
“Ha dicho Trump que no busca democracia en Irán, solo un líder favorable a EEUU. Incluso un ayatolá. Suena a Delcy en Venezuela”
"No es inteligente enfrentarse a EEUU como si fuésemos una potencia mundial". Una semana después de los ataques de EEUU e Israel a Irán, Cristina reflexiona sobre la posición de España ante el conflicto
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¡¡¡Muy buenos días España!!! Muy bienvenido a Fin de Semana de la cadena Cope. Te saluda Cristina López Schlichting en nombre de todo el equipo…
Es sábado 7 de marzo y vamos a seguir con lluvias, que van a ser la tónica general porque está pasando una borrasca que dejará precipitaciones sobre todo en el Cantábrico, el nordeste y las islas Baleares. ¿Hasta cuándo durará esto? Pues a las once vendrá Jorge Olcina para darnos el pronóstico para toda la semana próxima.
Y hablando de hasta cuando ¿Hasta cuándo durará la guerra? Pues mira, ya no se sabe. Lo que comenzó como una operación aérea parecida a la de junio pasado contra Irán, se anunció después para una semana de duración, luego dijo Donald Trump que cuatro o cinco semanas y ahora ya sabemos que será larga porque ayer anunció el presidente norteamericano que no habrá paz hasta que Irán se rinda. Irán, que mide tres veces España y tiene 92 millones de habitantes.
Por ahora hay 13 países en guerra, miles de muertos, cadáveres de soldados norteamericanos llegando a los EEUU y 700.000 desplazados en el Líbano porque Israel ha intervenido allí, también por tierra, para controlar los territorios sometidos a la influencia de los terroristas de Hizbullah.
Te leo lo que ha escrito Donald Trump: “No habrá trato con Irán si no se rinde incondicionalmente. Después de esto, tras la selección de grandes y aceptables líderes, nosotros y muchos de nuestros maravillosos y muy valientes aliados trabajaremos incansables para levantar Irán de su destrucción haciéndolo más grande económicamente, mejor y más fuerte que nunca con anterioridad. Irán tendrá un gran futuro. Haremos Irán grande de nuevo”.
Suena a lo de Delcy en Venezuela. Un dirigente al servicio de los intereses económicos. De hecho, cuando le han preguntado si este líder pusiera ser un religioso, otro ayatola, ha dicho que “puede que sí, trato con muchos líderes religiosos y son fantásticos”. Preguntado además ayer sobre si Irán tendrá que hacer una transición democrática ha dicho a la CNN. “No, digo que tiene que haber un líder que sea justo y equitativo. Que trate bien a Estados Unidos e Israel y a los demás países de Medio oriente donde todos son nuestros socios”.

Donald Trump
¿Qué hacemos nosotros, los españoles, en todo esto? Pues hemos enviado un buque de guerra, concretamente una fragata con capacidad antiaérea y antisubmarina a Chipre, para apoyar las bases británicas desde las que están saliendo aviones hacia Irán. También, como publicó El Mundo el jueves, prestamos apoyo desde las bases de Rota y Morón desde la que al menos 20 aviones americanos han salido para atacar Irán. El envío de la fragata no ha pasado por la aprobación del Congreso, por cierto.
En definitiva, nuestra posición es la de varios aliados europeos, como Macron en Francia, que ha repetido que su país no está en guerra. París anunció el jueves un plan contra Hizbullah y ha enviado refuerzos a Oriente Medio, incluyendo el portaaviones Charles de Gaulle. Una postura similar a la de Giorgia Meloni que ha dicho “No estamos en guerra y no queremos entrar en ella”.
Me llama la atención en este sentido que nuestro Pedro Sánchez se haya destacado en el enfrentamiento con Donald Trump. Hacemos lo mismo que nuestros aliados pero cantamos la gallina, que es una posición poco inteligente. Luis María Anson recuerda en La Razón que Felipe González llegó al poder con el lema “Otan, de entrada no” y cambió de posición tras visitar los Estados Unidos, donde le explicaron, ya entonces, que si las bases no podían operar desde España, se desplazarían a Marruecos. No es cauto enfrentarse a los Estados Unidos como si fuésemos una potencia mundial.
¿Por qué lo hace Pedro Sánchez? Por la misma razón que, desgraciadamente, influye en Netanyahu, el líder de Israel o el propio Donald Trump, el primero tiene elecciones en octubre, el segundo, en noviembre, y Sánchez está buscando el mejor momento para convocar aquí. No tardaremos en ver manifestaciones del 'No a la guerra' que intentarán enjugar las cosas graves que han pasado aquí, desde la amnistía a los golpistas al premio de la financiación especial para Cataluña pasando por los acuerdos con la extrema izquierda y los independentistas. El 'No a la guerra' es sencillamente una pancarta electoral con una fragata detrás.



