La doctora Ana Mayor desvela en COPE Dénia Marina Alta la conexión entre las bacterias intestinales y el riesgo de infarto
Una molécula generada en el intestino a partir de la carne y los huevos puede inflamar las arterias y provocar un ataque al corazón incluso con niveles bajos de colesterol

13:20H | 09 ENE 2025 | MEDIODÍA COPE EN DÉNIA | NO PUEDO CON MI VIDA
Denia - Publicado el
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La doctora Ana Mayor ha arrojado luz sobre una de las noticias científicas más sonadas del pasado verano, que vincula directamente la microbiota intestinal con los infartos de miocardio. En una intervención en COPE Dénia Marina Alta, la experta ha desgranado un artículo de una prestigiosa revista que concluía que "las bacterias intestinales son las responsables de los infartos de miocardio".

Doctora en Medicina Interna y salud integrativa, Ana Mayor
Según ha explicado Mayor, la investigación ha descubierto que ciertas bacterias intestinales tienen la capacidad de transformar la histidina, un aminoácido presente en alimentos como la carne, el pescado y los huevos, en una molécula llamada imidazol propionato. Esta molécula pasa a la sangre y provoca una inflamación del endotelio vascular, la capa interna de los vasos sanguíneos donde se adhiere el colesterol, lo que puede desencadenar un infarto.
Las bacterias intestinales son las responsables de los infartos de miocardio"
Doctora en Medicina interna y salud integrativa
No solo es la dieta, el equilibrio es clave
Sin embargo, la doctora ha matizado que el problema no reside únicamente en el consumo de estos alimentos. "No en todas las personas, ni por consumir más huevo ni por consumir más carne van a provocar más infarto", ha aclarado. Si se tiene una microbiota equilibrada, la degradación de la histidina se produce en una proporción normal y el hígado es capaz de metabolizarla sin consecuencias. El estudio destacó que el riesgo era independiente de los niveles de colesterol del paciente.
El proceso se complica cuando existen otros factores, como un hígado graso o "vago", que no puede gestionar correctamente estas moléculas. Curiosamente, el estudio también observó que este efecto no se producía en personas que mantenían una dieta basada exclusivamente en vegetales.
La microbiota, implicada también en la osteoporosis
Ana Mayor también ha abordado la relación entre la microbiota y la osteoporosis en mujeres posmenopáusicas. Un estudio reciente sugiere que una baja diversidad y calidad de la microbiota, junto a la caída de estrógenos propia de esta etapa, crea un "campo proinflamatorio" que favorece el desarrollo de la enfermedad. Esta conexión abre una nueva vía de tratamiento muy prometedora.
Si yo modulándote la microbiota puedo prevenir o revertir, en cierta medida, que esa osteoporosis siga avanzando, poco me parece ese estudio"
Doctora en Medicina interna y salud integrativa
Para combatir este problema, la experta considera fundamental realizar un test de disbiosis, una "foto" de la microbiota del paciente. "Para muchas enfermedades ya hay perfiles", ha comentado, aunque en el caso de la osteoporosis todavía se necesita más investigación. La lógica apunta a un déficit de bacterias mucoproductoras, encargadas de mantener sana la barrera intestinal.
Aunque los fármacos actuales para la osteoporosis siguen siendo necesarios en casos de alto riesgo de fractura, la modulación de la microbiota se perfila como una herramienta de futuro. "Falta todavía abrir las miras de muchos profesionales y de muchos pacientes", ha concluido la doctora, quien considera que el estudio del intestino está ganando el terreno que merece en la medicina.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



