Francisco José, agricultor: "Pedimos que abaraten o que nos quiten el IVA; ¿y por qué no un precio tope como en la luz hace años?"
La subida de más del 40% en los carburantes y fertilizantes dispara los costes de producción en la peor época del año, llevando al sector al límite

Francisco José García, presidente de la asociación de jóvenes agricultores de Madrid, en 'Herrera en COPE Madrid' desgrana cómo sufren las primeras consecuencias por la guerra en Irán
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La subida del precio de los carburantes, provocada por la guerra de Irán, ha vuelto a poner en jaque al campo español. En tan solo una semana, el precio del gasoil ha aumentado un 40 por 100, una situación que ha llevado a los agricultores a subirse de nuevo a sus tractores para pedir ayudas urgentes para el sector y denunciar una crisis que amenaza la viabilidad de miles de explotaciones.
Este incremento descontrolado supondría para los agricultores un gasto adicional de unos 10.000 euros al año. A esta cifra se suma el encarecimiento de los fertilizantes, fundamentales para la productividad, que también son un 40 por 100 más caros. Los profesionales del sector no comprenden estas subidas, ya que el petróleo en España no procede de la zona de conflicto y el país cuenta con reservas para tres meses, lo que ha generado sospechas sobre si las petroleras se aprovechan de la incertidumbre.
Un sobrecoste en el peor momento
La escalada de precios llega, además, en el momento más inoportuno. Así lo denuncia Juan José Laso, presidente de la Asociación de Agricultores y Ganaderos de Guadalajara (APAG), quien asegura que la subida del combustible bonificado para maquinaria agrícola ha sido drástica, multiplicándose "prácticamente por dos". Este sobrecoste se produce, según Laso, "en una época de mayor consumo de gasoil", ya que los agricultores se encuentran en plena campaña de abonado y preparación de los terrenos.
MÁS CLAVES DE LA SUBIDA DEL CARBURANTE
Juan José Laso lamenta que "el agricultor de España lo está pagando a un sobrecoste tremendo en unos momentos de una renta muy baja", especialmente en el sector del cereal. A la subida del gasoil se suma el encarecimiento de los abonos nitrogenados, cuyo proceso de fabricación depende del gas. "Cuando sube el gasoil, el abono nitrogenado por norma sube también", explica Laso, describiendo la doble pinza que asfixia la rentabilidad del campo. "Estamos perjudicados de dos maneras", sentencia.
Piden soluciones para evitar el cierre
Ante esta situación, las organizaciones agrarias exigen al Gobierno que tome medidas. Francisco José García, presidente de la asociación de jóvenes agricultores de Madrid, pide que se establezcan mecanismos de control de precios. "Igual que a nosotros nos marca un salario mínimo interprofesional el Boletín Oficial del Estado, ¿por qué no nos marcan un precio tope, como se marcó, por ejemplo, en la luz hace varios años?", cuestiona.

Agricultor
Entre las soluciones que propone García se encuentra la intervención de los precios o una rebaja fiscal. "Lo que pedimos es que utilicen herramientas para que abaraten o que intervengan, o que, por ejemplo, "que el IVA del veintiuno por 100 nos lo quiten en estas situaciones", o que esa subida que está produciéndose no repercuta en el IVA".
El sector advierte de que, si la situación no se revierte, muchas empresas agrícolas y ganaderas tendrán que echar el cierre. Una consecuencia que, como recuerda García, afectaría a toda la sociedad: "Si ellos no producen, nosotros no tendremos qué comer". Con los costes de producción disparados y una renta agraria en mínimos, el futuro que se dibuja para el campo español parece, a día de hoy, muy poco halagüeño.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.




