Ángel Rueda, español en Copenhague, sobre Groenlandia: "Siempre están diciendo que no nos preocupemos, que están haciendo cosas, que la situación es complicada y que es diplomática"
La propuesta de Donald Trump para anexionar la isla ha desatado una crisis diplomática que mantiene en vilo a Dinamarca y al resto de los miembros de la OTAN

Expósito analiza el conflicto por Groenlandia, hace una crónica del viaje hasta Nuuk y aporta la visión de la prensa internacional
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La atención mundial se ha posado sobre Groenlandia, la isla más grande del mundo. El interés de Donald Trump por anexionar este territorio, que pertenece a Dinamarca, ha generado una crisis diplomática sin precedentes. Para analizar este conflicto, el equipo de 'La Linterna' con Ángel Expósito se ha desplazado hasta Nuuk, la capital groenlandesa, desde donde se palpa la tensión y la incertidumbre en un enclave estratégico pegado al Polo Norte.
Las claves del interés de Trump
El magnate estadounidense ha expresado sin rodeos su intención: “Ahora mismo vamos a hacer algo en Groenlandia, les guste o no, porque si no hacemos nada, Rusia o China se van a apoderar de Groenlandia”. Este interés se sostiene sobre tres pilares. El primero son sus vastos recursos naturales, ya que se estima que bajo su capa de hielo existen yacimientos de uranio, petróleo, tierras raras y otros minerales críticos, un tesoro que, como analiza el experto Marc Vidal, convierte a Groenlandia en las llaves del edificio de Europa.

El centro de la ciudad de Nuuk, la capital de Groenlandia
En segundo lugar, el deshielo provocado por el cambio climático está abriendo nuevas rutas marítimas que podrían acortar a la mitad las distancias del comercio mundial. Finalmente, la seguridad de Estados Unidos es un factor crucial. La posición geoestratégica de la isla la sitúa “a tiro de piedra” de Rusia y China, lo que permitiría a Washington desplegar armamento en una zona vital para la defensa del continente.
La vida en Dinamarca bajo la presión de Trump
La noticia ha caído como un jarro de agua fría en Dinamarca, donde la población vive en un estado de “shock, entre el miedo y el orgullo”. Así lo relata Ángel Rueda, un español que reside desde hace cinco años en Copenhague. Según cuenta en los micrófonos de COPE, aunque los daneses afrontan la situación con “ironía y sarcasmo”, la preocupación es palpable y el tema domina los informativos.
El gobierno danés intenta calmar a la población, pero la tensión persiste. “Siempre están diciendo que no nos preocupemos, que están haciendo cosas, que la situación es complicada y que es diplomática, pero que hay acuerdos con la OTAN, que se supone que está ahí para colaborar y para ayudar”, explica Rueda, reflejando la incertidumbre que se vive en el país nórdico.
Un conflicto de alcance global
El conflicto ha trascendido las fronteras danesas, convirtiéndose en un asunto de primer orden internacional. Periodistas de todo el mundo, como ha comprobado el equipo de 'La Linterna', han viajado a la zona, enfrentándose a condiciones meteorológicas extremas que han convertido el viaje en “una aventura imprevista”. Este interés mediático subraya la gravedad de una crisis que pone a prueba las alianzas tradicionales, como la OTAN.

Expósito con Giuseppe Romoli, periodista de la RAI italiana
Giuseppe Romoli, periodista de la RAI italiana, califica la situación como “peligrosa, no solo para Dinamarca y Groenlandia, sino para todos los países miembros de la OTAN y para Europa en general”. Romoli destaca lo insólito del escenario: “Nunca había sucedido hasta ahora que un miembro de la OTAN, el principal miembro, reclamara el territorio de otro país miembro”. Su pronóstico es sombrío.
Este mundo se ha vuelto tan loco que puede suceder de todo"
Por su parte, Boris, un periodista suizo, advierte de que las intenciones de Trump deben tomarse muy en serio, como se analiza en la actualidad internacional. “Cuando él dijo que quiere tomar Groenlandia, significa precisamente eso. Él quiere tomarlo, y no es una broma”, afirma. Boris sugiere que detrás de la excusa de la seguridad nacional hay un deseo de anexionar un gran territorio, con un componente “psicológico”.
Él quiere tomarlo, y no es una broma"
Desde una perspectiva diferente, Nasser, periodista palestino de Al-Harabi, enmarca el conflicto como parte de las “intervenciones estadounidenses” a nivel global. Sin embargo, pone el foco en los habitantes de la isla: “Hay que mirar a la calle y ver cuáles son sus opiniones, porque tarde o temprano merecen decidir su futuro”. Esta crisis, como reflexiona Expósito, demuestra que vivimos en un mundo globalizado donde las acciones de líderes como Donald Trump y sus límites morales acaban por afectarnos a todos.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



