El Juicio Final de la Capilla Sixtina recupera su esplendor: comienza la limpieza 30 años después

La Capilla Sixtina permanecerá abierta a los fieles y visitantes durante los tres meses que durarán los trabajos

Redacción Religión

Publicado el

3 min lectura

Los andamios han comenzado a instalarse en la Capilla Sixtina para acometer el mantenimiento y limpieza del Juicio Final de Miguel Ángel. Los Museos Vaticanos han anunciado el inicio de unos trabajos que se prolongarán durante tres meses, treinta años después de la última gran intervención, y que permitirán a la obra maestra recuperar su viveza original. Durante este periodo, la capilla permanecerá abierta al público.

Un velo sobre la obra maestra

La necesidad de esta intervención, anunciada el pasado verano, surge poco más de tres décadas después de la conocida como la restauración del siglo, que desveló los brillantes colores concebidos por el artista. Según explica Paolo Violini, restaurador jefe del Laboratorio de Restauración de los Museos Vaticanos, el proyecto se ha hecho imprescindible "debido a la presencia de una neblina blanquecina generalizada".

Esta neblina es el resultado de la deposición de micropartículas y sustancias contaminantes transportadas por el aire, que con el paso del tiempo han atenuado los contrastes de claroscuro y han uniformizado los colores originales del monumental fresco. La nueva limpieza busca revertir este efecto y devolver a la escena su profundidad y calidad lumínica.

La Capilla, siempre abierta a los visitantes

Una de las claves del proyecto es que la Capilla Sixtina permanecerá abierta a los fieles y visitantes durante los tres meses que durarán los trabajos. Los restauradores operarán detrás de un lienzo de alta definición que reproducirá el Juicio Final, permitiendo que la experiencia de la visita se vea mínimamente afectada mientras el equipo trabaja sobre un andamio que cubrirá toda la superficie de la pared del altar.

El proyecto cuenta con el apoyo del Capítulo de Florida de los Patrons of the Arts in the Vatican Museums. En él colaboran, además del Laboratorio de Restauración, el Gabinete de Investigación Científica, la Oficina del Conservador y el Laboratorio Fotográfico de los Museos Vaticanos, garantizando un enfoque multidisciplinar y riguroso.

El Juicio final de Miguel Ángel

Continuidad con la 'restauración del siglo'

Estas labores se enmarcan en la continuidad del gran proyecto de conservación finalizado en 1994, supervisado entonces por Carlo Pietrangeli y ejecutado por el restaurador jefe Gianluigi Colalucci. Desde entonces, las pinturas de la Capilla Magna han sido objeto de un monitoreo constante por parte de los Museos Vaticanos para evaluar su estado, especialmente debido a la alta afluencia diaria de visitantes.

Como parte de este programa de mantenimiento preventivo, ya se realizan intervenciones anuales nocturnas con plataformas móviles en otras áreas, como los muros con los lunetos de Miguel Ángel y las escenas del siglo XV. Ahora, le ha llegado el turno al imponente muro del altar, una obra encargada a Miguel Ángel en 1533 por el papa Clemente VII y que fue iniciada bajo el pontificado de Pablo III.

Con sus 180 metros cuadrados de superficie y las 391 figuras que le dan vida, el fresco se completó en el otoño de 1541. El 31 de octubre de ese año, el Papa celebró las vísperas solemnes ante una obra maestra que, en palabras del cronista Giorgio Vasari, "llenó de asombro y maravilla". Un impacto que esta nueva restauración busca preservar para las futuras generaciones.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.

Temas relacionados

nuestros programas

ECCLESIA ALVARO SAEZ

Ecclesia

Con Álvaro Sáez

Domingos a las 13:00h

Visto en ABC

Tracking