Rafael Barbadillo, presidente en Confebus: "Hay mucha demanda de empleo para conductores; sacar el carné cuesta entre 3.000 y 4.000 euros, con ayudas de hasta 3.000 euros del Gobierno"
El sector del transporte afronta una crisis de personal por el envejecimiento de las plantillas y las barreras económicas y burocráticas para formar nuevos chóferes

El presidente de Confebús, Rafael Barbadillo, interviene en la asamblea general de la Confederación Española de Transporte en autobús, CONFEBUS, en la Feria de Madrid
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España tiene un serio problema para cubrir puestos de trabajo cualificados. Según el Instituto Nacional de Estadística, hay unos 150.000 empleos sin cubrir, y entre los más demandados se encuentran los conductores de autobús y camión.
En una entrevista en el programa 'Fin de Semana' de COPE con Cristina López Schlichting, el presidente de la Confederación Española de Transporte en Autobús (CONFEBUS), Rafael Barbadillo, ha explicado que esta necesidad "va a más" debido al envejecimiento de las plantillas y a la falta de reemplazo generacional.
Un carné de hasta 4.000 euros
Una de las principales barreras de entrada a la profesión es el alto coste de la formación. Según Barbadillo, obtener el permiso de conducir profesional junto con el Certificado de Aptitud Profesional (CAP), una formación complementaria de mínimo 140 horas, tiene un coste que ronda "entre 3.000 y 4.000 euros", dependiendo de la habilidad de cada persona.
Esta barrera económica dificulta que muchos candidatos, tanto españoles como inmigrantes, puedan acceder a estas oportunidades laborales.
Sacar el carné cuesta entre 3.000 y 4.000 euros"
Presidente de la Confederación Española de Transporte en Autobús (CONFEBUS)

Un camionero descansa dentro de su vehículo
A la barrera económica se suman las restricciones de edad. Aunque se puede empezar a los 18 años, es con un permiso muy limitado que no permite, por ejemplo, realizar servicios con viajeros en un radio superior a 50 kilómetros.
Para poder conducir sin restricciones hay que tener 21 años. Barbadillo ha recordado que, antiguamente, el sector "se nutría del servicio militar", donde muchos jóvenes obtenían los carnés profesionales, una fuente de reclutamiento que ya no existe.
Ayudas insuficientes y trabas burocráticas
Para paliar la situación, el Gobierno ha puesto en marcha ayudas de hasta 3.000 euros por persona, una reivindicación histórica del sector.
Sin embargo, el presidente de Confebus ha señalado que, aunque es un primer paso, "no es suficiente". La partida inicial, de 500.000 euros para repartir entre el transporte de mercancías y el de viajeros, resulta escasa.
"Si dividimos los 500.000 euros entre 3.000, tampoco da para formar a muchas personas", ha lamentado Barbadillo.
Además del aspecto económico, Rafael Barbadillo ha puesto el foco en las "muchas trabas burocráticas" que complican la contratación, especialmente de trabajadores extranjeros.
El proceso para obtener los permisos de residencia y trabajo puede demorarse enormemente. Según ha explicado, desde que una empresa trae a una persona de fuera hasta que puede empezar a trabajar "a lo mejor hasta un año, año y pico, no puede trabajar en la empresa".

Foto de archivo del interior de un autobús
La dura vida en la carretera
Más allá de las barreras de acceso, las condiciones del oficio disuaden a muchos.
Un reportaje del canal de YouTube Archieted0 sobre el día a día de Darío, un camionero de transporte internacional, muestra una realidad de "jornadas maratonianas y una constante incertidumbre".
La soledad es uno de los aspectos más duros. Darío describe la cabina de su camión, equipada con cama y nevera, como su "segunda casa", y admite la carga mental que supone estar lejos de sus dos hijos pequeños.
El principal motor para seguir es la familia. "Estoy aquí luchando solo para ellos, para que tengan una mejor situación y mejor vida en un futuro", confiesa Darío. Sin embargo, la compensación económica, aunque puede parecer elevada, no ha evolucionado con el tiempo.
El salario promedio para un transportista internacional se sitúa entre los 2.900 y 3.400 euros.
El dinero que ahora cobramos se cobraba antiguamente hace 10 años"
Camionero
Darío es tajante sobre este punto: "El dinero que ahora cobramos, si te soy sincero, se cobraba antiguamente hace 10 años". A este sueldo estancado se suman otras dificultades, como las largas esperas en aduanas, el cansancio o el riesgo de robos en carretera.
A estas duras condiciones se añaden imprevistos como los temporales, que recientemente dejaron a más de 600 transportistas atrapados en Benavente (Zamora) por la borrasca Ingrid, generando una gran frustración en el sector.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.






