Mariela Rodríguez Zárate, psicoterapeuta: "El cotilleo es una forma de cohesión grupal, de empoderamiento y de recuperar cierto poder, pero en la era digital es infinitamente más dañino"
La psicóloga explica en el programa 'Poniendo las calles' las funciones sociales de los chismes y alerta sobre los peligros de su difusión en las redes sociales

Carlos Moreno 'El Pulpo' entrevista a Mariela Rodríguez Zárate, psicoterapeuta y psicóloga
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El cotilleo, esa práctica tan denostada como extendida, ha sido el tema central de análisis en el programa 'Poniendo las Calles' de COPE. Carlos Moreno 'El Pulpo' ha conversado con la psicoterapeuta y psicóloga Mariela Rodríguez Zárate para desgranar los misterios de una costumbre que, según un estudio reciente, tiene en Sevilla su capital española. Aunque a menudo se asocia con connotaciones negativas, la experta ha revelado su compleja e importante función social.
Las tres funciones clave del cotilleo
Según Rodríguez Zárate, el chismorreo cumple tres funciones vitales para el ser humano: la información, la moralización y el entretenimiento. 'La información, de alguna manera, es poder', afirma, destacando la necesidad humana de saber dónde y con quiénes estamos. El cotilleo opera como un canal de información que pasa de lo público a lo privado, un espacio que históricamente ha tenido roles distintos para hombres y mujeres, aunque estas barreras se difuminan.
Más allá de la mera información, el cotilleo es una herramienta de socialización que construye lazos y crea redes, lo que se conoce como 'capital social'. Para los colectivos más oprimidos, se convierte en un mecanismo de supervivencia y resistencia. Es también, en palabras de la experta, 'una forma de cohesión grupal, de empoderamiento y de recuperar cierto poder'.
Es una forma de cohesión grupal, de empoderamiento y de recuperar cierto poder"

Dos niñas hablando
Del trabajo a la familia: los epicentros del chisme
Los estudios señalan que el trabajo es el lugar donde más se cotillea, algo lógico si se tiene en cuenta el tiempo que se pasa en el entorno laboral y la necesidad de obtener 'información no oficial' sobre los circuitos de poder. Sin embargo, la familia y los amigos también son focos importantes. Los temas varían según el género y la edad: los más jóvenes lo hacen a través de las redes sociales, mientras que en la edad adulta priman el trabajo o las relaciones afectivas.
Esta costumbre no es nueva. Desde el feminismo, explica la psicóloga, se está rescatando 'el valor del cotilleo' como forma de transmisión oral de la información entre mujeres a lo largo de la historia, desde las parteras en la Edad Media hasta las obreras en la Revolución Industrial. Aunque se percibe como una práctica moderna, el chismorreo es tan antiguo como la humanidad, y hay quien se pregunta si hasta Aristóteles era cotilla.
El peligro del cotilleo en la era digital
La irrupción de las redes sociales ha transformado radicalmente esta práctica. El cotilleo digital rompe la barrera entre lo público y lo privado, y su capacidad de dispersión es masiva. La psicoterapeuta es tajante al respecto y advierte que en la era de internet es 'infinitamente más dañino'. Un rumor o una calumnia pueden causar un perjuicio enorme al hacerse públicos al instante y sin control.
Es infinitamente más dañino"

Hombre deslizando el dedo por la pantalla de un teléfono móvil en una habitación
Por ello, es fundamental distinguir entre un cotilleo sano y uno 'tóxico'. El primero se basa en la satisfacción de compartir, conectar y humanizar al otro, siempre desde el respeto. El segundo, en cambio, traspasa el límite y 'se utiliza para hacer daño', convirtiéndose en difamación. Como apunta la psicóloga Marta Barranco, a veces se pone por encima del cotilleo la confianza en la persona que nos lo cuenta.
Incluso en el ámbito de la pareja el cotilleo tiene su espacio. Según apuntaba la psiquiatra Olga Córdoba en 'Herrera en COPE', compartir chismes puede fortalecer la relación y crear un espacio en común. No obstante, también advirtió del riesgo de usarlo para 'justificar carencias que nosotros tenemos como pareja', al criticar a otros para no mirarse a uno mismo.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



