza siempre aquello que no puede esperar"
Doctora y subgerente del Hospital Gregorio Marañón
Lecciones aprendidas y nuevos desafíos
La doctora Sánchez-Celaya ha señalado que, aunque estas situaciones "afortunadamente no son frecuentes", sirven para "rodar el protocolo" y poner a prueba los escenarios de emergencia. Los protocolos ya existen, pues un hospital complejo tiene la obligación de asegurar que la atención se presta en todo momento.
Afortunadamente no son frecuentes y sirven para rodar el protocolo"
Doctora y subgerente del Hospital Gregorio Marañón
Una de las principales lecciones aprendidas de eventos pasados fue la gestión de los enfermos con terapias respiratorias en su casa. Al agotarse las baterías de sus equipos, "tuvimos que organizar una sala específica en el hospital para poder atenderlos", ha recordado la subgerente.
Finalmente, Sánchez-Celaya ha destacado la "importancia de la información y la comunicación", tanto con el personal del hospital como con los pacientes y familiares preocupados. "Yo creo que de esos aspectos, bueno, pues siempre podemos tomar lecciones aprendidas", ha concluido.
Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



