"Mi pareja y yo estamos pagando 1.000 euros por un piso de casi 100 metros cuadrados, pero nos estamos encontrando con pisos de 60 metros por 1.800"
Miles de inquilinos se enfrentan a la incertidumbre de renegociar sus rentas en un mercado tensionado con precios que no dejan de subir en las grandes ciudades

María, inquilina en Madrid, sobre el precio de los alquileres
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El mercado del alquiler en España se asoma a un punto de inflexión. Durante el año 2021 se firmaron cerca de 600.000 contratos de alquiler que en 2026 alcanzarán su quinto año de vigencia. Este vencimiento supone un momento de máxima tensión para miles de inquilinos, ya que finaliza el periodo durante el cual la renta solo podía actualizarse de forma limitada, abriendo la puerta a una renegociación de precios basada en el mercado actual y la normativa vigente, que varía si la vivienda está en una zona tensionada.
Este escenario ha sido analizado en 'Herrera en COPE', donde el colaborador del programa Curro Suárez ha presentado el caso de una pareja que vive esta situación en primera persona. Se trata de María y su novio Nico, que residen en el barrio de Malasaña, en Madrid, y cuyo contrato finaliza este verano, obligándoles a buscar una nueva vivienda en un entorno casi prohibitivo.
Misión imposible en el centro de Madrid
A la pareja le notificaron con los cuatro meses de antelación que marca la ley la rescisión de su contrato. “Lo tenemos que dejar en julio de este año”, explica María. Aunque su primera intención era permanecer en el barrio, la realidad de los precios les hizo desechar la idea. “A nosotros nos encanta el barrio, nos queríamos quedar. Cuando vimos los precios, nos dimos cuenta de que no era una opción viable”, lamenta. La búsqueda se ha extendido, pero sin éxito: “El problema es que ya no es viable ni dentro de la M-30”.
María y Nico, ambos con un salario medio en Madrid, se han topado con una realidad desalentadora. Pagan 1.200 euros por un piso de casi 100 metros cuadrados, pero lo que encuentran es desproporcionado. “Nos estamos encontrando pisos de 60 metros cuadrados por 1.800 euros”, detalla. La situación llega a ser tan crítica que han tenido que “ir a visitar el piso con un metro para ver si te cabe un sofá de dos plazas y una mesa de comedor de cuatro personas”.

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La frustración es palpable y genera una gran incertidumbre a nivel personal y financiero. “La situación te ahoga, te ahoga porque te planteas, si tengo que estar pagando 1.800 euros de alquiler, pero luego el precio de la vivienda de compra tampoco para de subir, ¿cuándo voy a tener yo margen para ahorrar si todo me lo dejo en un alquiler?”, reflexiona María.
Una demanda desbordada
El principal obstáculo, más allá de los precios, es el desequilibrio entre la oferta y la demanda. “El problema que te encuentras es la gran demanda que hay para la poca oferta”, señala María. Al encontrar un piso que encaja en precio y metros, la competencia es feroz: “de repente te encuentras con que hay otros 30 candidatos queriendo ese piso”.
Como conocedora de la zona, María estima que el piso por el que ahora pagan 1.200 euros podría alcanzar un precio mucho mayor en el mercado actual. “Por cómo está el mercado, creo que esta casa perfectamente podría subirla a 2.000 euros al mes, más gastos”, concluye. Esta cifra refleja la enorme presión que soportan los inquilinos ante el fin de sus contratos.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.




