Rafael Pampillón, economista: "La población ha crecido 1,7 millones de personas, pero no cambian los presupuestos, el guante no se ajusta a la mano"
El Gobierno prorroga las cuentas de 2023 por tercera vez, una decisión que según los expertos ignora el aumento de población y frena inversiones clave del país

Expósito y Pilar García de la Granja entrevistan a Rafael Pampillón, catedrático de economía de la Universidad CEU San Pablo
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El Gobierno ha confirmado que, una vez más, no presentará los Presupuestos Generales del Estado. A pesar de haberlo asegurado previamente, el Ejecutivo ha decidido prorrogar las cuentas públicas, utilizando como justificación la priorización de un real decreto con medidas antiinflacionistas. "La prórroga presupuestaria es plenamente constitucional", ha afirmado la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, mientras el presidente Pedro Sánchez restaba importancia a la ausencia de nuevas cuentas.
Este escenario ha sido analizado en el programa 'La Linterna' de COPE, donde los periodistas Ángel Expósito y Pilar García de la Granja han entrevistado a Rafael Pampillón, catedrático de Economía de la Universidad CEU San Pablo, para desgranar las consecuencias de gobernar sin un presupuesto actualizado en un contexto de gran incertidumbre económica.
La legalidad de la prórroga
Frente a la postura del Gobierno, que defiende la constitucionalidad de la medida, han surgido voces críticas que cuestionan su legalidad y sus efectos. Pilar García de la Granja ha señalado que "la Constitución Española obliga a tener unos presupuestos anuales", y aunque permite una prórroga por causas excepcionales, la situación actual se prolonga desde hace años. Una opción de presentar presupuestos parece descartada por el momento.

Las vicepresidentas del Gobierno, María Jesús Montero (i) y Yolanda Diaz
Rafael Pampillón ha aclarado que la Carta Magna estipula la presentación de las cuentas antes del 31 de octubre de cada año para su entrada en vigor el 1 de enero. "Llevamos desde el año 23, es el último año que hubo presupuestos, es decir, que llevamos 3 años con los mismos presupuestos, y eso no tiene sentido", ha subrayado el economista. Según ha explicado, esta situación tiene un impacto directo en los ciudadanos, ya que el panorama fiscal actual no se ajusta a la realidad económica.
Mucha gente está pagando muchos impuestos porque se ha subido los salarios con la inflación y pasa a unos tramos de IRPF más altos"
Impacto en infraestructuras y servicios
La falta de un presupuesto actualizado afecta gravemente a la operatividad del Gobierno, especialmente en lo que respecta a la inversión pública. Pampillón ha advertido que partidas cruciales como "el mantenimiento de las vías del tren, de las carreteras" o la mejora de los puertos dependen de la aprobación de nuevas cuentas. La parálisis inversora llega en un momento en que el Gobierno se centra en otras medidas como el llamado decreto ómnibus.
El catedrático ha puesto como ejemplo un problema emergente: "falta electricidad para poder construir, pues, casas y poder dar habitación a tanta gente que está viniendo a España". Esta carencia evidencia cómo la desactualización presupuestaria impide dar respuesta a las nuevas necesidades del país.

Migrante trabajando en la construcción
El desajuste demográfico
El punto más crítico señalado por el profesor Pampillón es el desajuste entre el presupuesto existente y la nueva realidad demográfica de España. "No se debe olvidar que desde el año 23 hasta el año 26 ha habido un aumento de población de 1,7 millones", ha destacado. Esta nueva población, compuesta en gran parte por trabajadores con salarios bajos, demanda más servicios públicos.
Este incremento de habitantes genera una fuerte presión sobre la sanidad y la educación pública, servicios que se financian a través de los presupuestos. Sin embargo, al mantener unas cuentas prorrogadas, no se están asignando los recursos necesarios para atender esta creciente demanda. Como ha concluido el economista, "cambian las circunstancias, pero no cambia el presupuesto, lo cual significa que ese guante, que es el presupuesto, no se ajusta bien a la mano".
Ese guante, que es el presupuesto, no se ajusta bien a la mano"
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