Los albergues de acogida tradicional advierten de los riesgos del 'Bed Racing Challenge': "Amenaza la esencia del Camino de Santiago"
Las innecesarias carreras por las camas en los albergues genera ansiedad entre los peregrinos y pone en riesgo la experiencia introspectiva de la ruta a la Ciudad Santa

Hablamos con el presidente de Camino Francés Federación, Miguel Pérez Cabezas
Santiago - Publicado el
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Un nuevo fenómeno se extiende por el Camino de Santiago y amenaza con desvirtuar una e sus principales esencias. Se trata del conocido como ‘Bed Racing Challenge’, o lo que podríamos traducir como “Reto de la carrera por la cama” que se extiende por las etapas en las que se divide la ruta, sobre todo a lo alrgo del Camino Francés, el más transitado y el que más peregrinos registra cada año.
Así lo ha descrito Miguel Pérez Cabezas, presidente del Camino Francés Federación, quien ha alertado de una creciente ansiedad entre los peregrinos por llegar corriendo a los albergues para asegurar una plaza. Pérez ha calificado como "muy triste" esta situación, recordando que "la peregrinación si algo es es introspección, es tranquilidad, es poder caminar tranquilamente, compartir con la gente que te encuentras".
Eso no es peregrinar, eso es otra cosa y tenemos que evitarlo"
Presidente de Camino Francés Federación
Según Pérez Cabezas, esta alarma se ha instalado en parte por informaciones en redes sociales que avisan de que hay que reservar para no quedarse sin sitio, algo que ha desmentido tajantemente para la red que representa. "Los albergues de acogida tradicional, que es lo que nosotros representamos, son los más grandes del Camino y no tienen ningún problema de de tener una cama. Al contrario, la tienen asegurada perfectamente, aunque no reservemos". Por ello, ha querido garantizar a los peregrinos "que todo el mundo tiene cama, que no hace falta reservar".
La esencia de la acogida tradicional
El presidente del Camino Francés Federación ha explicado que la principal diferencia de sus centros es que intentan "guardar esa tradición y esa esencia del camino". Se trata de albergues dedicados exclusivamente a peregrinos, atendidos por voluntarios y que funcionan con un donativo o una cantidad mínima. Esta labor, ha señalado, no es "una actividad turística, es una actividad relacionada con las esencias del camino y con los peregrinos", en contraste con otras ofertas de alojamiento que, ha asegurado, "son perfectamente lícitas y complementarias".
En estos albergues de acogida tradicional, la atención es "muy personalizada" y "muy estoica". Como ha detallado Pérez Cabezas, "nuestros albergues son lugares donde tienes una cama y una ducha de agua caliente y poco más, pero que es lo que nos pide el peregrino". Ha destacado que son los espacios más valorados por los caminantes porque en ellos "conviven entre ellos" y encuentran espacios comunes para compartir la experiencia vivida durante la jornada.
Precisamente para proteger este modelo, desde la federación se lucha desde hace casi cinco años para que la acogida tradicional jacobea sea reconocida como bien inmaterial de la Humanidad. Miguel Pérez ha subrayado que esta acogida es la "columna vertebral" del Camino y el "núcleo fundamental" de su éxito.
Y ha diferenciado entre los peregrinos y "la gente que va andando a Santiago de Compostela, que cada vez son más", explicando que sin la acogida tradicional no existiría, por ejemplo, el peregrino de invierno que se encuentra con casi todo cerrado. Y cuya experiencia de peregrinación dista mucho de la de aquellos que tienen otras motivaciones a la hora de realizar la ruta.

Turistas frente a la catedral de Santiago
Un llamamiento a los peregrinos españoles
En lo que va de año, han llegado a Santiago de Compostela 10.758 peregrinos, un 8% menos que el año pasado por estas fechas, con casi el doble de extranjeros que de españoles. A este respecto, Pérez Cabezas ha mostrado su preocupación. "Hemos sacado un documento donde comentamos ya que los españoles ya no peregrinan", ha lamentado, refiriéndose a que muchos han interpretado que la peregrinación se limita a los últimos 100 kilómetros.
Frente a esta tendencia, ha animado a los españoles a recuperar la experiencia del largo recorrido. "Transcurrir por las tierras de, en el caso del Camino Francés, aragonesas o navarras, La Rioja, Castilla y León, y llegar a Galicia y y aparecer delante de la Catedral es una experiencia única que hemos visto cómo emociona a mucha gente".
Para concluir que "No puede ser que los españoles, teniéndolo nuestro país, nos lo perdamos".
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