Cristóbal González, superviviente en el accidente de Angrois: "Lo que ocurrió en aquel vagón me lo reservo; aunque quisiera describirlo sería muy difícil, es algo que supera la imaginación"
Cristóbal, herido en el accidente de 2013 en Angrois, relata en 'Herrera en COPE' el shock de revivir el suceso y los momentos clave de la catástrofe ferroviaria

Cristóbal González, herido en el accidente de Angrois, en Herrera en COPE
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Cristóbal González, superviviente y herido en el accidente del Alvia de Angrois del 24 de julio de 2013, ha relatado en 'Herrera en COPE' el trauma que supone revivir el suceso. González ha confesado sentirse en "shock", describiendo un "síndrome postraumático que nos hace otra vez revivir y sufrir una tragedia de tal calibre". Antes de su relato, ha querido "transmitir mi pesar y mis condolencias a los familiares de los fallecidos".
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El recuerdo del descarrilamiento
González, que no perdió la conciencia, ha recordado perfectamente cómo el tren entró en la curva de A Grandeira a casi 200 kilómetros por hora, cuando el límite era de 80. Según su testimonio, la curva estaba "desprotegida por el sistema de control de velocidad, el RTMS", y al salir del túnel sintió la velocidad real. Fue entonces cuando, según sus palabras, "literalmente el tren, pues, voló y surgió la tragedia".
El tren, literalmente, voló"
Superviviente del accidente de Angrois
Cristóbal ha narrado que iba en el primer vagón y permaneció unos 10 o 15 minutos en su interior auxiliando a otros heridos. Sin embargo, ha evitado dar detalles de lo que vivió: "Lo que ocurrió en aquel vagón me lo reservo, pero es que, por mucho que quisiera describirlo, sería muy difícil, es algo que supera la imaginación".
Preguntado por Alberto Herrera sobre cómo se logra superar un suceso así, González ha admitido que "es muy difícil, sobre todo cuando pierdes a familiares en situaciones tan trágicas". Ha destacado la "ardua labor" que tienen los psicólogos en estos casos para poder alcanzar la calma.

Vista aérea del accidente de trenes cerca de Adamuz (Córdoba) este lunes.
El superviviente ha expresado la dureza de la situación afirmando que "es muy fuerte mantener el temperamento, mantener la calma". Finalmente, ha lamentado que una tragedia de esta magnitud haya podido volver a ocurrir en un "tiempo relativamente corto", y ha concluido con un llamamiento a "rezar y pedir a Dios que no vuelva a ocurrir estos accidentes".
"Se escuchaban llantos, gritos, ataques de histeria y se veía a gente por el suelo"
El grave accidente ferroviario ocurrido en Adamuz deja un balance provisional de 39 fallecidos y más de un centenar de heridos. Un tren Iryo que cubría la ruta Málaga-Madrid descarriló, impactando contra un Alvia que se dirigía a Huelva. Santiago Rosendo, pasajero de este último, ha narrado en 'Herrera en COPE' los momentos de pánico vividos tras el choque.
Rosendo, que viajaba en el tercer vagón del Alvia, ha relatado el inicio de la tragedia: "Un frenazo, un frenazo muy brusco, y después del frenazo hubo un estruendo". Tras el impacto, el convoy comenzó a moverse violentamente "de lado a lado" hasta que su vagón se deslizó sobre el balasto y quedó de costado. El interior del tren quedó "todo absolutamente oscuro", sin electricidad.

Vista de la locomotora del tren Iryo que descarriló en primer lugar y provoco el accidente, en el lugar del siniestro en Adamuz
Según su testimonio, se desató el caos: "Llanto, gritos, ataque de histeria". El pasajero ha descrito cómo las maletas salieron despedidas de los compartimentos superiores y un asiento "se arrancó de cuajo del suelo, atrapando a una mujer". Ante el "calor tremendo" que empezó a hacerse en el interior, los supervivientes de su vagón se organizaron para escapar.
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"Rompimos el cristal con el martillo de emergencia", ha explicado Rosendo, y consiguieron forzar la puerta para salir al exterior. Una vez fuera, los pasajeros que se encontraban en buen estado intentaron ayudar a los de los vagones más afectados, pero la situación en el primero era desoladora: "El vagón uno era imposible, era un amasijo de hierros", donde la gente "pedía ayuda atrapada entre los hierros".
Tras ser atendido en un hospital de campaña y recibir el alta, Rosendo ha criticado el "desinterés" de la compañía. Ha denunciado que no fue hasta las 7 de la mañana cuando Renfe les proporcionó un transporte. Mientras tanto, en el lugar del siniestro continúan las labores de rescate y la circulación ferroviaria entre Madrid y Andalucía permanece cortada, afectando a miles de viajeros.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.





