"Es una barbaridad que, mientras en 2018 en España hubo 33.000 bajas laborales por trastornos mentales entre jóvenes, en 2025 fueron 150.000"
La búsqueda de la felicidad como obligación y la falta de un propósito vital disparan la ansiedad y la depresión entre los jóvenes menores de 35 años

Madrid - Publicado el
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Las bajas por trastornos mentales entre los jóvenes de 16 a 35 años han experimentado un alarmante crecimiento del 365 % en los últimos años. Esta es la principal conclusión del análisis realizado por Alberto Herrera y Jorge Bustos en el programa 'Herrera en COPE'. Las cifras son contundentes: se ha pasado de 33.000 casos en 2018 a más de 150.000 el año pasado, convirtiéndose en el segundo gasto más grande para la Seguridad Social después de las pensiones.
La felicidad como obligación
Durante su intervención, Alberto Herrera ha planteado una reflexión sobre las expectativas generacionales. Mientras generaciones pasadas aspiraban a cubrir necesidades básicas como la alimentación o los estudios, la sociedad actual ha inculcado en sus jóvenes el objetivo de ser felices. Esta paradoja ha provocado, según Herrera, que la generación concebida para ser feliz sea "una de las más infelices de las últimas décadas".

Alberto Herrera
El comunicador ha señalado que el problema reside en la naturaleza del objetivo. Cuando la felicidad se convierte en una obligación, "cualquier tristeza, cualquier bache, se vive como un fracaso". Esta presión constante por alcanzar un estado anímico perfecto, en lugar de entender la felicidad como una consecuencia, genera una enorme frustración.
Un problema de propósito
El profesor de filosofía Diego Garrocho, en su sección 'Filosofía de bolsillo' en el programa 'La Linterna' de COPE, ha calificado el aumento de bajas de "brutal" e "insoslayable". Garrocho se ha preguntado qué estamos haciendo mal para que la proliferación de enfermedades mentales se multiplique de este modo. Según el filósofo, "personas menores de 35 años no pueden acudir a trabajar por estrés, ansiedad u otros trastornos".
Detrás de cada baja laboral hay una persona que no puede seguir, una empresa que se resiente y un sistema que se tensiona"
Filósofo
Garrocho ha profundizado en el impacto de este fenómeno, que destapa una verdadera crisis social. Ha insistido en que "detrás de cada baja laboral hay una persona que no puede seguir, una empresa que se resiente y un sistema que se tensiona". Esta realidad evidencia un malestar profundo que impide el desarrollo profesional de una parte significativa de la población activa más joven.
Alberto Herrera ha concluido su análisis cuestionando si una sociedad próspera materialmente puede generar bienestar emocional si no ofrece sentido y comunidad. La cuestión fundamental, ha afirmado, ha cambiado: "La pregunta ya no es cómo vivo, sino para qué vivo". En este sentido, ha sugerido que quizás no estemos ante una generación especialmente frágil, sino más expuesta a preguntas trascendentes. Por su parte, Jorge Bustos ha aportado un contrapunto irónico aludiendo al mantra "no tendrás nada y serás feliz", reafirmando su preferencia por una seguridad material tangible como una casa o una familia.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



