Juan Francisco, pescador: "El salario es normal, aunque algunos ganen 1.600, 2.000 o 2.500 euros, el barco tiene muchos gastos; en los meses parados también hay que pagar la Seguridad Social"

Juan Francisco, pescador artesanal, detalla la realidad de un oficio vocacional marcado por la burocracia, las cuotas europeas y los altos costes de mantenimiento

Juan Francisco, pescador: "El salario es normal, aunque algunos ganen 1.600, 2.000 o 2.500 €, el barco tiene muchos gastos; está bien ganado, en los meses parados también hay que pagar la Seguridad Social"

Juan Francisco, pescador: "El salario es normal, aunque algunos ganen 1.600, 2.000 o 2.500 €, el barco tiene muchos gastos; está bien ganado, en los meses parados también hay que pagar la Seguridad Social"

María Bandera

Publicado el - Actualizado

3 min lectura25:13 min escucha

La vida del pescador es dura, vocacional y no solo transcurre en el mar, sino también en tierra. Así lo ha relatado el pescador artesanal Juan Francisco en una entrevista concedida a María Pilar Dancausa donde desvela los mitos sobre los ingresos en el sector. 

"El salario es normal, aunque algunos ganen 1.600, 2.000 o 2.500 euros, el barco tiene muchísimos gastos", asegura. Afirma que es un dinero "bien ganado", especialmente al considerar que "en los meses parados también hay que pagar la Seguridad Social".

La pesca, un trabajo de temporada

Para los pescadores del norte de Lanzarote, la pesca es una actividad marcadamente estacional. Juan Francisco explica que los meses de verano son los más difíciles debido a los fuertes vientos. 

"Si sales 2 días al mes, 3 días, puedes tener bastante suerte", comenta. Este parón forzoso se aprovecha para realizar el mantenimiento de las embarcaciones, como "quitar el patente y demás, que es lo más costoso", a la espera de que el tiempo mejore a partir de octubre.

Es en invierno cuando las condiciones del mar en la isla permiten salir a faenar con más regularidad. "Aquí en invierno es cuando, por lo menos yo, suelo pescar más", confirma el pescador. 

Esta particularidad invierte el ciclo habitual de otros sectores, convirtiendo los meses fríos en la temporada alta para la pesca artesanal en esta zona del archipiélago canario.

Las cuotas y la polémica del atún

La actividad de Juan Francisco se centra en la "pesca chica" o de fondo, capturando especies como meros. Sin embargo, la normativa europea ha añadido una capa de complejidad. 

La regulación del atún ha perjudicado a muchos barcos pequeños que, por no tener un registro histórico de capturas, tienen prohibido pescarlo. "Hay barcos que sin histórico no pueden capturar atún", lamenta, lo que desincentiva a las nuevas generaciones que buscan rentabilidad.

El que se dedica al sector primario es totalmente vocacional"

Juan Francisco

Pescador

El pescador critica que estas cuotas, impuestas por la Comunidad Europea, no tienen en cuenta la realidad de las Islas Canarias como región ultraperiférica. 

"Nosotros siempre hemos peleado por el tema de que somos región ultraperiférica, dependemos del paso del pescado, con lo cual deberían de dejarnos cogerlo, porque ese pescado se va", argumenta. 

Sostiene que la pesca artesanal, al ser selectiva y de bajo impacto, no debería estar sujeta a estas limitaciones.

La pesca artesanal no debería tener ningún tipo de cuota"

Juan Francisco

Pescador

Frente a los grandes buques cerqueros, defiende un modelo de "un hombre, un anzuelo", incapaz de esquilmar los caladeros. "La pesca artesanal no debería tener ningún tipo de cuota", insiste.

 Además, señala que su método de pesca, uno a uno con caña, permite devolver al mar las piezas pequeñas, algo imposible para la pesca industrial, que "cuando ese pescado viene aquí, ya no lo cuesta, está muerto", sentencia.

El futuro incierto del oficio

La supervivencia del sector también se enfrenta a la falta de relevo generacional y a un exceso de burocracia. Juan Francisco, que ahora trabaja solo, explica que contratar a un marinero no es viable económicamente. 

El antiguo sistema de reparto de ganancias "a la parte"-basado en la participación de los trabajadores en los beneficios de las capturas- ya no es legal y un contrato asalariado es insostenible en un oficio sin horarios fijos ni ingresos estables. "¿Cómo hacemos eso en un barco? No es viable", se pregunta.

A esto se suma una carga burocrática que no para de crecer. "Sales cuando entras, kilos donde estuviste, estadillo de las zonas donde pescaste", describe.

 La instalación de sistemas de seguimiento y la obligación de rellenar papeles constantemente hacen que la profesión sea cada vez "menos vistosa", alejando a los jóvenes que, además, no tienen forma de aprender el oficio, ya que la ley impide que los menores acompañen a sus familiares en el barco.

Como solución, los pescadores locales proponen la creación de "reservas de interés pesquero", gestionadas por ellos mismos en colaboración con la administración. 

El objetivo es prohibir artes de pesca dañinas como el arrastre o el palangre y fomentar una pesca sostenible y selectiva que actúe como un "pulmón que dé pescado también para las demás zonas", concluye Juan Francisco en en @elparocreavagospodcast.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.

Visto en ABC

Herrera en COPE

Herrera en COPE

Con Carlos Herrera

Lunes a viernes de 06:00h a 13:00h

Programas

Último boletín

5:00H | 26 MAR 2026 | BOLETÍN

Boletines COPE
Tracking