El líder que se cree dios y conduce a más de 900 personas a la muerte en Jonestown

Jim Jones, fundador del Templo del Pueblo, convenció a sus fieles para crear un paraíso en la selva de Guyana que acabó siendo el escenario del mayor suicidio colectivo

Jim Jones
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Sectas primera parte

Pedro González

Málaga - Publicado el

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Se presentaba como el único dios sobre la tierra, un visionario con un poder de convicción absoluto. Con esa premisa, Jim Jones creó su propia iglesia, el Templo del Pueblo, el germen de una poderosa secta que ha pasado a la historia por protagonizar una de las mayores tragedias del siglo XX. Sus fieles consideraban su palabra como un versículo de la Biblia.

Un paraíso en la selva

Bajo la amenaza de una inminente guerra nuclear en Estados Unidos, Jones convenció a sus seguidores para trasladarse a un supuesto lugar seguro en Guyana, América del Sur. Allí fundó Jonestown, el pueblo de Jones, un asentamiento donde centenares de adeptos donaron todo su dinero y propiedades a la congregación con la esperanza de encontrar un paraíso. La realidad que les esperaba era muy diferente.

Casi 1000 adeptos se instalaron en la granja de 140 hectáreas para trabajar la tierra durante 12 horas al día bajo temperaturas de hasta 40 grados. A cambio, recibían raciones escasas de arroz y legumbres. Nadie podía cuestionar al líder, y quienes lo hacían se enfrentaban a severos castigos en un recinto custodiado por hombres armados.

Matanza de Jonestone

Matanza de Jonestown

El principio del fin

A pesar del férreo control, algunos seguidores lograron huir y revelar las torturas que sufrían. Los rumores sobre palizas, electrocuciones a niños y otros castigos atroces llegaron a oídos del congresista norteamericano Leo Ryan, quien decidió visitar Jonestown para investigar. Al descubrir las aberraciones, intentó marcharse para denunciarlo, pero fue tiroteado y asesinado junto a varios de sus acompañantes, lo que precipitó la masacre.

Si no podemos vivir en paz, habremos de morir en paz"

Jim Jones

Fundador de El Templo del Pueblo

La matanza colectiva

Jim Jones no estaba dispuesto a ser arrestado y, consciente del control mental que ejercía, organizó un suicidio colectivo el 18 de noviembre de 1978. Reunió a sus fieles y les aseguró que la sociedad había sido destruida, pero que se reencontrarían en otra vida. "Si no podemos vivir en paz, habremos de morir en paz", sentenció, describiendo el acto no como un suicidio, sino como un "acto revolucionario".

Morid con dignidad, entregad vuestra vida con dignidad"

Jim Jones

Fundador de El Templo del Pueblo

Nadie cuestionó la orden. Más de 900 personas, incluidos unos 300 menores, ingirieron un cóctel mortal de zumo de uva mezclado con cianuro y Valium. Mientras sus seguidores agonizaban entre convulsiones, Jones les gritaba: "Morid con dignidad, entregad vuestra vida con dignidad, y no os vayáis llorando y agonizando". Cuando el silencio se apoderó del lugar, el fundador del Templo del Pueblo se disparó en la cabeza, poniendo fin al mayor suicidio colectivo de la historia.

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.

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