El cerebro de los perros: Estos son los cambios que ha sufrido como consecuencia de la intervención humana
Desde su domesticación, los perros no han tenido un proceso evolutivo natural. Se han combinado razas para conseguir perros con características específicas, alterando su cerebro

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Madrid - Publicado el - Actualizado
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Desde que fue domesticado, el mejor amigo del hombre ha pasado por procesos de evolución causados por la mano del hombre, llegando a crear en menos de 200 años más de 300 razas en la actualidad. Los criadores de perros se dedicaban a mezclar distintas razas para conseguir el especímen perfecto, obstaculizando su evolución natural. Su objetivo era obtener un perro a través de la "selección artificial" con buenas aptitudes para tareas como la caza, el pastoreo, la vigilancia o la compañía.
Las características que diferencian el comportamiento de estos perros deben ser neuronales, pero hasta ahora no se había estudiado. Por eso, un equipo de científicos estadounidenses ha llevado a cabo un estudio que explica que la domesticación por parte del hombre hizo que el cerebro de los perros cambiase. Para ello analizaron la variación volumétrica de distintas regiones cerebrales en 62 canes (machos y hembras) de 33 razas diferentes. "En un análisis basado en resonancia magnética, encontramos que la anatomía del cerebro covaría significativamente con las especializaciones conductuales, como la búsqueda de la vista, la búsqueda del olor, la vigilancia y el compañerismo", explican los investigadores.
Evolución a la carta
Concretamente, averiguaron que, en función de su comportamiento y la finalidad para la que vaya a ser usado, determinadas razas de perro tienen patrones neuronales similares. Sin embargo, no tenían relación con otras variantes como la forma del cráneo o el tamaño de su cuerpo. Con lo cual, los expertos llegaron a la conclusión de que "casi toda la variación identificada ocurre en las ramas terminales del árbol filogenético del perro, lo que indica una fuerte selección reciente en razas individuales. Estos resultados indican que a través de la crianza selectiva, los humanos han alterado significativamente los cerebros de diferentes linajes de perros domésticos de diferentes maneras".
Esto quiere decir que los cambios en el cerebro se habían dado en su última etapa evolutiva, como consecuencia de la domesticación a la que les ha sometido el ser humano durante siglos. Esta afirmación fue verificada tras un estudio en profundidad, del cual los científicos extrajeron que "la variación neuroanatómica es claramente visible en todas las razas. Esta variación se distribuye de forma no aleatoria por todo el cerebro. Un análisis de componentes independientes basado en datos de todo el cerebro estableció que las subredes regionales específicas covarían significativamente entre sí".
Por ejemplo, examinaron que todos los perros de presa (aquellosn utilizados por la policía o el ejército) mostraban la misma variación del cortex prefrontal, relacionado con la interacción social. En este último estudio queda evidenciado que durante los últimos 15 mil años el hombre ha intervenido en la evolución canina para modificar al mejor amigo del hombre a su gusto (color, tamaño y comportamiento), provocando que ciertas partes del cerebro sufran un aumento, disminución o variación. Todo esto ha llevado a que nuestras mascotas tengan un comportamiento determinado.



