Benitatxell estrena un aparcamiento que es un mirador al mar y a sus viñedos
Con 67 plazas y cargadores eléctricos, el nuevo Parking El Mirador se integra en el paisaje para ofrecer una de las mejores panorámicas del municipio

Benitatxell estrena un aparcamiento que es un mirador al mar y a sus viñedos
Denia - Publicado el
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Aparcar en El Poble Nou de Benitatxell puede convertirse en más que un mero trámite. El Ayuntamiento ha abierto al público un nuevo parking en la entrada del municipio por la Carretera Vella de Xàbia que, aprovechando su ubicación estratégica, ofrece una de las mejores panorámicas de la zona a viñedos, al mar y a montañas como el Montgó, Bèrnia y el Tossal Gros. Por este motivo, ha sido bautizado como Parking El Mirador.
Se trata de la sexta bolsa de aparcamiento que ha abierto el actual equipo de gobierno en los últimos siete años, lo que suma un total de 12 parkings en el núcleo urbano de la localidad y sus alrededores.

Benitatxell estrena un aparcamiento que es un mirador al mar y a sus viñedos
Capacidad y servicios
El aparcamiento dispone de un total de 67 plazas para automóviles, de las cuales dos están adaptadas para personas con movilidad reducida. Asimismo, cuenta con dos postes de recarga para vehículos eléctricos, uno de ellos vinculado a una de las plazas accesibles. El equipamiento se completa con espacios habilitados para el estacionamiento de siete motocicletas, un vehículo de movilidad personal y bicicletas.
Además de la propia zona de parking, se ha dado continuidad a la acera que existía previamente hasta el cementerio municipal, otorgando así seguridad y accesibilidad para los peatones, que pueden llegar a pie en pocos minutos desde el núcleo urbano hasta este aparcamiento disuasorio.
Integración paisajística y sostenible
El proyecto del aparcamiento El Mirador se ha concebido como un elemento de transición entre el casco urbano y el entorno natural, priorizando la integración paisajística y el respeto medioambiental. En este sentido, las obras se han ejecutado atendiendo a criterios de sostenibilidad y adaptación al paisaje existente, consiguiendo darle un enfoque urbano y hacer atractiva a nivel visual una de las entradas principales al municipio, con vistas desde la carretera a la iglesia Santa María Magdalena.
Las contenciones de tierras se han resuelto mediante muros de mampostería de piedra, con el objetivo de mimetizarse con los bancales de cepas colindantes. La pavimentación con adoquín se ha dispuesto sobre capas drenantes que permiten la recogida y almacenamiento del agua de lluvia en el propio terreno, favoreciendo la conservación de la humedad del suelo y evitando escorrentías superficiales.
La vegetación se ha organizado en tres estratos —arbolado, setos y plantas tapizantes— utilizando exclusivamente especies autóctonas del entorno. Para el arbolado se han seleccionado algarrobos, olivos, naranjos y cipreses, mientras que en el segundo nivel se ha optado por la cepa de vid. En el estrato tapizante se han plantado especies aromáticas como romero, tomillo, lavanda y salvia.
Una inversión de futuro
Esta actuación se ha llevado a cabo gracias a las ayudas para inversiones a proyectos singulares locales de energía limpia en municipios de reto demográfico (PROGRAMA DUS 5000), en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, con una inversión total de 772.307 euros (315.543 euros subvencionados).
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



