Consejos para ahorrar en tus compras durante la cuesta de enero: la importancia de una buena planificación
Te ofrecemos una guía para reducir el impacto de las compras de estas semanas post-navideñas sin renunciar a una alimentación equilibrada

Consejos para ahorrar en tus compras durante la cuesta de enero
Bilbao - Publicado el - Actualizado
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Enero es, para muchos hogares, uno de los meses más complicados del año en términos económicos. Tras los gastos acumulados durante las fiestas navideñas —regalos, celebraciones y comidas especiales—, la llamada cuesta de enero se convierte en un reto para el presupuesto familiar.
En este contexto, la compra estas semanas de alimentos y productos básicos, un gasto imprescindible, se sitúa en el centro de las preocupaciones de los consumidores. Sin embargo, con una buena planificación y algunos hábitos inteligentes es posible reducir el impacto en el bolsillo sin renunciar a una alimentación equilibrada.
planificar comidas
En primer lugar, hay que planificar las comidas con antelación. Elaborar un menú semanal permite saber exactamente qué productos se necesitan y evita compras impulsivas. Ir al supermercado sin una lista clara suele traducirse en más gasto y en alimentos que acaban desperdiciándose. Además, mantener una previsión ayuda a reutilizar ingredientes en diferentes platos y a aprovechar mejor lo que ya hay en la despensa o el frigorífico.
comparar precios
Otro aspecto clave es el de comparar precios y elegir marcas blancas. En muchos casos, los productos de marca del distribuidor ofrecen una calidad similar a un precio sensiblemente inferior. Durante la cuesta de enero, optar por estas alternativas puede suponer un ahorro significativo a final de mes. Asimismo, comparar el precio por kilo o por litro —y no solo el precio del envase— ayuda a detectar qué opción es realmente más económica.
productos de temporada
La compra de productos de temporada es fundamental para ahorrar. Frutas y verduras propias del invierno, como naranjas, mandarinas, coles o calabazas, suelen ser más baratas y están en su mejor momento nutricional. Además, apostar por productos frescos de temporada también beneficia a los productores locales y reduce el impacto ambiental.
congelar raciones
Los expertos también aconsejan reducir la compra de productos ultraprocesados. Aunque pueden parecer cómodos, suelen ser más caros que cocinar en casa platos sencillos. Preparar guisos, legumbres o cremas de verduras no solo resulta más económico, sino que permite cocinar en cantidad y congelar raciones para otros días, ahorrando tiempo y dinero.
cautela ante las ofertas
En cuanto a las promociones, es importante analizarlas con cautela. Ofertas como “3x2” o grandes descuentos pueden ser útiles solo si se trata de productos que realmente se consumen. Comprar por impulso atraído por una oferta puede acabar aumentando el gasto y generando desperdicio alimentario. Los cupones digitales y las aplicaciones de los supermercados, en cambio, pueden ser una herramienta eficaz si se usan de forma consciente.
no comprar con hambre
Otro hábito aconsejable es evitar ir a comprar con hambre. Aunque pueda parecer un detalle menor, diversos estudios indican que hacerlo incrementa la probabilidad de adquirir productos innecesarios, especialmente snacks y dulces. Elegir un momento adecuado para hacer la compra contribuye a mantener el control del presupuesto.
ajustar el presupuesto
Por último, cada vez más consumidores optan por revisar y ajustar su presupuesto mensual al inicio del año. Establecer un límite de gasto para la compra y llevar un seguimiento ayuda a detectar excesos y a corregir hábitos. La cuesta de enero puede ser, además, una buena oportunidad para adoptar rutinas de consumo más responsables que se mantengan durante el resto del año.
En definitiva, aunque enero sea un mes complicado para la economía doméstica, pequeños cambios en la forma de comprar pueden marcar una gran diferencia. Con planificación, atención a los precios y decisiones de consumo conscientes, es posible superar la cuesta de enero sin que la calidad de la alimentación se vea afectada.





