Javier Santacruz, economista, sobre los incendios: "Es insostenible la desaparición del Ministerio de Agricultura desde hace dos meses"
La Linterna analiza qué pasos deberían dar las comunidades autónomas y el Gobierno para activar la recuperación económica en las zonas afectadas

Madrid - Publicado el
4 min lectura
Más de 400.000 hectáreas calcinadas, cuatro fallecidos y daños económicos incalculables en agricultura, ganadería y turismo. La ola de incendios que ha asolado España en agosto de 2025, la más virulenta de la historia reciente según los datos del Ministerio de Agricultura, ha dejado al descubierto una crisis estructural que trasciende la emergencia inmediata.
Escucha el episodio completo

La factura oculta de los incendios
En una entrevista en el programa 'La Linterna' de COPE, el economista, analista financiero y agricultor Javier Santacruz analizó con el director Ángel Expósito las claves de esta tragedia y las soluciones de fondo que requiere el sector. Santacruz, que cultiva almendra y olivo en la Mancha Toledana, no dudó en señalar la desaparición del Ministerio de Agricultura durante más de dos meses como un síntoma de abandono institucional "insostenible e inviable".
Un modelo económico para el campo
Santacruz argumentó que la prioridad absoluta debe ser crear un "modelo de negocio" viable para el 55% del territorio español que ocupa el sector forestal, 29% de masas arbóreas y 25% de arbustos y monte bajo. "Es mucho más barato que prevenir o apagar incendios", aseguró. "Necesitamos dar cálculo económico al campo y al monte, que sea rentable y tenga sentido explotarlo. Después, invertir en prevención y, finalmente, en medios de extinción, porque los incendios siempre van a producirse".
El economista subrayó que España apenas aprovecha el 40% del crecimiento anual de biomasa —27 millones de metros cúbicos de 46 disponibles—, muy por debajo de la media europea, que supera el 60%. "Los países nórdicos, con mayor superficie forestal, están mucho más avanzados. Nosotros, con un clima mediterráneo propenso a sequías e inundaciones, tenemos un riesgo enorme por no tener un marco normativo adecuado".

Incendio forestal en Andalucía
Tres "corsés legislativos insoportables"
Santacruz identificó tres marcos legales que, a su juicio, asfixian al sector: la Ley de Montes, la Ley de Patrimonio Natural y de la Biodiversidad y la inminente Ley de Restauración de la Naturaleza de la UE. "Estas tres leyes han creado un corpus jurídico que es la negación de cualquier actividad humana en los bosques. Generan acumulaciones gigantescas de biomasa que son combustible para los incendios".
La burocracia, denunció, es paralizante: "Cualquier gestión requiere meses de tramitación. Las comunidades autónomas están ahogadas por la burocracia impuesta, en parte con su propia aquiescencia". Citó un informe del Tribunal de Cuentas Europeo de hace dos meses que urge un cambio radical en el modelo de gestión forestal tanto a nivel europeo como nacional.
Impacto económico y social en el sector primario
Los incendios no solo han calcinado superficie forestal. Según el Ministerio de Agricultura, 35.400 hectáreas agrarias han sido arrasadas, incluyendo 25.800 de tierras arables, 5.500 de frutales y 2.180 de viñedos. Unas 3.000 explotaciones ganaderas se han visto afectadas, con daños especialmente críticos en la ganadería extensiva por la destrucción de pastos.
Santacruz alertó de que el impacto económico hunde aún más a un sector ya deprimido: "Zonas como Ourense, Zamora o León ya venían de una situación complicada, pero en Extremadura, donde había mayor valor productivo —como el Valle del Jerte—, el incendio da pasos atrás enormes. Por muchas ayudas y fondos a corto plazo, el daño es muy costoso de recuperar a medio plazo"
Recuperación: fondos sí, pero con gestión
El economista insistió en que la recuperación requiere reconstruir el modelo de negocio del sector, y aquí las administraciones autonómicas tienen un papel crucial: "Deberían dejar de pelear por los medios de extinción —aunque tengan razón en que se les abandonó— y pedir ya la modificación del plan estratégico de la PAC para derivar fondos como servicios ecosistémicos e inversiones a coste cero".
Santacruz fue contundente: "No es un problema de falta de dinero. España a menudo pierde fondos al final del presupuesto plurianual porque nadie quiere cofinanciar —ni la administración nacional ni las autonómicas—". Y aquí enlazó con su crítica más ácida: "La desaparición absoluta del Ministerio de Agricultura durante más de dos meses y su reaparición ayer es insostenible e inviable".

Miembros de Infoca de Andalucía colaboran en la extinción del incendio de Barniedo de la Reina (León)
Una crisis anunciada
Los datos de los incendios de agosto son abrumadores: 362.473 hectáreas quemadas según Copernicus, con Galicia (158.000 ha), Castilla y León (150.000 ha) y Extremadura (45.000 ha) como las más afectadas. El coste de extinción ronda los 20.000-30.000 euros por hectárea, según 'La Linterna'. El 97% de la superficie arrasada corresponde a grandes incendios, y el 80% son provocados directa o indirectamente por humanos.
WWF España, en su Informe Incendios Forestales 2025, alerta de que los llamados "incendios de sexta generación" (capaces de modificar las condiciones meteorológicas) son ya una realidad desde 2017. La combinación de crisis climática, abandono rural y acumulación de biomasa inflamable los hace "explosivos e impredecibles".
Más sobre los incendios
Un futuro incierto tras las llamas
Santacruz terminó con un mensaje de esperanza pero también de exigencia a las administraciones: "Los afectados pueden recuperarse si les ayudamos a reconstruir su modelo de negocio. Los gobiernos autonómicos deben movilizarse ya, junto a sus delegaciones en Bruselas y europarlamentarios, para modificar extraordinariamente los planes de la PAC y derivar todos los fondos necesarios".
Mientras, la reaparición del Ministerio de Agricultura tras dos meses de ausencia simbólica, en medio de la mayor ola de incendios del siglo, plantea dudas sobre la capacidad institucional para liderar una reconstrucción que, como advierte Santacruz, va mucho más allá de apagar llamas.