Luis del Val: "Santana hizo grande la ciudad en la que nació y al país del que se sentía orgulloso"

Madrid - Publicado el - Actualizado
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Luis del Val pone el foco de la imagen del día de "Herrera en COPE" en una figura extraordinaria: Manolo Santana
"Hoy, el pueblo de Madrid va a despedir a uno de sus hijos ilustres, nacido aquí, en 1938, que es algo así como haber nacido en Berlín en 1943. Manolo Santana no es que conociera la pobreza, sino que supo y sufrió lo que era el hambre, el frío y el desamparo, con un padre en la cárcel, por motivos políticos, y un horizonte donde lo más urgente era encontrar algo para comer. Que ese niño, con el tiempo, pusiera en España el tenis de moda, es algo que no se le hubiera ocurrido, ni al más optimista de los profetas. Porque incluso años después de que Manolo Santana ganara el primer Rolan Garrós, el tenis en España seguía siendo un deporte para norteamericanos, británicos o australianos, y que aquí practicaban una minoría considerada pija por el resto. Vamos, llegaba a la recepción del hotel cualquiera con una funda de raqueta de tenis, y era la mejor carta credencial para considerarlo una persona de posibles. Pues bien, gracias a Manolo Santana, poco a poco, triunfo a triunfo, logró que España se pusiera a jugar al tenis, y hasta el propio Rafa Nadal le debe estar agradecido.
No fui amigo de Manolo Santana, pero compartíamos unos cuantos, como el empresario Francisco Santos o el ingeniero Jesús Hermida Cebreiro, que fue secretario de Estado de Deportes. El primero le aconsejó por los ariscos caminos de esa Hacienda, que trata a los deportistas como si el dinero que han ganado un año lo fueran a obtener todos los años de su vida, y, con el segundo, asistí al nacimiento del Open de Madrid, que costó lo suyo, porque
Allí fui testigo de
y la excelente relación que tenía con cualquier campeón de cualquier país, y que todos se le ponían al teléfono. Nunca un gesto de pedantería. Al contrario que cualquier español,
, y su cortesía y su humildad causaban, al principio, algo de sorpresa. Hoy,
, a quien escuchó los bombardeos desde el vientre de su madre, e hizo grande la ciudad en la que nació y el país del que, pese a todo, se sentía orgulloso".



