Okupan un piso en Zaragoza con una técnica poco habitual y con los propietarios delante: ni el cerrajero se dio cuenta
Daniel Mateo, conocido como 'El cerrajero de TikTok', relata los casos más inauditos de okupación y cuál es la mejor forma de proteger una casa

Puerta de un piso okupado
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Daniel Mateo, conocido en redes sociales como 'El cerrajero de TikTok', lleva 28 años abriendo y asegurando puertas en Zaragoza. Relata cómo la okupación ilegal ha transformado su sector: "Nunca se había vendido tanta alta seguridad como ahora". Mateo asegura que las ventas de sistemas de protección se han multiplicado por cuatro en los últimos siete u ocho años, especialmente en grandes ciudades como Zaragoza, donde los propietarios buscan desesperadamente blindar sus viviendas.
Entre los casos más insólitos que ha vivido, destaca uno que dejó perplejos tanto a los propietarios como al propio cerrajero. Una pareja de edad avanzada solicitó sus servicios para cambiar la cerradura de un piso recién reformado que pretendían alquilar. Al llegar al domicilio, Mateo encontró a los propietarios acompañados por un individuo cuyo origen desconocía. Asumiendo que se trataba de un familiar o conocido, procedió con la instalación de la nueva cerradura mientras conversaba con ellos sobre las intenciones de alquiler de la vivienda.
La técnica de los okupas
Tal y como cuenta en una entrevista en El Español de Aragón, en el momento exacto en que Mateo finalizaba su trabajo, un varón corpulento irrumpió en el portal y se coló en la vivienda aprovechando que la puerta estaba entreabierta. "Fue cuestión de segundos. Los propietarios y yo mismo nos quedamos paralizados ante la naturalidad con la que actuó", relata el cerrajero. Inmediatamente, intentaron persuadir al intruso para que abandonara el inmueble, pero este se negó alegando un "derecho de uso" sobre la vivienda.

Puerta de una vivienda okupada
La pareja, visiblemente afectada, llamó a la Policía mientras Mateo intentaba bloquear la puerta. Sin embargo, la respuesta de las fuerzas de seguridad fue frustrante: "Al no haber violencia física y existir una disputa sobre la titularidad del acceso, nos recomendaron iniciar un proceso judicial". Para entonces, el ocupante ya había cerrado la puerta por dentro, impidiendo el acceso a los legítimos propietarios.
Vacío legal y desprotección
Este caso ejemplifica lo que Mateo denuncia como "grave vacío legal" en la lucha contra la ocupación ilegal. "En cuanto alguien pone un pie en tu casa, pierdes todos los derechos sobre ella. Hay una inacción de las autoridades provocada por la ley", asegura el cerrajero. La nueva Ley Antiokupas 2025, que teóricamente agiliza los desalojos en casos de morada habitual, no resultó aplicable en esta situación al tratarse de una vivienda destinada a alquiler.
La técnica utilizada por los ocupantes revela una sofisticación creciente en los métodos de usurpación. A diferencia de las ocupaciones tradicionales, que se producen en viviendas vacías, este caso muestra una estrategia coordinada que incluye la vigilancia de anuncios inmobiliarios y la simulación de interés contractual para acceder al inmueble.
Okupación en Aragón
Los datos oficiales confirman la gravedad del problema en la comunidad autónoma. La Oficina de Asesoramiento Jurídico contra la Okupación Ilegal de Zaragoza, creada recientemente, ha atendido 53 casos en lo que va de año. Aunque algunas voces críticas cuestionan la necesidad de esta estructura, los afectados destacan su utilidad ante la complejidad administrativa que rodea estos procesos.
La paradoja aragonesa se hace evidente al contrastar estos datos con el boom turístico que vive la capital. Zaragoza alcanzó en julio una ocupación hotelera del 66,7%, con previsiones del 70% para septiembre gracias a eventos como el festival Vive Latino o el Congreso Internacional de Jazz. Este contraste entre la pujanza turística y la vulnerabilidad residencial preocupa a expertos y autoridades.

Trabajadores vacían una casa okupada
Medidas de protección en las casas
Daniel Mateo ofrece recomendaciones concretas para propietarios basedo en su experiencia: "Para segundas residencias, lo mejor es una alarma con aviso al móvil y una mejora sustancial en las cerraduras". El cerrajero advierte que soluciones aparentemente económicas, como puertas acorazadas de 700 euros, "no son eficaces" frente a tactics profesionales de ocupación. La alta seguridad real, según él, parte de los 3.000 euros de inversión.
Entre las medidas más efectivas, destaca la instalación de cerraduras antiokupas específicas, que pueden oscilar entre 50 y 500 euros según su tecnología 4. Estas cerraduras están diseñadas para resistir técnicas de bumping o ganzúas eléctricas, métodos comunes utilizados por ocupantes.
Impacto en el sector
El miedo a la ocupación ha transformado radicalmente el sector de la cerrajería en Aragón. Mateo confirma que "nunca se había vendido tanta alta seguridad como ahora", con un incremento del 400% en la demanda de sistemas de protección en los últimos siete años. Este auge ha llevado a muchos profesionales a especializarse en seguridad residencial, un niche de mercado que requiere conocimientos técnicos específicos y certificaciones profesionales.
Más sobre okupas
La mentalidad de los propietarios, especialmente aquellos con segundas residencias o viviendas en alquiler, ha cambiado radicalmente. "Ya no se conforman con cerraduras convencionales; exigen sistemas integrales que incluyen alarmas conectadas a centrales receptoras, cámaras de vigilancia y hasta simuladores de presencia", explica Mateo.
En cualquier caso, el caso relatado por Daniel Mateo ilustra la evolución de las técnicas de ocupación ilegal y la insuficiencia de las medidas legales actuales para proteger a los propietarios. Mientras las instituciones debaten soluciones legislativas, los ciudadanos buscan respuestas en el mercado de la seguridad privada, impulsando un sector que vive su particular edad de oro gracias al miedo colectivo.