"Hemos llorado a los muertos, cuestionado al Gobierno y nos hemos saltado los procedimientos; siendo testigos de lo más noble y de lo más bajo"
El periodista Ramón González Férriz lamenta en 'Herrera en COPE' que el relato político impida extraer lecciones útiles del trágico accidente ferroviario

Escucha el 'Traficantes de Palabras' del lunes 26 de enero
Publicado el
3 min lectura1:28 min escucha
Ha pasado una semana desde el accidente ferroviario de Adamuz, uno de los peores en la historia de España. Sobre la capacidad de aprender de las tragedias ha reflexionado este lunes el periodista Ramón González Férriz en el programa 'Herrera en COPE', dentro de su sección ‘Traficantes de Palabras’. González Férriz se pregunta si la sociedad será capaz de "sacar alguna lección para el futuro" de este doloroso suceso.
ESCUCHA AQUÍ EL PODCAST
El dominio del relato
Según el periodista, tras el accidente ha sucedido "lo que era previsible": desde el duelo por las víctimas y el cuestionamiento al Gobierno, hasta la defensa de este último, que ha calificado su trabajo de "impecable". González Férriz lamenta que todo esté "tan dominado por el relato" que "los aspectos técnicos parecen un añadido irrelevante", lo que dificulta que se puedan sentar las bases para que no vuelva a ocurrir.
La única lección que aprendemos de la historia es que nunca aprendemos de la historia"
Para González Férriz, el Gobierno parece más preocupado por el "daño comunicativo" que por "aprender lecciones sobre la inversión, sobre el mantenimiento o sobre la eficiencia". Esta situación le ha llevado a recordar una frase que, aunque de autoría incierta, considera "terriblemente cierta": "La única lección que aprendemos de la historia, dice, es que nunca aprendemos de la historia".

Ministro de transportes, Óscar Puente
En esta línea de análisis crítico se ha manifestado también el periodista Jorge Bustos, quien ha puesto el foco en la responsabilidad del Ejecutivo. Bustos ha calificado de impropia de un presidente del Gobierno la frase “en la vida las tragedias suceden”, argumentando que es precisamente al Gobierno a quien compete la gestión ferroviaria del Estado y la obligación de mantener las infraestructuras. El periodista ha enumerado una serie de sucesos recientes, como la alta mortalidad en la pandemia o la DANA, que, a su juicio, han contribuido a una crisis de confianza en el Estado y en la política.
Según el análisis de Bustos, la liberalización del sector de la alta velocidad se planificó de forma deficiente. Señala que, a pesar del aumento de habitantes, turistas y trenes, no ha habido una inversión proporcional para contrarrestar el desgaste acelerado de las vías. Aunque reconoce que el ministro de Transportes, Óscar Puente, “ha dado la cara”, insiste en que no es suficiente y demanda que se asuman las consecuencias.

Bustos recoge las propias palabras del ministro sobre asumir responsabilidades “por acción o por omisión” para cuestionar la versión oficial. Citando informaciones del diario El Mundo, el periodista destaca que el tren Iryo descarriló cuando circulaba por un carril fabricado en 1989 y pasaba a otro de 2023. El siniestro, por tanto, ocurrió en el empalme entre la vía antigua y la actualizada, lo que contradice la afirmación de que el tramo estaba “totalmente renovado”. Bustos se pregunta directamente: “¿Quién omitió la renovación del viejo carril?”.
Además, el periodista resalta las contradicciones en las fechas de la última prueba de calidad de la vía, que Adif sitúa en septiembre y el ministro en noviembre. En cualquier caso, para Bustos, la prueba “se hizo mal porque se debía haber detectado la fragilidad de ese punto”. Concluye que el tramo fracturado no se había intervenido en la renovación de mayo, y de haberse hecho, “a lo mejor se habría evitado que se rompiera la soldadura”.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.




