Mari Luz Ferro, coordinadora general de Koopera: "Cada prenda para reutilizar que entra en uno de nuestros contenedores genera trabajo"
Este proyecto social impulsado por Cáritas combina el cuidado del medioambiente con la creación de empleo de inserción para personas en situación o riesgo de exclusión

Conocemos la actividad detrás de Koopera
Bilbao - Publicado el
5 min lectura8:34 min escucha
En el número 16 de la calle Fernández del Campo, en Bilbao, un continuo trasiego de personas se mueve entre percheros repletos de ropa colorida y única. No es una tienda de moda al uso; es uno de los espacios de Koopera, un proyecto que ha convertido la ropa de segunda mano en una poderosa herramienta de inclusión social y sostenibilidad ambiental. Aquí, cada prenda tiene una historia y, lo que es más importante, la capacidad de generar un futuro para quienes más lo necesitan.

Mari Luz Ferro
Al frente de esta iniciativa se encuentra Mari Luz Ferro, coordinadora general de Koopera, quien describe el proyecto como "una misión, sobre todo". Una misión que va más allá de la venta de ropa y que se enfoca en acompañar y emplear a personas en situación de vulnerabilidad. "Es muy difícil que alguien entre y no diga: 'esta prenda tiene mi nombre', ¿verdad?", comenta, mientras señala la inmensa variedad de artículos existentes en la tienda, todos ellos únicos y esperando una segunda oportunidad.
Una misión social que emplea a 700 personas
La historia de Koopera arranca en 1990 en Basauri (Bizkaia), cuando "siete visionarios", como los define Ferro, iniciaron una asociación para ayudar a personas sin hogar. Empezaron recogiendo enseres y vendiéndolos en un rastro para darles una nueva vida. Lo que comenzó como un pequeño gesto solidario ha crecido hasta convertirse en una organización que da empleo a 700 personas no solo en el País Vasco, sino en distintos territorios de España.
El corazón del proyecto reside en su impacto social. De esas 700 personas, "el 55% se encuentran en situación o riesgo de exclusión, o una situación de vulnerabilidad", explica la coordinadora general. Este dato no es una cifra más, sino la materialización de la misión que impulsó a aquellos siete fundadores. El objetivo principal de Koopera es, y siempre ha sido, generar oportunidades para quienes tienen más dificultades para acceder al mercado laboral.
La fórmula que conecta la ropa con el empleo es la clave de su éxito y su filosofía de trabajo. Mari Luz Ferro lo resume en una frase contundente que se ha convertido en su lema: "Siempre decimos que cada prenda que entra en un contenedor son minutos de trabajo que estamos generando". Con esos minutos, la organización no solo crea puestos directos, sino que también impulsa otros espacios y actividades que siguen fomentando la empleabilidad.

Koopera
Cada prenda que entra en un contenedor son minutos de trabajo que estamos generando"
Koopera
Del contenedor a la percha: el viaje de la ropa solidaria
El proceso que sigue cada prenda es un ejemplo de economía circular bien engrasada. Todo comienza en los contenedores de recogida selectiva que Koopera ha distribuido en numerosas localidades para facilitar la donación a la ciudadanía. Mucha gente, al depositar una bolsa de ropa, quizás no es consciente del complejo viaje que está a punto de comenzar y del impacto que su pequeño gesto tendrá en la vida de muchas personas y en el medio ambiente.
Una vez recogidos, los textiles se trasladan a las plantas de tratamiento de Koopera. Allí, un equipo de trabajadores se encarga de clasificar "prenda a prenda" todo el material. Este paso es fundamental, ya que se determina qué artículos pueden volver al circuito de venta y cuáles se destinarán a otros fines. Además, Ferro destaca un aspecto crucial para la confianza del consumidor: "se higieniza todo lo que viene a las tiendas", garantizando que los productos lleguen en perfectas condiciones.
Tras ser tratada y preparada, la ropa llega finalmente a las tiendas, lista para ser descubierta por nuevos dueños. "Es una venta de segunda mano de la que estamos muy orgullosas, porque esa venta y toda la trazabilidad genera empleo", afirma Ferro. Este modelo ha modernizado la antigua práctica de donar ropa en las parroquias, una labor que Koopera profesionalizó en sus inicios mediante una colaboración con Cáritas para dignificar la entrega social y garantizar el "derecho a vestir" de todas las personas.
Trece años de experiencia y una nueva oportunidad
Detrás de los mostradores y entre los percheros, los trabajadores son el rostro visible de esta misión. Isa es una de ellas. Lleva 13 años en Koopera y su trayectoria es un reflejo de las oportunidades que ofrece el proyecto. "Empecé en planta. Primeramente, hacía lo que era clasificación, y luego ya he ido pasando a diferentes puestos", relata. Ahora, desde hace seis meses, forma parte del equipo de tienda, atendiendo al público con una sonrisa.

Isa, trabajadora de Koopera
Para Isa, trabajar en Koopera tiene un significado especial que va más allá del salario a final de mes. Ella es plenamente consciente del doble impacto de su labor diaria. "Supone que el trabajo que tú realizas está dando una sostenibilidad al planeta en cuanto al medio ambiente, y luego, aparte, que estamos creando puestos de trabajo con la ropa que reciclamos en planta", explica con orgullo.
El trabajo que tú realizas, pues está dando una sostenibilidad al planeta en cuanto al medio ambiente"
Koopera
La experiencia de compra en Koopera es un auténtico descubrimiento. En sus tiendas hay secciones para mujer, hombre, niños y bebés, con una variedad asombrosa que incluye "minifaldas, faldas, abrigos, chalecos, vestidos, pantalones...", enumera Isa. También se pueden encontrar artículos para el hogar, como "sábanas, edredones" e incluso ropa interior procedente de donaciones de mercerías que han cerrado.
Además del fin social y medioambiental, el precio es uno de los grandes atractivos. Isa confirma que la moda sostenible es accesible para todos los bolsillos: "Tienes camisetas desde un euro. Y vestidos desde 3 euritos tienes en adelante". Zapatos a tres euros, faldas a 5,99... Precios que invitan a dar una oportunidad a la moda circular sin que la cartera se resienta.
Con una nueva tienda que en breve abrirá en Erandio, Koopera demuestra que su modelo de negocio ético y sostenible no solo es viable, sino que está en plena expansión, invitando a todos a vestir un cambio social.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.





