"Durante décadas, el emparejamiento descansaba en el tríptico de pareja estable, cierto reparto de roles y una confianza en el futuro; estos tres pilares hoy están bastante debilitados"
La profesora Bianca Thoilliez analiza en 'Herrera en COPE' cómo el descenso en el consumo de alcohol y el uso de pantallas dificultan las relaciones estables

Madrid - Publicado el
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En plena semana de San Valentín, un dato revela una crisis sentimental en la sociedad: el porcentaje de personas de entre 25 y 34 años con pareja estable se ha reducido a la mitad desde los años 80. Para analizar esta situación, 'Herrera en COPE' ha contado con la profesora de Teoría de la Educación en la Universidad Autónoma de Madrid, Bianca Thoilliez, quien ha desgranado las claves de este fenómeno en su sección 'Laboratorio de ideas' junto a Jorge Bustos.
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La educación sentimental, por Bianca Thoilliez | Laboratorio de Ideas
La experta ha explicado que lo que se está rompiendo no es solo el amor romántico, sino el "emparejamiento como institución informal", es decir, el paso de un simple 'me gustas' a construir un proyecto en común. Según Thoilliez, los tres pilares que sostenían esta institución —pareja estable, reparto de roles y confianza en el futuro— se encuentran hoy muy debilitados.
La paradoja del catálogo infinito
Uno de los puntos clave del análisis es la paradoja actual: nunca ha habido tantas opciones para iniciar relaciones gracias a las aplicaciones de citas, pero, al mismo tiempo, nunca ha habido menos. Thoilliez lo describe como un "vértigo de la elección", donde la abundancia de alternativas dificulta la capacidad de comprometerse con una sola persona.
Demasiadas alternativas nos ponen más difícil comprometernos"
Profesora de Teoría de la Educación
La sensación de que siempre puede haber alguien mejor en la siguiente notificación genera un estado de parálisis. "Cuando todo parece infinito, decidir algo para siempre [...] se vuelve casi imposible", ha señalado Thoilliez. Esta situación provoca una gran frustración, ya que el deseo de formar una familia o tener una relación sigue presente, pero no llega a materializarse, dejando una sensación de tiempo perdido y oportunidades desaprovechadas.
Pantallas y alcohol: los nuevos obstáculos
La profesora ha identificado dos elementos que impactan directamente en los jóvenes: las pantallas y el alcohol. Recomienda "dejar los móviles fuera de los dormitorios" para fomentar la intimidad. Además, el aumento de los videojuegos y el ocio solitario y digital reduce las probabilidades de encuentros cara a cara y la socialización tradicional.
Dentro de este apartado, el fácil acceso a la pornografía se presenta como una alternativa menos arriesgada que seducir, pero que introduce el miedo en la sexualidad. Según la experta, ellas temen las experiencias que ven y ellos, no estar a la altura de los actores, lo que añade una capa de ansiedad a las interacciones íntimas.

Imagen de recurso
El segundo factor es la caída del consumo del alcohol. Aunque es una noticia positiva para la salud pública, socialmente provoca una "menor desinhibición social". Thoilliez ha apuntado que parte del descenso de la actividad sexual entre los jóvenes se puede explicar por esta razón, ya que el alcohol a menudo funcionaba como un catalizador en las primeras interacciones sociales.
Reaprender a ligar: la solución
Como conclusión, Bianca Thoilliez ha subrayado que la solución no es volver atrás, sino "reconstruir un código compartido" donde sea posible acercarse al otro sin temores. Ha destacado que la igualdad no debe consistir en negar las diferencias ni en convertir al otro en un "adversario", sino en entender el amor como un ejercicio de cooperación.
La igualdad es el marco, pero el amor sigue siendo el arte difícil de la cooperación"
Profesora de Teoría de la Educación
El mensaje final es un llamado a reinventar las formas de relacionarse. "La igualdad es el marco, pero el amor sigue siendo el arte difícil de la cooperación", ha afirmado la profesora. Se trata de crear un ecosistema social y afectivo donde acercarse sin miedos ni cinismos sea de nuevo posible o, como ha concluido Jorge Bustos, "reaprender a ligar".
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



