Jorge García, oftalmólogo: "El 50% de los que cambian el color de sus ojos puede padecer fotofobia, una sensación de daño de la luz muy intensa"
Esta arriesgada técnica láser permite aclarar el iris de forma permanente, pero los oftalmólogos alertan de posibles daños irreversibles en la visión

Madrid - Publicado el
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cambiar el color de los ojos de forma permanente se ha convertido en una tendencia estética en auge, un tema analizado en el programa 'Herrera en COPE' por el comunicador Carlos Herrera y la periodista Mar Amate. Esta moda, impulsada por el deseo de una nueva apariencia, implica someterse a un procedimiento quirúrgico que, según los expertos, conlleva importantes riesgos para la salud ocular.
El anhelo por lo diferente es una de las principales motivaciones, ya que solo un 10 % de la población mundial tiene ojos azules y un 2 % verdes. A esto se suma la presión social intensificada por las redes sociales, como explica la psicóloga Laura Hernández Gil. Según la experta, "muchas personas se acostumbran a verse a sí mismos con filtros que suavizan la piel, agrandan ligeramente los ojos o modifican proporciones", lo que provoca que "cuando el cerebro se acostumbra a esa versión, la imagen real puede parecer peor".

El ojo de una mujer
En qué consiste la queratopigmentación
La técnica más utilizada para este cambio es la queratopigmentación, un procedimiento que parece sacado de la ciencia ficción. El doctor Jorge García, oftalmólogo especialista en córnea, ha detallado en el espacio radiofónico en qué consiste: "Mediante un láser de fentosegundos, se genera un túnel en la córnea, y, dentro de ese túnel, se introduce el pigmento deseado con el color que quisiéramos que aparentara el ojo, para simular un iris de otro color".
La mitad de los pacientes sufre graves consecuencias
A pesar de la aparente perfección de la técnica, los riesgos son numerosos y severos, un punto en el que la mayoría de oftalmólogos pone el foco. El doctor García advierte que la consecuencia de un error no es un problema estético, sino un daño irreversible. Uno de los efectos más alarmantes es la fotofobia, ya que se ha descrito "una sensación de daño de la luz muy intensa, hasta en el 50 por 100 de los casos".
Una sensación de daño de la luz muy intensa, hasta en el 50 por 100 de los casos"
Oftalmólogo
Además de la alta incidencia de fotofobia, existen otros peligros como la infección de la córnea, el crecimiento de vasos sanguíneos anómalos, la opacidad corneal y la pérdida de visión irreversible. Por todo ello, el especialista subraya que "a día de hoy, la Sociedad Española de Oftalmología desaconseja su uso, ya que no hay una evidencia científica que avale su seguridad y eficacia en ojos sanos".
A pesar de las advertencias, hay personas que deciden asumir el riesgo. Es el caso de Diana, quien se sometió a la operación hace tres años para "buscar una mirada con más luminosidad, más amplia, más limpia, más despejada". Para ella, el ojo claro transmite "un síntoma de limpieza, de pureza o de luminosidad, sobre todo para el rostro", una percepción que le llevó a descartar opciones temporales y más seguras como las lentillas de colores.
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El debate ético: ¿dónde está el límite?
Este tipo de intervenciones abre un complejo debate ético sobre los límites de la medicina. Tradicionalmente centrada en curar, ahora también modifica cuerpos sanos por motivos estéticos. Beatriz Guerrero, directora del Máster en Comunicación y Moda y Belleza de la Universidad CEU San Pablo, argumenta que, si bien la libertad estética defiende que "mi cuerpo es mío y hago lo que quiero", en medicina "el límite está en el daño provocado por el médico". Guerrero es tajante al afirmar que el límite de esta libertad estética se alcanza "cuando el riesgo afecta a un sentido vital, como es la vista".
Mientras el debate continúa, varias clínicas promocionan esta técnica en plataformas como Instagram, tal y como apuntó Mar Amate. Ante esto, Carlos Herrera planteó la duda de si los pacientes "están debidamente informados" de los riesgos que asumen. La cuestión de fondo, como reflexionó la periodista, no es tanto cambiar el color de los ojos, sino "la mirada sobre cómo nos vemos a nosotros mismos".
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.




