Decluttering: la moda de transformar espacios saturados en ambientes minimalistas y funcionales

Lo que comenzó como una práctica ligada al orden doméstico se ha convertido en la actualidad en un estilo de vida con impacto en la salud mental, el consumo y la organización del tiempo

Ropa en el armario

Ropa en el armario

Carlos Molina

Bilbao - Publicado el

3 min lectura

El decluttering se ha convertido en una de las tendencias más comentadas en redes sociales durante los últimos años. Acompañados de etiquetas como #Decluttering, #HomeReset o #ClearYourSpace, millones de usuarios comparten videos y fotografías mostrando cómo transforman espacios saturados en ambientes minimalistas y funcionales. 

Lo que comenzó como una práctica ligada al orden doméstico se ha convertido en la actualidad en un estilo de vida con impacto en la salud mental, el consumo y la organización del tiempo.

El término proviene del inglés “declutter”, que significa eliminar el desorden. En esencia, el decluttering consiste en revisar de manera consciente las pertenencias acumuladas y desprenderse de aquello que no se usa, no aporta valor o no genera bienestar

Sin embargo, más allá de vaciar cajones o reorganizar armarios, también se describe como un proceso de reflexión sobre hábitos de consumo y prioridades personales.

marie kondo

En gran medida, su popularidad se debe a la influencia de figuras como Marie Kondo, la consultora japonesa que revolucionó la organización doméstica con su método KonMari. Su libro "La magia del orden" y su serie en Netflix llevaron a millones de hogares la idea de conservar únicamente aquello que “despierta alegría”. Aunque el decluttering en redes ha evolucionado hacia formatos más rápidos y visuales, mantiene la esencia de esa filosofía: simplificar para vivir mejor.

En plataformas como TikTok e Instagram, el fenómeno ha encontrado un terreno fértil. Los videos de antes y después, grabados en formato acelerado, muestran estanterías repletas que en cuestión de segundos se transforman en espacios despejados y armoniosos. 

Algunos creadores convierten el proceso en un reto semanal; otros documentan limpiezas profundas de garajes, cocinas o trasteros, generando millones de visualizaciones. La estética visual del orden —superficies limpias, colores neutros, cajas etiquetadas— se ha convertido en un símbolo aspiracional.

decluttering digital

Pero el decluttering no se limita al plano físico. Muchos usuarios hablan también de “decluttering digital”: borrar aplicaciones innecesarias, limpiar la bandeja de entrada del correo electrónico o reducir el tiempo en redes sociales. Esta ampliación del concepto responde a una preocupación creciente por la sobrecarga de estímulos y la saturación informativa. En un entorno hiperconectado, reducir el ruido digital se presenta como una forma de recuperar concentración y bienestar.

Menos caos, más claridad: el arte del “decluttering” para transformar tu hogar y mente

Getty Images/iStockphoto

Menos caos, más claridad: el arte del “decluttering” para transformar tu hogar y mente

Expertos en psicología y productividad señalan que el orden del entorno puede influir en la percepción de control y claridad mental. Diversos estudios han asociado los espacios caóticos con mayores niveles de estrés y dificultad para concentrarse. En este contexto, el decluttering se promociona como una herramienta accesible para mejorar el estado de ánimo y fomentar hábitos más saludables. 

El auge de esta tendencia también está relacionado con cambios económicos y sociales. Tras años marcados por la incertidumbre, muchas personas han replanteado su relación con el consumo. El decluttering conecta con movimientos como el minimalismo y la sostenibilidad, promoviendo compras más conscientes y una menor acumulación de objetos. Al donar, vender o reciclar artículos en desuso, los practicantes buscan reducir el desperdicio y dar una segunda vida a sus pertenencias.

críticas

Sin embargo, el fenómeno no está exento de críticas. Algunos analistas señalan que, paradójicamente, el decluttering puede convertirse en un nuevo motor de consumo. En redes sociales abundan recomendaciones de cajas organizadoras, muebles modulares y productos de almacenamiento que prometen optimizar el espacio. Para ciertos detractores, sustituir objetos viejos por soluciones “más estéticas” contradice el espíritu original de reducir la acumulación.

Además, la presión por mostrar hogares impecables puede generar expectativas poco realistas. No todas las viviendas cuentan con amplios espacios ni con presupuestos para reformas o mobiliario nuevo. En este sentido, especialistas recuerdan que el decluttering no debería medirse por estándares visuales de perfección, sino por la funcionalidad y comodidad que cada persona logre en su entorno.

Mientras los hashtags continúan sumando millones de publicaciones y los videos de transformación siguen captando la atención de usuarios en todo el mundo, el decluttering se consolida como algo más que una simple técnica de orden. Para muchos, representa una invitación a cuestionar el exceso y a redefinir la relación con las cosas. Si la tendencia perdurará o evolucionará hacia nuevas formas de organización está por verse, pero su impacto en la conversación digital ya es innegable.

Temas relacionados

Herrera en COPE

Herrera en COPE

Con Carlos Herrera

Lunes a viernes de 06:00h a 13:00h

Programas

Último boletín

4:00H | 02 MAR 2026 | BOLETÍN

Boletines COPE
Tracking