Disney abre su universo para que los fans puedan crear sus propias películas
Disney y OpenAI han anunciado una alianza estratégica que permitirá a los usuarios crear vídeos e imágenes con personajes icónicos de Disney, Marvel, Pixar y Star Wars

Acuerdo entre Disney y OpeanAI
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UNA ALIANZA QUE marca un antes y un después
The Walt Disney Company y OpenAI han sellado un acuerdo de licencia de tres años que convierte a Disney en el primer gran socio de contenidos para Sora, la herramienta de generación de vídeo por IA. Este pacto permitirá a los fans crear vídeos cortos guiados por texto y ilustraciones utilizando personajes, vestuarios, vehículos y entornos oficiales de franquicias universales como Frozen, Toy Story, Los Vengadores o Star Wars.
La compañía ha destacado que el acuerdo excluye expresamente el uso de las imágenes, voces o semblanzas de actores y talentos reales, centrándose únicamente en los personajes y elementos de propiedad intelectual animados.
Las grandes plataformas de entretenimiento ya no compiten solo por contenidos, sino por tecnología, datos y experiencias interactivas."
Inversión Millonaria y Beneficios Estratégicos
Más allá del acuerdo de licencia, Disney dará un paso más e invertirá 1.000 millones de dólares para entrar en el capital de OpenAI. Según ha confirmado El País, la operación incluye warrants, que permiten a la compañía ampliar su participación en la empresa en el futuro.
Por otro lado, Disney se convertirá en un gran cliente corporativo de OpenAI. La compañía utilizará las APIs y herramientas de la firma de inteligencia artificial para desarrollar nuevas funciones en Disney+, optimizar procesos creativos internos y desplegar ChatGPT entre sus empleados para uso operativo.

Entrada a Walt Disney World
La Estrategia de Disney: De Espectadores a Creadores
Con esta alianza, Disney persigue un objetivo doble: proteger y monetizar su legado cultural mientras evoluciona su modelo de negocio. La compañía transforma a su audiencia de espectadores pasivos en creadores activos, fomentando el engagement.
Una selección del contenido generado por los usuarios podría ser integrado en la plataforma Disney+, ampliando su catálogo y probando un nuevo modelo de streaming participativo. Este enfoque busca especialmente conectar con las nuevas generaciones, acostumbradas a formatos digitales interactivos y personalizados en redes sociales.
Damos al público una manera más rica y personalizada de conectar con las historias que aman"
CEO de Disney
Un acuerdo blindado en derechos de autor
El anuncio del pacto con OpenAI vino acompañado de una contundente acción legal que deja clara la postura de Disney sobre la protección de su propiedad intelectual. Casi en paralelo, la compañía envió una carta de cese y desistimiento a Google, acusándolo de infringir sus derechos de autor "a gran escala".
Disney alega que Google ha utilizado imágenes y vídeos protegidos para entrenar sus modelos de IA sin autorización y luego los explota comercialmente. La carta exige a la tecnológica que detenga inmediatamente estas prácticas, mencionando franquicias específicas como Mickey Mouse, Frozen, El Rey León, Spider-Man y Star Wars. Este movimiento subraya que, mientras Disney abraza la IA de forma controlada y con un socio elegido, no tolerará su uso no autorizado por parte de terceros.
Implicaciones para la Industria y el Futuro Digital
El acuerdo Disney-OpenAI está llamado a ser un caso de estudio para la industria del entretenimiento y el marketing digital. Establece un precedente sobre cómo las grandes empresas creativas pueden colaborar con desarrolladores de IA de manera ética y regulada, garantizando la seguridad del contenido y los derechos de los creadores.
Para los profesionales del sector, este caso demuestra que la IA generativa ha pasado de ser experimental a ser un activo estratégico, y que la propiedad intelectual es uno de los recursos más valiosos en la nueva economía digital. Las marcas que logren, como Disney, impulsar la creatividad del usuario dentro de un marco controlado, podrían obtener una ventaja competitiva sostenible.
El acuerdo, anunciado el 11 de diciembre de 2025, fue bien recibido por los mercados, con las acciones de Disney subiendo un 2.43% el día de su publicación.



