La ruta definitiva del Santo Cáliz: una investigación revela su viaje de Jerusalén a Valencia
Un estudio basado en nuevos documentos descarta la tradicional 'vía romana' y traza el recorrido de la reliquia a través de El Cairo y la Corona de Aragón

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Una nueva investigación llevada a cabo por la doctora en historia del arte Catalina Martín Lloris y el doctor en filosofía Guillermo Gómez Ferrer ha trazado una nueva teoría sobre cómo llegó el Santo Cáliz a la Catedral de Valencia. En una entrevista en el programa 'Fin de Semana' de COPE con Cristina López Schlichting, los expertos han explicado que, gracias a la aparición de nuevos documentos, ahora es posible seguir el rastro de la reliquia desde Jerusalén hasta España, pasando por El Cairo, lo que desmonta la hipótesis más extendida hasta la fecha.
Un origen compatible con el siglo I
La primera evidencia que sostiene la autenticidad de la copa es su 'compatibilidad arqueológica', según ha explicado Guillermo Gómez Ferrer. El recipiente es compatible "con el tipo de copas de piedra que se utilizaban en cenas de la Jerusalén del año 30 aproximadamente". Estas copas, hechas de ágata de cornalina, un tipo de ónix, eran concebidas para cenas judías pascuales, ya que las leyes de pureza kosher establecían que los rituales debían hacerse con recipientes de piedra para evitar la transmisión de impurezas.
En este sentido, Gómez Ferrer ha añadido que "en las familias judías pudieran conservarse para hacer la copa de bendición, que es la que utilizó Jesucristo en la última cena". Era una pieza especial, reservada para ceremonias importantes, similar a la copa que se usa en una cena de Nochebuena en la actualidad.
El viaje a El Cairo y el fin de la 'vía romana'
La historia documentada de la reliquia comienza en Jerusalén. Como ha detallado Catalina Martín Lloris, peregrinos como Egeria ya hablaban en sus escritos de las reliquias de la Pasión en la basílica de Constantino. Diferentes itinerarios posteriores "hablan exactamente, y en concreto, de la reliquia del santo cáliz, incluso muchos de ellos coinciden en el material del que estaba hecho". La copa permaneció allí hasta las invasiones persas y, posteriormente, las del siglo IX, cuando fue saqueada y trasladada. "El siguiente documento que encontramos, donde se menciona la existencia de la reliquia, está localizado en El Cairo", ha afirmado la historiadora.
Este hallazgo documental contradice la teoría tradicional, que sostenía que "San Pedro se la había llevado a Roma" y que desde allí fue enviada a Huesca por San Lorenzo. Esa hipótesis "no se sostiene", según Martín Lloris, a la luz de una documentación aparecida en 2015. Este documento revela una petición del emir de Denia al sultán de El Cairo para obtener el cáliz y regalárselo al rey Fernando I de León. Aunque esto debilita la autenticidad del cáliz de León por falta de pruebas de su entrega, confirma que la reliquia se encontraba en Egipto.
La 'vía aragonesa': una ruta documentada hasta Valencia
Frente a la falta de pruebas de la 'vía leonesa', el recorrido por la Corona de Aragón cuenta con "muchísima documentación", ha subrayado la experta. La pista comienza con la solicitud del rey Jaume II al sultán de El Cairo, con quien mantenía una "relación fluidísima", lo que demuestra que "era conocedor de que la reliquia estaba allí". Los musulmanes, por su parte, valoraban la pieza como un elemento clave de negociación, con "muchísimo más valor que cualquier tesoro".
Siempre se especifica que es el santo cáliz que utilizó Jesús en la última cena"
El rastro se vuelve inequívoco a partir de 1399, con un documento que certifica la entrega del Santo Cáliz por parte de los monjes de San Juan de la Peña al rey Martín el Humano en la Aljafería de Zaragoza. Tras la muerte del rey, la copa aparece registrada en un inventario en Barcelona. Catalina Martín Lloris ha destacado la seriedad de las fuentes: "No es un manuscrito, no es una nota (...) todo el seguimiento que le podemos hacer a la reliquia, a la Corona de Aragón, está absolutamente documentado en libros que son oficiales". En los registros, la descripción es siempre precisa: "siempre se especifica que es el santo cáliz que utilizó Jesús en la última cena o la copa de la última cena".
Desde Barcelona, la reliquia llegó a Valencia en el año 1432 y, finalmente, fue entregada a la Catedral de Valencia en 1437, donde ha permanecido hasta hoy. Para concluir, Guillermo Gómez Ferrer ha aclarado que la pieza que se venera está compuesta en realidad por tres partes: la base, de época bizantina o islámica; una estructura central con asas de orfebrería medieval; y la copa superior. Es este último cuenco de piedra el que se corresponde con la reliquia: "el cáliz de la última cena".
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