Las joyas españolas que no tienen nada que envidarle a la Capilla Sixtina: Del románico al barroco pasando por el 'bel composto'

La historiadora del arte María del Camino desvela en TRECE tres tesoros patrimoniales en León, Valencia y Madrid que rivalizan con la obra vaticana

Las capillas sixtinas de España

Redacción Religión

Publicado el - Actualizado

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España alberga auténticas joyas patrimoniales que, por su riqueza artística y visual, han sido comparadas con la célebre Capilla Sixtina del Vaticano. Aunque la obra de Miguel Ángel es única, existen templos y panteones en el territorio nacional cuyo valor es incalculable. En el programa 'Ecclesia Al Día', emitido en 'TRECE' y presentado por 'Raquel Caldas', la colaboradora y experta 'María del Camino, historiadora del arte', ha realizado un recorrido por tres de estos impresionantes lugares repartidos por la geografía española.

El Panteón de León: una catequesis del románico

La primera parada de este viaje es el 'Panteón de los Reyes de San Isidoro en León'. La historiadora aclara que no se trata de una capilla, sino de un 'espacio sepulcral' destinado a albergar los restos de los 'reyes, reinas e infantes de León' entre los siglos X y XIII. Su construcción fue ordenada por los monarcas 'Fernando I y Sancha', y se encuentra junto a la 'Basílica de San Isidro de León', cuyas reliquias fueron traídas desde Sevilla.

Este espacio, de planta casi cuadrada, destaca por sus seis bóvedas cubiertas de 'frescos románicos' que narran una historia llena de luz y significado. El programa iconográfico se divide en 'tres ciclos': la 'Natividad', la 'Pasión' y la 'Resurrección' del Señor. Estas escenas, según explica la experta, se corresponden con los tres momentos principales de la 'Misa Mozárabe' que se celebraba en aquel tiempo, constituyendo "una verdadera catequesis visual".

La composición central está dominada por el 'Pantocrátor', una representación de Cristo en Majestad que aparece como juez, bendiciendo con la mano derecha y sosteniendo un libro con la inscripción '"Ego sum lux mundi"' (Yo soy la luz del mundo). A su alrededor se disponen los 'tetramorfos', las cuatro figuras que representan a los evangelistas. Este programa celestial se complementa con un singular 'calendario agrícola' que muestra las tareas del campo a lo largo de los doce meses, conjugando así el tiempo humano con el "tiempo de la parusía", la venida del Señor.

San Nicolás de Bari: 2.000 metros de 'cielo' barroco

La siguiente joya se encuentra en Valencia. La 'iglesia de San Nicolás de Bari' es un templo gótico del siglo de oro valenciano que fue revestido en el siglo XVII con casi '2.000 metros cuadrados de pintura barroca'. María del Camino la describe como "espectacular". Su historia es profunda: tuvo un origen visigodo, fue mezquita durante la ocupación musulmana y, tras la reconquista de 'Jaime I', se erigió como la iglesia gótica que es hoy en su estructura.

El diseño de la intervención barroca fue obra de 'Antonio Palomino' y está dedicado a los dos cotitulares de la parroquia: 'San Nicolás de Bari' y 'San Pedro Mártir'. Las bóvedas narran las vidas de ambos santos, desplegando recursos expresivos "casi teatrales", como los 'óculos fingidos' en el techo, que simulan agujeros para dirigir la mirada del fiel hacia el cielo. En este espacio, una inscripción reza: '"Vos estis lux mundi"' (Vosotros sois la luz del mundo), en referencia a los santos.

San Antonio de los Alemanes: el 'bel composto' madrileño

El recorrido finaliza en Madrid, en la iglesia de 'San Antonio de los Alemanes'. Su historia es muy particular, ya que fue concebida como hospital para portugueses, pero cuando 'Portugal se separa de España' en el siglo XVII, pasó a manos alemanas. El templo está dedicado a 'San Antonio de Lisboa', más conocido popularmente como San Antonio de Padua.

Su arquitectura es única, con una 'planta elíptica donde todo es curvo' y no existe superficie recta. Como afirmó la historiadora del arte, "esto es barroco en estado puro". Los muros están completamente cubiertos por frescos que relatan la vida del santo, obra de grandes artistas como 'Lucas Giordano' y 'Carreño Miranda'. Se logra así el concepto del ''bel composto'', la integración total de pintura, escultura y arquitectura en una "obra de arte total" al servicio de la liturgia.

La cúpula culmina la experiencia con un impresionante ''rompimiento de gloria'' que presenta a la Virgen María y a San Antonio en un sentido ascensional. Las figuras escorzadas, el dinamismo y las nubes doradas generan un efecto que sobrecoge y pone en marcha al espectador. El objetivo de todo este arte, como concluye María del Camino, no es otro que invitar a la trascendencia: "se trata de mirar al cielo, de ver más allá".

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.

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