COPE

Barbosa: "Las ayudas europeas complican las reformas del dúo PSOE-Podemos, pero facilitan los Presupuestos"

Los contagios en España caen hasta los 529 tras seis días de subidas

Tiempo de lectura: 6'Actualizado 13:15

¿Qué tal, buenos días? Saludos de Sergio Barbosa, en nombre de la gente que hace posible 'Herrera en COPE' en este miércoles 22 de julio de 2020. Otro día que le vamos a comer a este verano intenso, a este verano raro, que es verano, pero no es verano o es verano a medio gas. Desde luego, el que se aburra es porque quiere porque temas de los que estar atentos o sobre los que polemizar, los hay para dar y tomar.

Si lo que más les inquieta es la gráfica de los nuevos contagios por coronavirus, eso por lo menos nos ha dado un pequeño respiro. En 24 horas, se han registrado 529 nuevos casos, lo que viene a ser 126 menos que el día anterior. Obsérvese que, ahora mismo, 529 nos parecen pocos, cuando el lunes de la semana pasada sólo fueron 164, y ya nos parecieron mucho.

ESCUCHA AQUÍ EL EDITORIAL DE BARBOSA

Pero, claro, desde que decayó el Estado de Alarma, hace sólo un mes y un día los contagios se han incrementado un 400% Y aquí, los expertos nos insisten en la necesidad de arrimar el hombro, entre todos, para que esto no acabe siendo la base de una segunda ola. Una ola con diversos motores, pero siendo uno muy claro el de los jóvenes y el ocio despreocupado.

LAS AYUDAS DE LA UNIÓN EUROPEA

Miren, hoy estamos repasando, y lo vamos a seguir haciendo, el mapa de los brotes en España. Pero, posiblemente, si un asunto ha dado que hablar en las últimas horas ese ha sido el de las ayudas de la Unión Europea, para la lucha contra los efectos del COVID-19.

Y si, como hemos planteado a las seis, hacemos nuestro el instinto del campesino, pegado a la tierra, que pocas veces se equivoca. La nariz nos dice que la verdad debe estar en algún punto medio, entre el desdén a ese dinero que llegará de Bruselas y la propaganda que ha hecho el Gobierno de dicho acuerdo. Con ese ruido, con el ruido de la propaganda hay que contar.

Por lo pronto, ayer fue llegar Pedro Sánchez a Moncloa, tras la cumbre europea de cuatro días, y ponerse todos los ministros a aplaudirle, como al torero que sale por la puerta grande o al equipo de fútbol que acaba de ganar la liga.

Pasillo de honor para Sánchez en Moncloa, con los suyos aplaudiendo a rabiar. Y, qué casualidad, estaban todos. Y, además, había una cámara para recoger el momento y luego distribuirlo para que se viera para lanzar el mensaje de “menos mal que el caballero Sánchez ha derrotado al dragón de los frugales". Las imágenes dan un poco de cosita.

Bueno, el caso es que, para empezar, bien está que la Unión Europea se haya salvado a sí misma concediendo el mayor plan de ayudas económicas de su historia, en una situación excepcional. Porque si no lo hacía esta vez, podía darse por tocada y casi hundida como proyecto. Que Europa siga en pie en buena noticia, sobre todo, para España.

Digamos a su vez, que esos 750 mil millones que inyectará la Unión Europea no llegan al 40% del plan de estímulo que tiene previsto Estados Unidos. Por aquello de hacer comparaciones que nos den algún tipo de referencia. Eso no quita para que, efectivamente, lo de ayer sea histórico porque Bruselas se abre por primera vez a mutualizar deuda, es decir, que vayamos todos los europeos a pedir dinero como conjunto, y lo avalemos todos a pachas.

Más observaciones: en el caso de España, hay que destacar que, efectivamente, 140 mil millones, en total, es una cantidad considerable, que nos permite ser la segunda nación que más dinero va a recibir. Y de ese dinero, 72.700 millones van a ser en ayudas directas, que no te puedes gastar en lo que quieras, que tienen una finalidad concreta marcada por Europa (te indican en qué capítulo, en qué tema te lo debes gastar), pero que ciertamente suponen un alivio, porque al no tenerse que devolver, pues no te obligan a incrementar la deuda.

De lo que se quería en este capítulo de ayudas, sólo hemos tenido que renunciar a 5 mil millones, que es una cantidad asumible. Ahí, España no ha negociado mal. Y, claro, es a lo que se agarraba Pedro Sánchez para hacer un balance positivo. Eso viene a ser que Sánchez se pone el equivalente a un 9'5 en el examen de Bruselas.

Pero hagamos más observaciones: el dinero que vamos que a recibir hay que descontar, lo que vamos a poner porque cuando se dice que la Unión Europea se va a endeudar para buscar esos 750 mil millones, nosotros somos “Unión Europea”. Y nos toca avalar. Y nos toca además hacer nuestra aportación al presupuesto europeo. De manera, que limpio de polvo y paja, que no tengamos que devolver, aunque debamos gastarlo en lo que nos marquen, pónganle unos 35 mil millones.

Por buscar más comparaciones que nos den una referencia, eso viene a ser el déficit que tuvimos el año pasado, es decir, “dinero regalado” de Bruselas entre comillas para hacer cosas interesantes con las que paliar el efecto de la pandemia, nos van a dar el equivalente a lo que nos pasamos el año pasado, respecto a lo que teníamos previsto gastarnos, es decir, que tampoco vamos a salir de pobres con la ayuda de Bruselas.

Total, que ni las ayudas son una porquería, ni las ayudas nos van a permitir vivir de las rentas. Aquí, la clave ahora está en no caer en la autocomplacencia, y que aprovechemos este balón de oxígeno para encontrar el espíritu de cooperación, que nos permita encontrar ahora un buen destino a ese dinero. Es más o menos lo que han venido a decir desde el Partido Popular, su presidente Pablo Casado, o desde Ciudadanos, su portavoz Edmundo Val.

¿Qué tenemos garantizado? Que con la fiscalización que han impuesto los países frugales, ese dinero no acabará, por ejemplo, en supuestos cursos de formación, que en realidad no forman a ningún parado. De eso el PSOE, sabe un rato largo.

Bruselas vigila en qué partidas se gasta y aquí habrá que ponerse de acuerdo en la letra pequeña de cómo se aplica. La patronal CEOE piensa abrir una ventanilla para orientar la petición de ayudas. ¿En qué materias? Pues en reforzar el sistema sanitario, en dar liquidez a las pequeñas y medianas empresas, en fomentar la economía verde, la economía digital... Siempre con la idea de salvar lo que sea productivo y aprovechar este boquete para dar un salto hacia el futuro, es decir, por más que Pablo Iglesias haya dicho que esto permite aplicar el plan económico del Gobierno (y para él, plan económico es gasto desbocado), lo cierto es que la visita a Bruselas de estos días puede suponer para España el paso de las musas al teatro. De hacer cosas absolutamente extravagantes como pactar una derogación de la reforma laboral con un partido filoetarra, al que tienes el cuajo de llamar partido progresista, a tener que sentarse a dar un sentido coherente al dinero europeo.

Total, ¿cuál sería un buen titular a modo de resumen? Las ayudas europeas complican las reformas del dúo PSOE-Podemos, pero facilitan los Presupuestos porque ahora habrá más liquidez para elaborar las cuentas, y esas cuentas suponen garantizar la duración de la legislatura. De ahí que, a pesar de los problemas que puedan sobrevenir, tanto el PSOE como el Podemos ven motivos para sonreir y aplaudir en Moncloa. Y de ahí, que la ministra portavoz, María Jesús Montero, ya pusiera ayer la presión sobre el Partido Popular.

LA COMISIÓN DE LA RECONSTRUCCIÓN DEL CONGRESO

Y fíjense qué contraste. Todo esto de las ayudas de Bruselas coincido hoy con la votación de las conclusiones de esa Comisión para la Reconstrucción, que se montaron los políticos en el Congreso de los Diputados. En Economía y Políticas Sociales no ha habido consenso... Y algunos partidos de izquierdas, de los que sostienen al gobierno, se han enfadado con el PSOE porque ha osado acercarse al PP en materia de Sanidad. Esa es la mentalidad miope de nuestra partitocracia.

A todo esto, el PSOE parece que se aviene a levantar el veto explícito a la educación concertada, a la que habían marginado de las ayudas, simplemente por motivos ideológicos, pero resulta que no lo hacen porque se hayan caido del caballo. Quieren hacer esa concesión a la derecha separatista catalana, no vaya a ser que VOX vote en contra, y les tumbe el capítulo de políticas sociales. Esa es la dinámica y esas son las cuentas de la política española, mientras se llenan la boca con palabras como consenso o diálogo.

Y por lo demás, pues lo que les decíamos hace un momento, que tenemos a los expertos, torciendo el morro cuando ven las gráficas de los contagios del coronavirus. Ayer se cumplía un mes de la nueva normalidad y los datos son los que son. Los contagios han aumentado un 400 por ciento. Una de las diferencias más importantes con respecto a la primavera, es que, de momento, el peso no lo están llevando los hospitales, sino los centros de atención primaria. Como el contagiado es más joven y no se pone tan grave, no entra malísimo por la puerta de las urgencias del hospital.

La foto sería más bien la del que se acerca al ambulatorio con algo parecido a un resfriado, o sin síntomas, pero pidiendo que le hagan la prueba porque ha estado cerca de alguien que lo tiene. La atención primaria está llevando el peso, mientras los brotes obligan a ir a autoridades sanitarias, como los bomberos, apagando fuegos aquí y allá.

El último lío con una discoteca se ha dado en Santa Pola, donde hasta 400 personas se han tenido que hacer la PCR, por haber estado en esa discoteca o con alguien que pasó por ella...

Y, bueno, también sigue coleando el caso del Fuenlabrada que se presentó en La Coruña a jugar un partido de Segunda División, sabiendo que dos días antes uno de su jugadores había dado positivo. Pues ya hay seis positivos, aislados en un hotel de La Coruña. Y la alcaldesa está que trina.

Habrá que ver en qué queda la investigación, pero si te haces una PCR, lo suyo es que te esperes al resultado, y no cojas un tren o un avión, para enterarte de que eres positivo, después de haber paseado por el tren y por media ciudad. Y habrá que ver en qué aplicamos las ayudas de Bruselas. De momento, la deuda vuelve a ser ese biombo en el que tratamos de camuflar nuestras contradicciones ideológicas. Había dinero a repartir, y había que cogerlo. Ahora a usarlo bien, para no dejar el problema a las generaciones futuras, esas que no se ponen la mascarilla en estos días líquidos.

Radio en directo COPE
  • item no encontrado

Lo más

En directo